Es muy grave la situación financiera de River Plate

Los jugadores del plantel profesional son acreedores privilegiados del 70% del pasivo del club River Plate, y el déficit operativo mensual trepó a $ 5,6 millones.

La ejecución presupuestaria elevada por la asociación civil sin fines de lucro Club Atlético River Plate ocurrida entre el 1 de enero de 2006 y el 31 de marzo de 2006 fue firmada por el vicepresidente Domingo Díaz, el prosecretario Darío Santilli y el tesorero Héctor Grinberg, quiences informaron sobre un pasivo financiero de $ 107 millones.
Sin embargo, del estado contable surge que la deuda total de River Plate asciende a $ 129,4 millones; existiendo un déficit operativo mensual de $ 5,6 millones, que debería preocupar al Credicoop, el principal banco acreedor -pese a la relación tradicional entre su presidente, Carlos Heller, el archienemigo de River, el Club Atlético Boca Juniors.
¿Cómo logra financiar River Plate un déficit operativo semejante? Sin duda es uno de los secretos mejor guardados de la institución, y probablemente uno de los motivos de algunos problemas de salud que aquejan a su presidente, el abogado José María Aguilar.
El déficit operativo provoca las novedades que han conocido los socios de River Plate durante las últimas semanas:
> aumento de la cuota societaria de 55%,
> aumento de los abonos a plateas de 400%,
> aumento de la cuota del jardín de infantes y del colegio para estudiantes primarios y secundarios de $ 100.
La difícil situación financiera de River Plate resulta inexplicable para un club que ha vendido los derechos federativos de jugadores profesionales por más de US$ 300 millones durante la última década.
Algunos nombres: Javier Saviola, Hernán Crespo, Roberto Ayala, Pablo Aimar, Andrés D'Alessandro, Ariel Ortega, Marcelo Gallardo, Marcelo Salas (estos 3 luego regresaron al club), Fernando Cavenaghi, Maximiliano López, Juan Pablo Sorín, Juan Pablo Ángel, Javier Mascherano, Luis González, Martín Demichelis, Ariel Garcé, Celso Ayala, Franco Costanzo, Diego Placente, y otros.
Probablemente el eterno directivo Mario Israel podrá brindar alguna explicación al respecto cuando comience a funcionar la comisión investigadora que ya se planifica en caso de que se declare la acefalía en River Plate.
Es curioso que se hable de posible acefalía cuando José María Aguilar fue reelegido por otro mandato de 4 años hace apenas 7 meses; pero hoy su futuro y el de su propio candidato a reemplazarlo, el DT Daniel Passarella, se encuentra sometido a los caprichos del desempeño deportivo que no se proyecta halagüeño.
En los últimos 5 años, el Consejo de Fútbol de River Plate es responsable de la gestión de 5 entrenadores (Ramón Díaz, Manuel Pellegrini, Leonardo Astrada, Reynaldo Merlo y Daniel Passarella) y de la incorporación de más de 60 jugadores al plantel profesional, la mayoría de los cuales no resultaron provechosos para el club.
En ese período en que Boca Juniors ganó nuevamente la Copa Libertadores de América y la Copa Intercontinental, River Plate debió conformarse con torneos locales.
Cabe destacar que el resultado de la promoción de jugadores de las inferiores y esas incorporaciones terminó conformando uno de los planteles menos jerarquizados de la historia de River Plate, al punto que por 1ra. vez en su historia no aportó jugadores a la selección de AFA que disputó la Copa de Fifa Alemania 2006.
Esta grave situación compromete uno de los postulados más importantes del Presupuesto de River Plate que rige para el período 1 de septiembre de 2005 a 38 de agosto de 2006, que prevé cubrir el 50% de las necesidades financieras con la transferencia de derechos federativos de su plantel de fútbol profesional.
La hoy frustrada cesión de derechos federativos de los jugadores juveniles al quebrado y procesado Martín Hardoy tenía que ver con la necesidad de cumplir los citados objetivos.
Porque la verdad es esa: el fútbol profesional debe financiar todas las otras actividades que desarrolla el club, muchas de ellas sin mucha justificación excepto sumar votos a Aguilar a la hora de su reelección.
