/ RUBÉN CHORNY

  • ¡EXTRA! ¡EXTRA! ALGO MEJORÓ: LA IED

    Para los extranjeros, sólo Vaca Muerta justifica invertir en la Argentina

    Contrastó con la recesión, inflación y elevado riesgo país de la Argentina que en 2018 la inversión extranjera directa creciera +5,5% respecto del año anterior, cuando en el resto de Latinoamérica bajó casi -8% y -13% en el mundo. Y más aún si se la parangona con el -18% que retrocedió, en el mismo lapso, el aporte de capitales productivos en la alicaída economía en general del país. La diferencia la hicieron entre Vaca Muerta y el 'roll over' de dividendos de las compañías multinacionales aunque por la depreciación de la moneda, en algunos casos como el energético: terminó siendo preferible para algunos arbitrar tasas del 70% anual antes que remitirlos convertidos en divisas a las casas matrices. Como el aparato comunicacional de propios y aliados de la Administración Macri hace de las falencias virtudes, como festeja el 3,1% de inflación de mayo, exalta que el año pasado Argentina se consagró como uno de los países latinoamericanos más atractivos para atraer mayor inversión extranjera, aunque haya sido consecuencia de haber devaluado más que los vecinos y que, por lo tanto, a las multinacionales les conviniera más dejar parte de las utilidades como instrumentos financieros domésticos que mandarlas afuera.
  • ¡EXTRA! ¡EXTRA! ALGO MEJORÓ: LA IED

    Para los extranjeros, sólo Vaca Muerta justifica invertir en la Argentina

    Contrastó con la recesión, inflación y elevado riesgo país de la Argentina que en 2018 la inversión extranjera directa creciera +5,5% respecto del año anterior, cuando en el resto de Latinoamérica bajó casi -8% y -13% en el mundo. Y más aún si se la parangona con el -18% que retrocedió, en el mismo lapso, el aporte de capitales productivos en la alicaída economía en general del país. La diferencia la hicieron entre Vaca Muerta y el 'roll over' de dividendos de las compañías multinacionales aunque por la depreciación de la moneda, en algunos casos como el energético: terminó siendo preferible para algunos arbitrar tasas del 70% anual antes que remitirlos convertidos en divisas a las casas matrices. Como el aparato comunicacional de propios y aliados de la Administración Macri hace de las falencias virtudes, como festeja el 3,1% de inflación de mayo, exalta que el año pasado Argentina se consagró como uno de los países latinoamericanos más atractivos para atraer mayor inversión extranjera, aunque haya sido consecuencia de haber devaluado más que los vecinos y que, por lo tanto, a las multinacionales les conviniera más dejar parte de las utilidades como instrumentos financieros domésticos que mandarlas afuera.
  • SUMARÁN $2,5 BILLONES ENTRE BANCOS Y ANSES

    Adivina, adivinador, ¿a quiénes empomará el sobreendeudamiento?

    La Administración Macri retira de circulación la mitad de la moneda de curso legal que recogen los bancos a cambio de Leliqs, por las que fija una tasa de casi el 70%, que ahuyenta a cualquier tomador de créditos particular. Las entidades privadas y nacionales aprovechan esta excepcionalidad y las elevadas comisiones que impusieron para hacerse de toda la ganancia posible hasta que cambie el gobierno y los que vengan definan algo con la deuda. A fin de año, el roll over de esos bonos de liquidez redoblados juntará casi una base monetaria completa, en gran parte está calzada a los plazos fijos bancarios. Sería un potencial equivalente a unos US$ 42 mil millones, que podrían ser cancelados con desembolsos del FMI, o sea dolarizándolos, como propuso el economista Carlos Melconián, o mediante el reparto de papelitos a costa de la rentabilidad obtenida, como sugieren desde ventisqueros populistas. El otro gran protagonista estatal de futuras renegociaciones es ANSES, cuyo Fondo de Garantía de Sustentabilidad tiene el 60% de su cartera en títulos públicos. Serían unos US$26 mil millones más “no exigibles” a descontar de una implacabilidad de la espada de Damocles acreedora. El mercado de capitales espera que ANSES se convierta en un fondo previsional, como sucede en la mayoría de los otros países, y pueda así financiar la actividad productiva, en lugar de orientarse, como ahora, hacia las Leliqs.
  • SUMARÁN $2,5 BILLONES ENTRE BANCOS Y ANSES

    Adivina, adivinador, ¿a quiénes empomará el sobreendeudamiento?

