- Mientras Lionel Messi hizo bis en las vacaciones con su familia antes que reintegrarse a la pretemporada del Barcelona FC y se tatuaba su propia imagen en Ibiza, papá Jorge, como apoderado, se activó en la exploración de alternativas en torno del futuro inmediato deportivo y comercial, que compatibilice los compromisos y responsabilidades inmanentes con el equilibrio íntimo en su hogar. Una crisis de pareja acaba de ponerlo en serio riesgo, afectándole inclusive el rendimiento futbolístico, como quedó demostrado en el opaco Mundial que jugó con la camiseta albiceleste en Rusia. Euromericas Sport Marketing ratificó que Jorge Messi anticipó al vicepresidente de la AFA que su hijo había decidido renunciar a la selección porque ya no podía seguir cargando con la mochila de las responsabilidades ante la opinión pública por los resultados y tampoco descuidar la paz familiar con los varios días todos los meses que le insume viajar para cumplir con la escuadra nacional, ni seguir atendiendo a entrenadores y dirigentes que van a sacarse una foto con él en España. También habría entrado en tela de juicio el contrato que tiene firmado por 2 años más con Barcelona, ya que surgió la oportunidad de ir al Inter y reeditar en el Calcio el duelo con Cristiano Ronaldo (reproducido por sus sponsors, Adidas y Nike), ya instalado en la Juve, que tantas satisfacciones, entre ellas económicas, le deparó en España en los últimos años.
- Mucho se especuló en torno de la decisión de Lionel Messi de dejar la selección tras la temprana eliminación en 8vos de final de la Copa del Mundo disputada en Rusia. Hubo un paréntesis mientras el foco estaba puesto en la saga del despido del técnico Jorge Sampaoli, pero ya consumado, Euromericas Sport Marketing anunció que el jugador N°1 había informado a sus íntimos y a sus contactos en la AFA que ya había resuelto no continuar en la escuadra nacional. Se combinarían: una promesa hecha a su esposa de que en más se consagraría al FC Barcelona y a su familia, una diferencia con su padre Jorge sobre las influencias comerciales que su figura ejercía sobre alguna dirigencia top de la AFA y el exceso de responsabilidades que ello le trae aparejado, en especial cuando los resultados son adversos. De confirmarse la noticia, el proyecto futuro para las selecciones tendría que partir del prestigio histórico cosechado por la marca selección argentina en el imaginario mundial, en lugar de girar en torno de una figura central y excluyente como la de Messi, como hasta ahora. La búsqueda por el lado de algún director general de prestigio para formar jugadores, como José Pekerman y Alejandro Sabella, parece confirmar que la AFA ya tachó a Leo como eje del proyecto.
- ¿Alguien sabe para qué alcanza y cuánto dura cada AR$ que nos llega al bolsillo? Las estadísticas darían al salario mínimo, por ejemplo, perdedor neto en estos 2 años y medio de gobierno macrista frente al Índice de Precios al Consumidor (IPC) y al dólar. Quedó a mitad de camino de uno y un tercio relegado del otro. Pero la economía de la mayoría de los hogares desmiente ese resultado cristalizado. Con sólo ponerse a sumar el ticket mensual del supermercado, la Sube, la suma de las facturas de los servicios públicos, alquileres o cuota de la vivienda e impuestos nacionales, provinciales y municipales, a la tasación fiscal del inmueble o los ingresos, sean por ventas, honorarios o ganancias en sueldos y jubilaciones, el básico que se gasta en cualquier casa. Van quedando fuera de la cuenta salud, educación, bienestar, etc, ya que el presupuesto individual inflacionado supera a cualquier remuneración promedio que no sea la que surge de la renta financiera. La Administración Macri se planteó grandes objetivos macroeconómicos y de reinserción en los mercados internacionales, que tampoco los logros concretos hasta ahora convalidan, prescindiendo del difícil día a día de la mayoría de la población y encandilándose con resultados efímeros que genera una minoría que disfruta del esparcimiento, viaja y participa de de la bicicleta de tasas y dólar en la City, que alimenta las ganancias de los bancos y los operadores.
