/ RUBÉN CHORNY

  • ANTICIPANDO AL INDEC

    Inflación dolarizada: Electrodomésticos, los + remarcados de setiembre

    Para sorpresa de los analistas, los electrodomésticos lideran en los anticipos de inflación de setiembre las subas de precios, tras la devaluación posPASO, con un 15,1%, superando al 11,8% de la remarcación en los productos de limpieza registrada en los supermercados, de acuerdo con el detalle difundido por el Centro de Estudios Scalabrini Ortiz. Raro, porque corrigieron para arriba las listas a la par que languidecían las ventas y la producción. Sin embargo, las rebajas del 30% en 18 cuotas sin intereses ofertadas en las 2 ferias de ventas online, como Blue days y Electro Fest, surtieron efecto y enjugaron el alza previa en los stocks de hasta 40%. De todos modos, en el ínterin hubo retailers que bajaron la persiana, como Lucaioli del sur bonaerense, y otros, como Musimundo, buscan reperfilar su deuda. El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, estuvo en Tierra del Fuego y prometió prorrogar el régimen de promoción industrial que rige para fabricar electrodomésticos en la isla hasta 2035, una de cuyas beneficiarias en Mirgor, fundada por Mauricio Macri y actualmente conducida por su amigo del alma, Nicolás Caputo, que viene de despedir a 63 trabajadores por la crisis pero se quedó con la firma Fama.
  • UNA MONEDA MÚLTIPLE LLAMADA ITCRM

    Atención devaluadores: Washington no es la única cara del argendólar

    Los $45 que pagaba Argentina por cada dólar hasta antes de las PASO eran casi una recompensa para el extranjero cada 5 segundos que visitaba el país y ni hablar cuando se fue a $60 las semanas después. La contracara, desalentaron a muchos de los residentes que querían viajar afuera. Aún así la balanza turística sigue dando negativa en US$ 2800 millones. La devaluación mandó a las nubes el precio al que se vende un auto proveniente de Japón, regido crudamente por el dólar, y no tanto con modelos similares traídos de Brasil, que cotizan por una canasta de intercambio que construyen las filiales de cada multinacional en la región sobre la base de la paridad entre el peso y el real, y que tiene en cuenta la situación de cada uno de los mercados. Hablar de un dólar único en Argentina es desconocer que, para los productores, lo que vale es menos de lo que esperan, por lo que están pendientes de ver qué sucede con las retenciones y mantienen US$9.800 millones sin liquidar. Los jugadores de afuera y de adentro del volátil mercado financiero, tanto como cualquiera que tenga que elegir entre echar mano a las divisas o sentársele encima, comparten, asimismo, una expectativa alcista. Pero lo que pocos mencionan en la dialéctica del dólar es que el equilibrio de la competitividad ante los principales compradores y vendedores del exterior de bienes y servicios depende, entre otras cosas, de la relación entre las respectivas monedas en el intercambio: peso versus real, versus dólar, versus yuan, donde la depreciación que acumuló la Administración Macri en los últimos 4 años, pese al elevado nivel de las tasas de interés y a costa de perder multimillonarias reservas, afectó más el equilibrio financiero vinculado al endeudamiento que el menguado comercial, determinado éste último por las recesiones de Brasil o la nuestra propia, o en el caso de China, por las asimetrías en tamaño y crecimiento de las respectivas economías.
  • UNA MONEDA MÚLTIPLE LLAMADA ITCRM

