El presidente de Brasil aprobó una medida que ofrece grandes porciones de la selva amazónica a compañías madereras que cumplan con fuertes restricciones que buscan preservar la mayor selva tropical del mundo.
Lula privatiza la selva amazónica (pero temen por el control del negocio)
El presidente Lula da Silva licitará porciones de selva para la explotación forestal. Son 5 millones de km cuadrados. El Gobierno dice dice que así protege la zona de la apropiación ilegal. Sus críticos aseguran que el Estado no tendrá cómo controlar el negocio.
De acuerdo con la ley firmada por el presidente Luiz Inacio Lula da Silva, el gobierno licitará contrato a 40 años permitiendo al mejor ofertante cortar árboles bajo un plan de desarrollo sustentable.
Unos 13 millones de hectáreas, cerca del 3% de la selva autóctona de la Amazonia, estarán disponibles para compañías privadas brasileñas.
La ley intenta desalentar la depredación más destructiva que llevan adelante compañías madereras, dijeron autoridades del gobierno.
"Nosotros estamos autorizando desarrollo sustentable, eso es lo opuesto a la deforestación", dijo Tasso Azevedo, subsecretario de forestación en el Ministerio de Medio Ambiente.
Los consejeros de Lula dijeron que los controles de la ley, las inspecciones frecuentes, y el final de la incertidumbre legal sobre los derechos de la tierra reducirán la deforestación. La medida pide la demarcación de bosques públicos y hará imposibles los reclamos privados sobre ellos.
Varios especuladores han usado agujeros legales y oscuras negociaciones para comprar y revender ilegalmente tierras a compañías madereras, ganaderos o granjeros.
Hasta ahora, las políticas del gobierno han producido dispares resultados, incluyendo la segunda mayor tasa histórica de deforestación en 2004, así como una creciente violencia en relación a disputas por tierra.
De acuerdo con la medida, sólo compañías brasileñas pueden presentarse a la licitación. Algunos diputados de línea dura temen que las multinacionales podrían establecer frentes legales para participar en lo que llaman la privatización del Amazonas para extranjeros.