- El precio por las nubes que al habían arribado los commodities sojeros en los primeros años del kirchnerismo inspiró un plan redistribucionista que chocó con la tenaz resistencia del campo, a la que se sumó la clase media alta urbana, cuando ante la crisis subprime que se desencadenó en USA el gobierno K, por izquierda, intentó absorber más de la mitad de la renta agrícola con las retenciones. Se cumplieron 10 años desde aquella resolución 125 confiscatoria y ahora, con la cotización en baja y afectada por la guerra comercial entre USA y China, también parte del Pro y el Fondo Monetario Internacional, por derecha, le quieren echar de nuevo el guante pero para pagar deudas y bancar el plan de ajuste del déficit público. Desde la llamada revolución verde de los ´90, la dirigencia nacional parece adormilada sobre los laureles sojeros y lleva casi una década plantada en el principio de “vivir con lo nuestro”, renunciando, en consecuencia, a la competitividad, a las exportaciones. El Banco Mundial, trae a colación el director de DNI, Marcelo Elizondo, mostró en sus últimas estadísticas que Argentina tiró la toalla del comercio exterior, inclusive frente al avance del vecindario, y ahora debería más que duplicar las ventas externas para ponerse a tono. ¿Cómo, si nuestra soja sale de una durísima sequía y los commodities son castigados por el contrapunto entre Trump-Xi Jinping? Las sumas del saldo exportable de la integración automotriz con Brasil, de otras ramas industriales, de producciones regionales y del software, ni aún con el dólar a $28, podrían arrimarse a los más de US$ 60 mil millones que le faltan al platillo de entradas de la balanza comercial argentina para alcanzar el pined regional. Tampoco los destinos no tradicionales en los que se concentran las ventas, como Vietnam, Egipto, Turquía, etc, manejan volúmenes de operaciones como para recuperar semejante terreno.
- Al billete de la máxima denominación en Argentina, representado por un hornero anaranjado, de $1.000, no lo quieren los inversores que timbean en la City, ni aunque el gobierno de Mauricio Macri les ofrezca yaguaretés verdolagas de $500 al año por cada uno. Tampoco seduce a los trabajadores, ya agobiados por las tarifas de luz, gas, agua, combustibles e impuestos, que les repongan por la paritaria reactualizada al 25% a razón de 2 papeles de $100 violetas ahora diseñados con el clavel de homenaje a Eva Perón, más uno de $50 de tono celeste, con el perfil de un albatro sobre las "Islas Malvinas. Un amor soberano". La opción ha sido cambiarlos por US$50 en abril o por US$ 35 en julio, mientras el billete sea verde y tenga la imagen de George Washington. Estos canjes de moneda lábil en dura funcionan de la clase media para arriba: la gobernadora María Eugenia Vidal reconoció que la inflación es más alta de la esperada y reimplantó que el hornero rinda 3 yaguaretés en compras que se realicen un par de días al mes en 239 supermercados del área metropolitana los 4 millones de clientes del Bapro, entre los que identificó a empleados de la provincia, docentes, médicos, policías. Un escalón más abajo en la pirámide socioeconómica del conurbano nadie habla en esa devaluada fauna que imprime la Casa de la Moneda, sino que trueca prendas de vestir por alimentos, una ley de oferta y demanda regida por la mano invisible que junta lo que a unos les sobra con lo que a otros les falta. Hay cada vez más espacios públicos de canje de bienes y servicios, en los que hasta se hacen approachs por la red social Facebook. Fuera del alcance de AFIP, del Banco Central y de los Ceos del gobierno que están en otra.