    Atención devaluadores: Washington no es la única cara del argendólar

    Los $45 que pagaba Argentina por cada dólar hasta antes de las PASO eran casi una recompensa para el extranjero cada 5 segundos que visitaba el país y ni hablar cuando se fue a $60 las semanas después. La contracara, desalentaron a muchos de los residentes que querían viajar afuera. Aún así la balanza turística sigue dando negativa en US$ 2800 millones. La devaluación mandó a las nubes el precio al que se vende un auto proveniente de Japón, regido crudamente por el dólar, y no tanto con modelos similares traídos de Brasil, que cotizan por una canasta de intercambio que construyen las filiales de cada multinacional en la región sobre la base de la paridad entre el peso y el real, y que tiene en cuenta la situación de cada uno de los mercados. Hablar de un dólar único en Argentina es desconocer que, para los productores, lo que vale es menos de lo que esperan, por lo que están pendientes de ver qué sucede con las retenciones y mantienen US$9.800 millones sin liquidar. Los jugadores de afuera y de adentro del volátil mercado financiero, tanto como cualquiera que tenga que elegir entre echar mano a las divisas o sentársele encima, comparten, asimismo, una expectativa alcista. Pero lo que pocos mencionan en la dialéctica del dólar es que el equilibrio de la competitividad ante los principales compradores y vendedores del exterior de bienes y servicios depende, entre otras cosas, de la relación entre las respectivas monedas en el intercambio: peso versus real, versus dólar, versus yuan, donde la depreciación que acumuló la Administración Macri en los últimos 4 años, pese al elevado nivel de las tasas de interés y a costa de perder multimillonarias reservas, afectó más el equilibrio financiero vinculado al endeudamiento que el menguado comercial, determinado éste último por las recesiones de Brasil o la nuestra propia, o en el caso de China, por las asimetrías en tamaño y crecimiento de las respectivas economías.
  • TRAS EL ÍNDICE DE POBREZA Y CON EL DÓLAR EN GATERAS

    El próximo IPC llega como la cláusula-gatillo del “milagro” reelectoral

    Ad referéndum del dólar, la Administración Macri cumpliría el mandato de 4 años con una inflación superior al 55%, lo cual, al igual que la reciente oficialización del aumento de la pobreza, no constituirá ninguna novedad. El Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM), que si algo lo ha caracterizado es la cautela para emitir pronósticos, tira 5,8% para setiembre, y 54,9% para el año, lo cual acrecienta el manto de dudas sobre los números finales, no tanto por la repercusión estadística, sino por el terreno minado que queda para lo que vendrá. Sin llegar tan lejos, la difusión del próximo Índice de Precios al Consumidor (IPC), apenas una semana antes de la elección general del 27 de octubre, pegará de lleno en el ánimo de la ciudadanía que concurrirá a emitir su voto. A este precario equilibrio en tan altos niveles se está llegando con un dólar comercial a $57,64, uno turista (blue) a $60,75, uno financiero o bursátil a $63,44 y otro Contado con Liqui (CCL) a $66,08, a costa de una pérdida de reservas insostenible en el tiempo, la gran incógnita es adónde irá a parar el tipo de cambio para mejorar las exportaciones y poder juntar, de modo genuino, dólares que urgen en un contexto internacional que asoma nada propicio. Pero a cuánto debería estar la paridad, además, para frenar la sangría hacia colchones y depósitos fuera del sistema argentino y de ser posible atraer algo en forma de las inversiones que se necesitan para el balance financiero, y más todavía para el aparato productivo. Arribar a unos ya “moderados” $70 en adelante como se pronostica, con la inflación, la recesión y los precios relativos transitoriamente reprimidos, como los preelectorales, representa mucho más que una amenaza.
  • EL CRISOL DE LAS DESIGUALDADES

    Los promedios estadísticos borronearon la pobreza extrema

    De los 10 deciles que dividen las franjas que miden el bienestar de la población, nada menos que en 8 se registra que los ingresos de los trabajadores no alcanzan a cubrir el costo indispensable para vivir. Ya los extremos de este Coeficiente Gini grafican la tremenda desigualdad entre el 10% más rico del estamento superior, que se queda con casi un tercio de la torta e idéntico porcentaje de los más pobres, a los que toca 24 veces menos. Con la pobreza registrada hasta antes de las PASO sucedió otro tanto: si alarmó que el promedio solo haya superado el 35% y vaya camino del 40% para fin de año, ¿cómo digerir que en los menores de 14 años haya superado el 50%? Y eso que las encuestas fueron anteriores a la devaluación desatada en agosto, la inflación que echó a rodar, el récord de reservas que salió del país en pocos días y el paso al costado del Fondo Monetario Internacional. No es que los estrategas electorales de Juntos para el Cambio hayan subestimado la situación, sino que se dejaron llevar por lo que trasuntaban los términos medios aritméticos, en lugar de analizar objetivamente el malestar de las mayorías con la gestión del gobierno por el real perjuicio que se le estaba ocasionando.
  • LAS AUDIENCIAS SE MODERNIZAN PERO CAUTAS

