Los londinenses aumentaron sus reclamos de “mano dura” al Gobierno, pero Cameron solo autorizó el uso de balas de goma para la policía, a la vez que desestimó los pedidos de emplear el ejército o declarar el toque de queda frente a los saqueos.
Las autoridades judiciales han imputado cargos a 111 personas: 69 se enfrentan a cargos por robo, y otros 13 serían culpables de perturbar el orden público, además de otros delitos.
En cuanto a los disturbios, este martes 08/08 se informó que en Nottingham una comisaría fue incendiada por un grupo de 30 o 40 hombres.
En West Bromwich, Manchester, Salford y Birmingham se sucedieron altercados al igual que en Londres.
En Salford, manifestantes lanzaron ladrillos a la policía e incendiaron edificios, tiendas y autos al igual que en Manchester.
Más al sur, en West Bromwich y Wolverhampton, autos fueron quemados y tiendas asaltadas.
A modo de prevención, en Londres los trabajadores se retiraron temprano a sus hogares, las tiendas cerraron y muchos dueños de negocios bloquearon con tablas sus ventanas.
También se conoció que un grupo de extrema derecha anunció que sacará a un millar de sus miembros para ‘disuadir’ a los revoltosos.
David Cameron, en declaraciones a la prensa, aseguró que los hechos son de "delincuencia pura y dura y tenemos que hacerle frente y derrotarla".
"La gente no debería dudar de que haremos todo lo necesario para restaurar el orden en las calles del Reino Unido", explicó a modo de mensaje a la población y adelantó que convocará al Parlamento el jueves -actualmente en receso de verano-, para hacer una declaración sobre los disturbios.







