/ RUBÉN CHORNY

  • LEJANA EXPORTACIÓN MÍA...

    1 de las 10 peores calificaciones del mundo: el Lado B de la Argentina

    Si se trasladara la performance de la macroeconomía a cada habitante, surgiría que fugó 44% más de capitales que los que entró por inversión extranjera directa. Que, a su vez, produce apenas 30% más de lo que le debe en total al mundo. Que hay 2 millones de desocupados en un contexto de 14 millones con problemas de empleo y que aún así es muy baja la competitividad para exportar medida por trabajador activo: US$3.300, inferior a Chile, México, Uruguay, Panamá, Costa Rica y Paraguay, aunque superior a Ecuador, Brasil, Perú, Venezuela y Colombia. Este agitado cóctel es el que mantiene al riesgo país encima de los 2.000 puntos y abre signos de interrogación sobre cómo se hará crecer a la economía, con el acento puesto en el intercambio comercial para generar divisas genuinas que alivien la deficitaria cuenta corriente de la balanza de pagos. Pero con esto solo no bastará para apuntalar el empleo, en gran medida dependiente del consumo interno. Es el gran signo de pregunta que se dibuja en el horizonte inmediato, porque se vincula directamente con la distribución del ingreso que afecta de lleno a la población y está regida por la gran figurita difícil de la vapuleada economía actual: el dólar.
  • LEJANA EXPORTACIÓN MÍA...

    1 de las 10 peores calificaciones del mundo: el Lado B de la Argentina

    Si se trasladara la performance de la macroeconomía a cada habitante, surgiría que fugó 44% más de capitales que los que entró por inversión extranjera directa. Que, a su vez, produce apenas 30% más de lo que le debe en total al mundo. Que hay 2 millones de desocupados en un contexto de 14 millones con problemas de empleo y que aún así es muy baja la competitividad para exportar medida por trabajador activo: US$3.300, inferior a Chile, México, Uruguay, Panamá, Costa Rica y Paraguay, aunque superior a Ecuador, Brasil, Perú, Venezuela y Colombia. Este agitado cóctel es el que mantiene al riesgo país encima de los 2.000 puntos y abre signos de interrogación sobre cómo se hará crecer a la economía, con el acento puesto en el intercambio comercial para generar divisas genuinas que alivien la deficitaria cuenta corriente de la balanza de pagos. Pero con esto solo no bastará para apuntalar el empleo, en gran medida dependiente del consumo interno. Es el gran signo de pregunta que se dibuja en el horizonte inmediato, porque se vincula directamente con la distribución del ingreso que afecta de lleno a la población y está regida por la gran figurita difícil de la vapuleada economía actual: el dólar.
  • LEJANA EXPORTACIÓN MÍA...

    1 de las 10 peores calificaciones del mundo: el Lado B de la Argentina

    Si se trasladara la performance de la macroeconomía a cada habitante, surgiría que fugó 44% más de capitales que los que entró por inversión extranjera directa. Que, a su vez, produce apenas 30% más de lo que le debe en total al mundo. Que hay 2 millones de desocupados en un contexto de 14 millones con problemas de empleo y que aún así es muy baja la competitividad para exportar medida por trabajador activo: US$3.300, inferior a Chile, México, Uruguay, Panamá, Costa Rica y Paraguay, aunque superior a Ecuador, Brasil, Perú, Venezuela y Colombia. Este agitado cóctel es el que mantiene al riesgo país encima de los 2.000 puntos y abre signos de interrogación sobre cómo se hará crecer a la economía, con el acento puesto en el intercambio comercial para generar divisas genuinas que alivien la deficitaria cuenta corriente de la balanza de pagos. Pero con esto solo no bastará para apuntalar el empleo, en gran medida dependiente del consumo interno. Es el gran signo de pregunta que se dibuja en el horizonte inmediato, porque se vincula directamente con la distribución del ingreso que afecta de lleno a la población y está regida por la gran figurita difícil de la vapuleada economía actual: el dólar.
  • ARGENTINA HIPÓCRITA