    TV por cable y sitios de noticias: “Muertos” que gozan de excelente salud

    Sorprende la vigencia que mantienen en la región de la televisión por cable y la lectura de noticias en los sitios periodísticos de la web. Los profetas del marketing digital los daban por muertos ante el auge de las nuevas tecnologías y, por ende, del cambio de las costumbres de las audiencias. Sendas encuestas de Viacom y Comscore, en ambos casos, demuestran que continúa firme la preferencia del público por los medios convencionales de entretenimiento e información, no obstante la amplia y variada oferta audiovisual por internet que permite a las audiencias ver cuándo y cómo quieren sus contenidos favoritos, e inclusive a un costo mucho menor al abono del cable. Harvard Business Review, junto a Red Hat, lo explican claramente: “introducir una nueva tecnología es la parte más sencilla” pero “la cultura y los procesos pueden frustrar la transformación”. En Argentina, la TV se sigue más del doble desde los propios dispositivos receptores en comparación con las computadoras, luego vienen los smartphones y muchísimo más lejos las tabletas. Aún el cable lidera con casi el 80% nuestro mercado audiovisual. En una encuesta realizada por Viacom se reconoció que los contenidos “divierten, ayudan a pasarla bien y a reírse”.
  • AL FINAL DEL TÚNEL INDUSTRIAL

    Que la UIA y la CGT pongan las barbas en remojo: las paritarias se agotan

    Aunque sucediera lo que a esta altura parecería un milagro, que la industria creciera en más al 3% anual para recuperar el 15% de destrucción que acusa haber sufrido en la década, ya nada volvería a ser como era. Ni tampoco les devolvería el puesto a los 200 mil empleados que lo perdieron en la Administración Macri. El retraso que acumuló en este tiempo la inversión genuina en modernización del aparato productivo, achicado como consecuencia de los avatares macroeconómicos y la inestabilidad, obligará a las empresas a encarar todo lo que tiene que ver con la transformación digital que atraviesa transversalmente los procesos y hasta implica modificarlos. Incorporar nuevas máquinas, equipos y softwares que dan vuelta patas para arriba el know how tradicional, como ha venido sucediendo en algunos casos de sectores como el agro, el petróleo/gas y la metalmecánica. Las grandes compañías ya se encuentran reentrenando personal a una nueva cultura laboral para los próximos 5 a 10 años y dejan paulatinamente de concebir a la fuerza de trabajo como empleados en relación de dependencia. En general, los que consideran que no se adaptarán son los primeros en incluir en las listas de despidos. Las consultoras internacionales de RRHH prevén que con la transformación digital emergerá, por fuera de la sindicalización, un ecosistema de talento global (no sólo el vinculado directamente a la tecnología) que nutrirá en un 70/80% los planteles futuros.
  • LICUACIÓN COMO POCAS