- Las principales empresas del país encuestadas por encargo de IDEA modificaron drásticamente su opinión sobre la gestión económica del gobierno respecto de lo que proyectaban un mes antes de la elección de noviembre pasado: el 76% que en ese momento vaticinaba una mejora en el 1er semestre de 2018, transcurrido este período, con devaluación y corrida cambiaria incluidas, admitió en 68% de los casos que en realidad le fue peor. ¿Repercusión del endurecimiento financiero internacional en la política de endeudamiento que bancó el gradualismo? En parte. ¿Repunte de la cotización internacional del petróleo que afectó los precios internos? También. ¿Sequía? Incidió. Pero el pesimismo reinante en los timoneles de las empresas que representan entre el 70% y 80% del PBI tiene 3 responsables intestinos: la inflación, la comunicación y el equipo inadecuado, que la volatilidad del dólar, que lo catapultó por encima del 50% e hizo perder US$20.000 millones de reservas en el intento por controlarla, sin que aún esté dicha la última palabra, no hizo más que exacerbar. Entre aquel coloquio preelectoral y el que viene dentro de 4 meses hubo un 28 de diciembre en que la Jefatura de Gabinete mostró públicamente que había tomado el control político del Banco Central y sometido a su titular, Federico Sturzenegger, quien apenas unos meses después, vaciado de credibilidad, debió pilotear la tormenta cambiaria que terminó llevándoselo puesto.
- Argentina está entre los 11 países que más dificultades presentan a nivel global para cubrir puestos laborales y lidera el ranking en América Latina, según el 52% de los empresarios relevados por ManpowerGroup Argentina para 12° Encuesta Global de Escasez de Talento. El déficit se acentúa en las firmas pequeñas (57%) respecto de las grandes (56%), y principalmente apunta a técnicos industriales, representantes de ventas e ingenieros químicos, electrónicos, civiles y mecánicos. La política universitaria pública, envuelta en sus propias cuitas ideológicas y presupuestarias, hace caso omiso a esta demanda que, para los pensamientos más radicalizados, se trata de una “mercantilización neoliberal”, como medio de reproducción de élites, de clases y de diferenciación entre los países, según se incluyó en el documento final del 3er Encuentro Regional de Universitarios Latinoamericanos realizado en Córdoba. Ese sector aboga idealmente por el derecho social y humano en la educación. Pero más allá de la faz discursiva, en la reformista Universidad Nacional de Córdoba se fueron incluyendo participaciones privadas en proyectos orientados a redes corporativas, financiados por firmas como Deheza, Arcor y fondos globales de inversión educativa, como Ilumno, de activa presencia en la principal casa de estudios privada cordobesa, la Universidad Siglo XXI. El rector de la UNC, Hugo Juri, es a la sazón el titular del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que agrupa a 58 universidades públicas, y la discreta modalidad de incorporar capitales privados a los planes de estudios marca una tendencia para ir hacia una tercera reforma que asuma y contextualice la demanda laboral que trae consigo la disrupción tecnológica. Es clave para ello que Juri haya contratado al impulsor de la tercera reforma, el catedrático uruguayo Claudio Rama, que goza de prestigio académico y es a la vez un especialista confiable para los inversores privados en educación.
- Emulando la lamentable sentencia del ex presidente Carlos Menem en los ‘90: “ramal que para, ramal que cierra”, con la recesión que golpea las puertas de las plantas, en la Unión Industrial Argentina advierten: “fábrica (Pyme) que cierra no se abre más". En junio sólo aprovecharon, promedio, el 65% de la capacidad instalada como consecuencia del efecto causado por el efecto combinado de la devaluación, el shock de las tasas de interés para frenar las corridas, los tarifazos, la pérdida de poder adquisitivo del salario y el recorte de recursos destinados a la obra pública. El cóctel pegó de lleno en el consumo interno, y por ende en la producción, de las industrias automotriz, metalmecánica, textil, como también en los insumos de la construcción. Y como si no se vende o no se exporta, no se produce y si no se produce, primero se resiente el empleo y detrás se baja la persiana, la gradualista secuencia de la estanflación se puso en marcha en el inicio de este segundo semestre y es escuchado en las fábricas como el tic-tac de una bomba.