Sin éxitos deportivos, Aguilar apeló a la dispendiosidad de otras actividades que sólo resultan en egresos y nada de ingresos al club. En la futura convocatoria de acreedores a la que River Plate avanza, esto deberá revisarse, más allá de opiniones muy cuestionables como la de Mariano Mera Figueroa, quien desliza disparates como que la clave de una institución es mantener ese universo de actividades sin explicar cómo se financian.
Entre agosto de 2004 y agosto de 2005, las deudas de River Plate con diferentes acreedores pasaron de $ 40 millones a $ 66 millones; pero lejos de ejecutarse un saneamiento financiero integral, Aguilar decidió mantener esa tendencia que provoca que, al mes de agosto de 2005, la diferencia entre lo que River Plate cobra y lo que gasta cada 30 días se ubicara en los $ 5 millones.
Resulta dramático saber que, si bien Credicoop es el banco al que River Plate adeuda más dinero, no es el principal acreedor. El 70% de la deuda de River Plate informada al 31 de agosto de 2005 era con su plantel profesional de fútbol (clubes que habían transferido derechos federativos y jugadores).
Esto desubica el poder interno en el club porque los propios jugadores tienen el statu-quo de acreedores privilegiados, con atribuciones que exceden su condición de jugadores profesionales.
Semejante situación se verificó en la expulsión del entrenador Reynaldo Merlo, hoy al frente de Racing Club y quien desea la revancha cuando Racing enfrente a River en el campeonato próximo a comenzar.
Los jugadores tenían una capacidad de presión sobre los dirigentes que explica porqué ocurrió esa situación inusual en un club de fútbol, más aún por un malestar que comenzó por la nimiedad de que el entrenador no quiso cambiar el hotel de concentración tal como lo había sugerido uno de los acreedores privilegiados más abultados, Gallardo.
En este contexto ocurrió la fisura en la comisión directiva entre los ex socios José María Aguilar y Antonio Manuel Caselli.
Caselli fue introducido a la comisión directiva por Aguilar durante una reunión realizada en el megadepartamento de Daniel Hadad, en la Avenida del Libertador; y aún cuando Aguilar no cumplió con el lugar en la lista que le había prometido, convirtió a Caselli en dirigente y secretario de actas de la Comisión Directiva.
Por lo tanto cuando la consultora de prensa de Aguilar deslizó a través del periódico dominical 'Perfil' que la 'barrabrava' de River Plate acosa a Aguilar por decisión de Caselli, no se encuentra brindando toda la información que sus lectores merecen. Se ignora para qué 'Perfil' tiene tantas páginas si luego no las utiliza en forma adecuada.
La 'barrabrava' de River Plate resulta una asociación delictiva que exige una respuesta drástica de parte de los dirigentes, pero esto no ocurre porque sus integrantes conocen los 'puntos flacos' de casi todos los directivos de peso, y entonces ocurre una extorsión y una complicidad que pagan las finanzas de River Plate.
La 'barrabrava' que hoy respondería a Caselli, según 'Perfil', antes respondió a Aguilar; la pelea entre ambos no lleva mucho tiempo. Ocurrió durante una famosa reunión de la Comisión Directiva cuando Aguilar impuso la propuesta -de la que también fueron responsables Alfredo Davicce, cuya responsabilidad en todo lo que ocurre en River Plate, es enorme, y Daniel Passarella- de ceder los derechos federativos de los jugadores juveniles a un tal Martín Hardoy.
Caselli se negó a votar y tuvo la suerte de que, más tarde, la revista EDICIÓN i publicó el historial judicial de Hardoy, cuya situación patrimonial le impedía afrontar la obligación que había tomado; obviamente era un testaferro y la pregunta era de quién.
Frente a aquel escándalo -que prefirió ignorar la prensa deportiva argentina, ratificando su escaso interés en informar y la falta de profesionalismo de la mayoría de sus integrantes por su compromiso con los dirigentes deportivos-, la Comisión Directiva de River Plate se reunión y anuló la operación con Hardoy.
Desde entonces Aguilar y Caselli se encuentran enfrentados, probablemente porque, además, Caselli ha deslizado que desea reemplazar a Aguilar en la presidencia del club.
En cualquier caso, River Plate pierde, como ha venido perdiendo en estos años de un desempeño deportivo inferior a su potencial.