    Bono $5.000 vs. reabrir paritarias: La Gran Contradicción de Miguel Acevedo

    Los $5.000 anunciados para 6 millones de empleados en blanco del sector privado, además de ser a cuenta de futuros convenios, representan algo así como un 10% de compensación ante el rezago que sufrieron tras el traslado a precios de la devaluación de agosto los acuerdos paritarios de más de medio millar de gremios, que habían sido cerrados en su mayoría, entre mayo y junio, en torno del 30%. Si bien por ser monto fijo pesa más en las categorías más bajas, el 40% promedio que daría la suma mira muy de atrás a la inflación, que galopa al 55% anual y en alza. Así y todo, los empresarios aducen dificultades para cumplir con la medida excepcional, aunque 2 semanas antes el titular de la UIA, Miguel Acevedo, admitía que el deterioro de los ingresos ameritaría reabrir las negociaciones. En algunos de los convenios, de todos modos, se habían incluido cláusulas de revisión o gatillo, si el IPC se escapaba de la pauta, como fue que sucedió. Obvio que las Pymes que no pueden seguirles el paso a una cosa tampoco pueden con la otra. La retribución por única vez exenta de aportes previsionales significó para las patronales que tallan en las negociaciones un ahorro sobre la masa salarial de $9.000 millones que el Tesoro deberá absorber. Ni con el bono, las remuneraciones promedio podrán recuperar el poder adquisitivo terminó de ser licuado en agosto y este mes, de una magnitud que solo puede compararse con las crisis de fines de los ´80 y 2001. Si se toman los 4 años de Administración Macri, el ajuste salarial supera el 30% medido en pesos, que llega al 50% traducido a dólares.
  • CUITAS LABORALES EN REITERADAS CRISIS

    Estudiar y trabajar, o quemarse las pestañas para agarrar lo que venga

    En un país con más de 2 millones de desocupados y unos 7 millones que comparten diversos problemas con el empleo, la gratificación empieza por tenerlo, cobrar en tiempo y forma, ver cómo llegar a fin de mes, recién después ponderar cuán a gusto se sienten con lo que se hace y al final evaluar las oportunidades de progresar. Los Millennials, que desde 2020 constituirán la tercera parte de la fuerza de trabajo y cuyos talentos gozan de la reputación en el mundo de las RRHH de ser exigentes con las condiciones para integrarse a una organización, ya desde la etapa universitaria necesitan en más de un 50% trabajar mientras estudian. Pero la mayoría (63,3%) se resigna a hacerlo en actividades que nada tienen que ver con la carrera que siguen. De modo que sacrifican la posibilidad de cosechar experiencias que le sirvan como complemento a la formación profesional escogida, en la mayor parte de los casos, a fin de poder solventarla. Sólo en ciencias duras, como la ingeniería, la salida laboral aparece a mitad de camino. Para las orientaciones más requeridas por los chicos que recién empezaron el Ciclo Básico Común (CBC) de la UBA, como medicina, económicas, arquitectura, psicología y derecho, en ese orden, no suelen estar a la vista oportunidades en empresas del ramo elegido ni tampoco en el propio Estado, tierra de acomodados, e inclusive un 63% de los que buscan conchabo gracias si consiguen una changa para ayudarse con los gastos.
  • CUITAS LABORALES EN REITERADAS CRISIS

    Estudiar y trabajar, o quemarse las pestañas para agarrar lo que venga

    En un país con más de 2 millones de desocupados y unos 7 millones que comparten diversos problemas con el empleo, la gratificación empieza por tenerlo, cobrar en tiempo y forma, ver cómo llegar a fin de mes, recién después ponderar cuán a gusto se sienten con lo que se hace y al final evaluar las oportunidades de progresar. Los Millennials, que desde 2020 constituirán la tercera parte de la fuerza de trabajo y cuyos talentos gozan de la reputación en el mundo de las RRHH de ser exigentes con las condiciones para integrarse a una organización, ya desde la etapa universitaria necesitan en más de un 50% trabajar mientras estudian. Pero la mayoría (63,3%) se resigna a hacerlo en actividades que nada tienen que ver con la carrera que siguen. De modo que sacrifican la posibilidad de cosechar experiencias que le sirvan como complemento a la formación profesional escogida, en la mayor parte de los casos, a fin de poder solventarla. Sólo en ciencias duras, como la ingeniería, la salida laboral aparece a mitad de camino. Para las orientaciones más requeridas por los chicos que recién empezaron el Ciclo Básico Común (CBC) de la UBA, como medicina, económicas, arquitectura, psicología y derecho, en ese orden, no suelen estar a la vista oportunidades en empresas del ramo elegido ni tampoco en el propio Estado, tierra de acomodados, e inclusive un 63% de los que buscan conchabo gracias si consiguen una changa para ayudarse con los gastos.