    La Administración Macri retira de circulación la mitad de la moneda de curso legal que recogen los bancos a cambio de Leliqs, por las que fija una tasa de casi el 70%, que ahuyenta a cualquier tomador de créditos particular. Las entidades privadas y nacionales aprovechan esta excepcionalidad y las elevadas comisiones que impusieron para hacerse de toda la ganancia posible hasta que cambie el gobierno y los que vengan definan algo con la deuda. A fin de año, el roll over de esos bonos de liquidez redoblados juntará casi una base monetaria completa, en gran parte está calzada a los plazos fijos bancarios. Sería un potencial equivalente a unos US$ 42 mil millones, que podrían ser cancelados con desembolsos del FMI, o sea dolarizándolos, como propuso el economista Carlos Melconián, o mediante el reparto de papelitos a costa de la rentabilidad obtenida, como sugieren desde ventisqueros populistas. El otro gran protagonista estatal de futuras renegociaciones es ANSES, cuyo Fondo de Garantía de Sustentabilidad tiene el 60% de su cartera en títulos públicos. Serían unos US$26 mil millones más “no exigibles” a descontar de una implacabilidad de la espada de Damocles acreedora. El mercado de capitales espera que ANSES se convierta en un fondo previsional, como sucede en la mayoría de los otros países, y pueda así financiar la actividad productiva, en lugar de orientarse, como ahora, hacia las Leliqs.
  • MAL DÍA P'AL GAUCHO

    Todo el planeta ya sabe que Rocca no quiere cotizar en la Bolsa de Buenos Aires

    En medio de las componendas políticas para definir las candidaturas que competirán en la próxima elección presidencial, casi como que pasó de largo en el plano local el anuncio realizado por la compañía líder mundial en la fabricación de tubos sin costuras, Tenaris, integrante del grupo Techint comandado por Paolo Rocca, de la convocatoria a asamblea de accionistas que avale la salida de las pizarras de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, donde estuvo más de 60 años. Los papeles en poder de inversores locales migrarán, convertidos en ADS, a las bolsas de Milán, México o Nueva York, donde concentra casi toda su actividad. La noticia corrió como reguero por los cables internacionales, al tratarse de un duro golpe para la Administración Macri, en momentos en que está en juego la reelección. Pero la relación con el mayor productor de acero de Argentina y el mayor productor global de tubos sin costura, además de ser uno de los principales animadores de las inversiones en Vaca Muerta, a través de Tecpetrol, estuvo signada por los conflictos. La afinidad ideológica que decían compartir se enturbió por las causas judiciales cruzadas que desataron los cuadernos gate y la liquidación del gas extraído de Fortín de Piedra en disputa. Para peor, la recesión con inflación que caracterizó a la gestión que va por su 4to año impactó negativamente tanto a la siderurgia como a las áreas de petroquímica, refinería, minería, plantas industriales y de tratamiento de aguas, tuberías, telecomunicaciones, tecnología de información, rutas y autopistas, terminales marinas, puentes, represas y aeropuertos que lidera el hólding ítalo-argentino.
  • JUNTOS POR EL CAMBIO DE CAMBIEMOS

    Cuando "el mercado festeja", ¿qué festeja? (escasa inversión productiva)

    Los mercados argentinos no existen en cuanto a volumen apreciable. Son muy manipulables, tal como todo país que ni siquiera tiene una plaza de futuros interesante y que es capitaldependiente crónico. Cambiemos (avenido ahora en Juntos por el Cambio) se terminó poniendo de sombrero la bandera de la inversión que mostraba como diferencial del kirchnerismo al que relevaba. Sacó cepos y dejó que los capitales fluyeran, pero como llevó a la práctica un ajuste que achicó el mercado interno y la industria a fin de transferir recursos al Estado, en un contexto de elevadas tasas de interés e inflación, exacerbó el endeudamiento y más bien desalentó la iniciativa privada de crecimiento. Hubo excepciones: el agro (al que luego le plantó retenciones en lugar de sacárselas), la explotación no convencional de hidrocarburos de Vaca Muerta y la distribución eléctrica. El resultado es que de cada US$10 que entraron al país, US$8 fueron destinados a operaciones especulativas y los US$2 restantes a la producción. A 3 años y medio de haber asumido el poder, la Administración Macri llega a las vísperas del cierre de listas de las PASO con muy pocos logros económicos para mostrar y muchos desaciertos para omitir. Donald Trump mueve sus influencias en USA para que el FMI le afloje un poco la soga en el crédito stand by vigente a su amigo Mauricio y para que la petrolera ExxonMobil anuncie con un tachín-tachín a la gestión actual inversiones por US$2.000 millones para los próximos 5 años. El propósito es apoyar la reelección. Pero la pregunta es: cuando "el mercado festeja", ¿qué le aporta a la Argentina no financiera?
  • JUNTOS POR EL CAMBIO DE CAMBIEMOS

    Cuando "el mercado festeja", ¿qué festeja? (escasa inversión productiva)