    El 68,4% de los jóvenes empleados no existen para el Sistema Previsional

    Hay un aparato productivo que dejó de ser productivo y ni siquiera crece. Trae la modernización está muy atrasada por falta de inversión, y ha tenido que resignarse a estar sobreprotegido, a condición de asumirse como una máquina de nutrir a un Estado elefantiásico, sobreendeudado, caro e ineficiente. El sector público se reparte por mitades a los 12 millones de trabajadores registrados, o sea que cumplen con el sistema previsional y de las obras sociales destinando una desmesurada proporción del sueldo, y apenas si cubre el 35% de los haberes que perciben 6 millones de jubilados. La dirigencia que se tapa un ojo para con el otro atisbar a través de la mirilla de la cobranza cómo recaudar más con menos (y la diferencia que la ponga la inflación) concibe la desproporción por el lado de las reformas: previsional para repartir menos; laboral para aumentar la productividad (no el empleo) e impositiva para redistribuir y extender las cargas. Entre tantas tribulaciones y crisis cambiarias y financieras, sin embargo, se fue incubando una tasa de desocupación que superior a 2 dígitos y una informalidad laboral que, entre asalariados, cuentapropistas y trabajadores familiares, abarca al 50,3% de la población activa. Se confunden entre los 14 millones de personas que deambulan sin terminar de resolver su inserción laboral, con un pie afuera del sistema, tanto en aportes como en beneficios. El país tiene “un 40% de trabajo no registrado, evidentemente algún problema hay”, admitió el diputado Facundo Moyano, hijo del líder camionero y de una de las CGT.
  • ARGENTINA HIPÓCRITA

    El 68,4% de los jóvenes empleados no existen para el Sistema Previsional

    Hay un aparato productivo que dejó de ser productivo y ni siquiera crece. Trae la modernización está muy atrasada por falta de inversión, y ha tenido que resignarse a estar sobreprotegido, a condición de asumirse como una máquina de nutrir a un Estado elefantiásico, sobreendeudado, caro e ineficiente. El sector público se reparte por mitades a los 12 millones de trabajadores registrados, o sea que cumplen con el sistema previsional y de las obras sociales destinando una desmesurada proporción del sueldo, y apenas si cubre el 35% de los haberes que perciben 6 millones de jubilados. La dirigencia que se tapa un ojo para con el otro atisbar a través de la mirilla de la cobranza cómo recaudar más con menos (y la diferencia que la ponga la inflación) concibe la desproporción por el lado de las reformas: previsional para repartir menos; laboral para aumentar la productividad (no el empleo) e impositiva para redistribuir y extender las cargas. Entre tantas tribulaciones y crisis cambiarias y financieras, sin embargo, se fue incubando una tasa de desocupación que superior a 2 dígitos y una informalidad laboral que, entre asalariados, cuentapropistas y trabajadores familiares, abarca al 50,3% de la población activa. Se confunden entre los 14 millones de personas que deambulan sin terminar de resolver su inserción laboral, con un pie afuera del sistema, tanto en aportes como en beneficios. El país tiene “un 40% de trabajo no registrado, evidentemente algún problema hay”, admitió el diputado Facundo Moyano, hijo del líder camionero y de una de las CGT.
  • ¿HAMBRE EN EL GRANERO?

    Apuntes para el Debate (4): Alimentar 3 millones de pobres es 1 mes de lo exportado

    Argentina produce el equivalente a unas 130 millones de toneladas de agroalimentos: a grandes rasgos, mitad exporta y mitad consume adentro. Habría para poner un plato para poner en mesas vernáculas y foráneas, y hasta inclusive nuestro país se da el lujo de ser el que más comida desperdicia. Aún así hay 3 millones de compatriotas, entre una población cercana a los 45 millones, que la pasa mal y además padece de insuficiencia alimentaria. Si sólo se reasignar un 40% de esa pérdida entre los urgidos, matemáticamente quedaría saldada la deuda en materia de ingestas. Coinciden estos cálculos con el 1% de la donación que pidió el FPT a la industria como contribución a la campaña contra el hambre, que pegó a la electoral. Es difícil de entender y hasta de explicar a extranjeros qué sucede en un país en el que sobran los abundantes alimentos que se producen, abastecen a 450 millones de habitantes del planeta y por estos lares cueste tanto llegar a una dieta equilibrada que inclusiva que elimine el riesgo alimentario y la denominación hambre en el léxico social.
  • 1/3 SE SIENTE INFELIZ Y PIENSA EN EMIGRAR

    Apuntes para el Debate (2): Cuando Ezeiza es una opción intensa

    El descontento de llevar una vida hacinada, de privaciones, de encierro en lugares chicos y con pocas oportunidades de movilidad social revive la apelación de un clásico del cine contracultural provocador de los ´60, titulado“Busco mi Destino”, que dirigió Dennis Hopper y contó con la actuación del recientemente fallecido Peter Fonda, en el que 2 jóvenes salen en moto a recorrer ciudades. En nuestro país hay 14 millones de personas que tienen problemas de empleo, según el Centro de Estudios de la Nueva Economía (CENE) de la Universidad de Belgrano. Incluye 2 millones de desocupados y casi un millón de profesionales que se la pasan probando suerte: un 60% declaró no llegar a fin de mes con lo que gana. No extraña, en consecuencia, que la consultora Randstad detectara en un estudio reciente que el 84% de los trabajadores esté dispuesto a reubicarse en otra parte donde pueda equilibrar entre vida personal y laboral. Y que de una encuesta de CENE surgiera que un tercio de los consultados reconoció que en algún momento pensó en levantar campamento e irse afuera. El hormigueo de la infelicidad, que afecta también a esa misma porción de la ciudadanía, se traduce en ganas de aunque fuese mudarse a algún rincón dentro de la vasta geografía nacional donde pueda mejorar la calidad de vida. Si intenta localizarlo entre  52.408 unidades censales, de unos 1.000 habitantes cada una, que contiene un mapa interactivo de bienestar construido entre investigadores del Instituto de Geografía, Historia y Ciencias Sociales del Conicet (IGEHCS, CONICET-UNCPBA), encontrará que la Patagonia (en especial la cordillerana), el nordeste y la costa podrían ser opciones atractivas. Si no, los consulados de Austria, Australia, Nueva Zelanda, Japón o Canadá podrían albergar “la posta”.
  • CENA DEL CEA