- Hasta junio pasado llegó el envión de dos de las locomotoras de la economía real que arrastran el nivel de empleo privado en Argentina: la automotriz y la construcción. Una, gracias a las facilidades que las propias terminales vinieron aprovechando mediante la importación de autos de sus marcas desde Brasil a una paridad respecto del dólar que hasta 2017 atrasaba. Y la 2da. por la expansión del gasto público destinado a infraestructura: presupuestada, bajo el régimen de PPP (programas públicos y privados) o desarrollos inmobiliarios financiados por los bancos. Volatilidad cambiaria, tarifazos y ajuste fiscal se complotaron para cambiar el mapa del 2do semestre: 18% menos de autos vendidos y en ascenso, freno a construcciones privadas y un recorte en obra pública que empezó con la subejecución de fondos asignados y se redondeó con un tijerazo de $30 millones, que significa un 15% en el presupuesto vigente. La industria en general empezó a drenar 3.000 empleos por mes, según se maneja dentro de la UIA, consecuencia de una caída del 1,2% en la actividad fabril, y en la construcción, que desde el año pasado venía compensando los problemas laborales de otros sectores, quebró la racha positiva y resbaló -0,2%, con la mayor sangría proveniente de los grandes contratistas que reflejan la desaceleración de las obras públicas. En algunas regiones del país se daba el caso de despedidos de las industrias que iban a pedir trabajo en las constructoras, y ahora se topan con el típico cartel de las recesiones: no hay vacantes.
- Al iniciarse el 2do semestre abrieron fuego los combustibles, al subir YPF del 5 al 8%; y a partir de ahí derrama sobre los costos del transporte de pasajeros y de carga, en toda la cadena logística, lo cual incide en el índice minorista del INdEC más del 1%. Se extiende por la canasta básica, que proporcionalmente se descarga con mayor virulencia de menor a mayor en la pirámide socioeconómica. Reaparecen en escena, en consecuencia, las paritarias, que empezaron el año con el tope del 15% y que ahora siguen arriba del 20%, con el 25% de Camioneros de faro, que suenan hasta a moderados frente a una inflación recalculada, como mínimo, en 28% para 2018. Sin contar lo que suceda con el tipo de cambio en este primer trimestre del 2do. semestre, que los economistas descreen que encuentre su techo en $30, los 3 meses finales reciclarán la suba de las naftas y de las tarifas de servicios públicos, según admitió la semana pasada el nuevo ministro de Energía, Javier Iguacel, ante productores, transportistas y distribuidores del sector. Los combustibles estaban hasta hace 3 meses entre los más caros de la región (medidos en dólares), cuando costaban US$1,30, y ahora quedó entre los 6 más baratos, con 0,92 por litro de nafta. Por encima de Venezuela, que está a 0,01; Ecuador a 0,39; Bolivia, 0,54, y Colombia, US$0,81, de acuerdo con la web Global Petrol Prices. En la carrera precios-salarios, el que remarca primero, remarca dos veces, con lo cual el poder adquisitivo de los beneficiarios de planes sociales, los que ocupan las escalas de menor a mayor de los convenios colectivos y los profesionales independientes, en ese orden, persiguen de atrás el costo de vida, mientras recrudece el freno recesivo, o sea que las empresas que venden menos, las que tienen menos espaldas financieras (llámense Pymes) y las nóminas de personal más expuestas a las políticas de despidos y suspensiones, cada vez mayores, tiran de la soga hasta donde les permite este sosegate económico. La consecuencia es que consumen menos, como refleja la caída superior al 4% en las ventas minoristas que acusa CAME, y se tornan más selectivos a la hora de gastar.