    Los mercados argentinos no existen en cuanto a volumen apreciable. Son muy manipulables, tal como todo país que ni siquiera tiene una plaza de futuros interesante y que es capitaldependiente crónico. Cambiemos (avenido ahora en Juntos por el Cambio) se terminó poniendo de sombrero la bandera de la inversión que mostraba como diferencial del kirchnerismo al que relevaba. Sacó cepos y dejó que los capitales fluyeran, pero como llevó a la práctica un ajuste que achicó el mercado interno y la industria a fin de transferir recursos al Estado, en un contexto de elevadas tasas de interés e inflación, exacerbó el endeudamiento y más bien desalentó la iniciativa privada de crecimiento. Hubo excepciones: el agro (al que luego le plantó retenciones en lugar de sacárselas), la explotación no convencional de hidrocarburos de Vaca Muerta y la distribución eléctrica. El resultado es que de cada US$10 que entraron al país, US$8 fueron destinados a operaciones especulativas y los US$2 restantes a la producción. A 3 años y medio de haber asumido el poder, la Administración Macri llega a las vísperas del cierre de listas de las PASO con muy pocos logros económicos para mostrar y muchos desaciertos para omitir. Donald Trump mueve sus influencias en USA para que el FMI le afloje un poco la soga en el crédito stand by vigente a su amigo Mauricio y para que la petrolera ExxonMobil anuncie con un tachín-tachín a la gestión actual inversiones por US$2.000 millones para los próximos 5 años. El propósito es apoyar la reelección. Pero la pregunta es: cuando "el mercado festeja", ¿qué le aporta a la Argentina no financiera?
  • CLIENTES NO HAY, PERO CUENTAS A PAGAR SOBRAN

    Las Pymes matan el tiempo jugando al ahorcado

    Los dueños del 99,4% de las empresas privadas del país negocian el día a día con ell antiguo dibujito del juego del ahorcado, que construye con muy poco dinero en caja, empleados de brazos cruzados que rezan por una reactivación que les garantice poder seguir llevando el sueldo a su casa, una cadena de pagos entre los proveedores que anda por los 120 días, intereses para cambiar cheques largamente superiores al 100% anual, los servicios públicos con facturas que multiplican por 3 dígitos a las de hace 3 años y medio y las oficinas de recaudación de gabelas de todo tipo pisándoles los talones. Cuando la soga se ajustó al cuello, llega el final, como sucedió en 3 años con 11 mil que bajaron la persiana y 197 mil empleados fueron a parar a la calle. Aunque se las identifique con el genérico Pymes, se proyectan mucho más que un slogan de conveniencia en el discurso político. Son más bien sinónimo del sector privado nacional: por cada compañía grande, unas 200 de estas unidades menores se desempeñan a la par, pero sin espaldas financieras para aguantar una crisis tan prolongada. Y, al final de cada jornada, se repite la gran pregunta: ¿hasta cuándo podremos resistir en pie?
  • 26 EN CONTRA, 9 A FAVOR

    La herencia de Macri supera por goleada a la que recibió

    Por un momento, hay que abstraerse de todo el condimento subjetivo de la política. Los números son los números. Son irrefutables y permiten llegar a un listado que impacta. Diego Giacomini, el director de la Economía y Regiones que fundara Rogelio Frigerio, pero que de oficialista no tiene un pelo, tuiteó una tabla que compara la herencia que Mauricio Macri recibió de Cristina Fernández de Kirchner, a falta de colocación de banda presidencial, con la que le dejará al que ocupe el 11 de diciembre el sillón de Rivadavia, aún cuando fuese él mismo si es reelecto.  Dividió la final en 4 series: 1) fiscal y deuda, 2) monetario, 3) economía real y 4) internacional. En la que peor le fue por cantidad de ítems en contra ha sido en la 1), principalmente porque conjuga una presión tributaria récord con la necesidad de exprimir más a un contribuyente que además sufre la recesión para pagar el sideral endeudamiento. Le sigue la 3) que agrupa al PIB, la inversión, el salario, el empleo, la pobreza y la indigencia. Todos con tanteador en contra.
  • VERDE QUE TE QUIERO VERDE

    Un peso de Roca serían $ 50.262.180.000.000.000 de Macri

    En 2018, en plena corrida cambiaria e intervención del Fondo Monetario Internacional, Mauricio Macri recibió una informal oferta de Donald Trump para dolarizar la economía. Ahora es su par brasileño, Jair Bolsonaro, quien le propone hacer del real y el peso una sola moneda. La Casa Blanca y el Planalto le prodigan gestos de apoyo al mandatario argentino para que no pierda la reelección y, en consecuencia, los abandone en la cruzada contra el populismo venezolano. Y, como ven en el repudio nacional al peso, expresado en la devoción por el dólar, el principal punto débil de su aliado austral, intentan apuntalarlo como sea hasta que amainen la tormenta financiera internacional y los efectos de la guerra interarancelaria entre las potencias occidentales y orientales. La crisis de confianza en la moneda argenta es terminal e irremontable. El peso que creara Julio A. Roca hace 138 años hoy, entre reformas monetarias e inflación, debería cotizar a $ 50.262.180.000.000.000: o sea, $50.262 billones. Cuatro generaciones de argentinos: los Baby Boomers, Generación X, Millennials y Centennials, es decir, de bisabuelos a nietos, aprendieron a convivir con la inestabilidad, las devaluaciones y los incesantes aumentos de precios e internalizaron al billete norteamericano como el refugio por antonomasia. Sorprendemos al mundo como los que acudimos al Google a consultar más por el dólar que por el estado del tiempo. Pensamos en verde, ahorramos en verde, gastamos en verde, pero nos sentimos cada día más pobres, en monedas propias o, peor aún, en el propio verde.