    Made in USA: Pulgar abajo a Maduro, la huella dactilar que lleva al FMI

    Es probable que el vínculo con el FMI haya comenzado mal porque si es cierto que reclamaría un reenfoque de la relación del Frente de Todos con Venezuela, van mal. Alberto Fernández ya avisó que la Argentina se marcha del Grupo de Lima. Los próximos 20/30 años discurrirán en un escenario de guerra fría dentro del juego de equilibrio de poderes del que no nos salvaremos entre los dos grandes contendientes: Estados Unidos y China. Y el referente del Consejo Argentino de Relaciones Internacionales (CARI) y académico, Felipe De la Balze, lo advirtió anoche en el hotel Alvear al recibir el premio Puentes de América durante la tradicional cena anual de la Fundación del Centro de Estudios Americanos: “mejor no nos hagamos los vivos porque los mastodontes nos aplastan, ya lo conocemos”. En el discurso central del ágape, el embajador Edward Prado envió en son de paz el mensaje: pese a “la profunda amistad entre nuestros dos países que se hizo más evidente en estos últimos años”, los “profundos lazos de amistad” entre argentinos y estadounidenses no están sujetos a ningún candidato o persona en particular”. Menos el kirchnerismo, estaban representados en la audiencia dirigentes de todos los espacios políticos, judiciales, sindicales y académicos.
  • DE NADA HECHO A TODO POR HACER

    Sequía inversora: apenas Vaca Muerta y pará de contar

    El inventario de las inversiones que Mauricio Macri suponía que iban a llover nada más que con su advenimiento a la Casa Rosada no le deja demasiado margen de vanagloria al comando de campaña de su reelección: a maquinarias y equipos, el sector privado destinó apenas el 13% de un también menguado PBI. Y casi todo el vecindario, salvo Brasil, superó los 20 puntos. Aunque tampoco hubieran dado para descorchar champaña, si se considera que no menos de 25 se necesitan para asegurar crecimiento futuro. Pero, además, de un primer desglose, salta a la vista que el 52% de la exigua marca se concentra nada más que en el sector energético. Netamente sobresalen unos 20 proyectos en exploración y producción de petróleo y gas de Vaca Muerta, a un promedio de US$200 millones cada uno. A lo que se agrega una adjudicación offshore por US$800 millones, algo de transporte, un gasoducto troncal y aportes de capital en 2 de las 7 refinerías a gran escala. La transferencia de la explotación, desde la convencional a la no convencional ya empezó a notarse en los registros de producción, donde el shale se va para arriba y el que se extrae  de la perforación vertical pierde cada vez más participación en los barriles producidos.
  • DE NADA HECHO A TODO POR HACER

    Sequía inversora: apenas Vaca Muerta y pará de contar

    El inventario de las inversiones que Mauricio Macri suponía que iban a llover nada más que con su advenimiento a la Casa Rosada no le deja demasiado margen de vanagloria al comando de campaña de su reelección: a maquinarias y equipos, el sector privado destinó apenas el 13% de un también menguado PBI. Y casi todo el vecindario, salvo Brasil, superó los 20 puntos. Aunque tampoco hubieran dado para descorchar champaña, si se considera que no menos de 25 se necesitan para asegurar crecimiento futuro. Pero, además, de un primer desglose, salta a la vista que el 52% de la exigua marca se concentra nada más que en el sector energético. Netamente sobresalen unos 20 proyectos en exploración y producción de petróleo y gas de Vaca Muerta, a un promedio de US$200 millones cada uno. A lo que se agrega una adjudicación offshore por US$800 millones, algo de transporte, un gasoducto troncal y aportes de capital en 2 de las 7 refinerías a gran escala. La transferencia de la explotación, desde la convencional a la no convencional ya empezó a notarse en los registros de producción, donde el shale se va para arriba y el que se extrae  de la perforación vertical pierde cada vez más participación en los barriles producidos.