USA y el "eje del mal": El caso de Corea del Norte

El Gobierno estadounidense informó ayer que la dictadura comunista de Corea del Norte exportó material nuclear a Libia, según las pruebas realizadas en un laboratorio del país a las sustancias y equipos que Trípoli entregó a Washington tras renunciar a su programa nuclear. Ante la noticia se esperó la respuesta que daría el presidente George W.Bush en su discurso anual al Congreso de USA a una de las naciones del "eje del mal" (Irán, Irak y Corea del Norte). Efectivamente, Bush arremetió contra Irán pero se mostró algo más amistoso con Corea del Norte, al dar a conocer la agenda para su segundo mandato.

Expertos del Departamento de Energía de USA encontraron restos de hexafloruro de uranio, que puede usarse en bombas tras ser enriquecido en instalaciones nucleares, en sustancias y equipos que el Gobierno de Libia entregó a inspectores estadounidenses, según fuentes gubernamentales.

Las pruebas mostraron que Corea del Norte produjo esa sustancia en su planta de Yongbyon y que procesó su material nuclear, lo que le daría suficiente uranio enriquecido para crear seis bombas atómicas.

Se confirmó entonces la venta de uranio de Corea del Norte a Libia, y por ello, se teme que esté exportando ya o pueda exportar material a otros países.

Libia había entregado a USA sus equipos y material nuclear el año pasado cuando decidió desmantelarlo. Las pruebas del Laboratorio Oak Ridge de Tennessee demostraron ahora que ese uranio provenía de Corea del Norte, según el diario New York Times.

Frente a la noticia, se esperaba la respuesta de Bush en su discurso anual al Congreso de USA. Y si bien se mostró agresivo con Irán, uno de "los ejes del mal", fue mucho más amistoso con Corea del Norte.

En un discurso en el que las cuestiones domésticas, por supuesto, se impusieron a la política internacional, Bush, dijo que Irán era "el principal patrocinador estatal del terrorismo", pero no realizó ataques verbales parecidos contra Corea del Norte, nación que sin dudas siguió de cerca su discurso del Estado de la Unión para ver si Bush podía dejar de lado la llamado "hostilidad" estadounidense.

"Estamos trabajando de cerca con los gobiernos de Asia para convencer a Corea del Norte de que abandone sus ambiciones nucleares", dijo Bush en su única referencia directa al aislado estado comunista en su discurso que duró 40 minutos.