- Durísimo el columnista: "El “kristinismo” se sustenta en lo que llamaría “cultura diarreica” que supera lo que se dio en llamar “cultura líquida”, es un grado más avanzado y más oloroso y contaminante. De hecho ya se ubica como antisistema."
- Hay 3 mujeres que marcan hoy día la sociedad argentina, en un matriarcado llamativo: Cristina Fernández de Kirchner, María Eugenia Vidal y Elisa Carrió. CFK y Carrió tienen similitudes y diferencias en cuanto a su personalidad. Pero son opuestas totalmente, al menos en la percepción pública que se tiene de ellas, CFK y 'Mariu'. Precisamente fue el tema que abordó el autor de esta columna:
- El largometraje La Cordillera intenta una aproximación al backstage del poder, y eso siempre provoca diferentes puntos de vista. Aquí, el muy interesante análisis de la experiencia de Luis Rizzi al salir del cine:
- Terrible la reflexión del autor: "El riesgo es que los argentinos hayamos creado la categoría de Posverdades buenas y Posverdades malas…". Es grave que algunos hasta justifiquen esto en nombre de todo lo malo que hizo Kristina antes. Tal como si el fin justificara los medios, lo que no denota mucho cambio.
- El cambio necesario vs. el cambio posible vs. el cambio estratégico vs. el inmovilismo vs. el retroceso: las opciones que tiene por delante Mauricio Macri. No hay mucho tiempo más disponible.
- El peronismo lo fracturó Eduardo Duhalde, en 2002/2003 porque temía no poder impedir que Carlos Menem fuese el presidenciable único del PJ. Así fue como Duhalde gestó el llamado Congreso de Lanús, de donde emergió el peronismo de Duhalde/Kirchner, que luego se lo quedó Néstor Kirchner; el peronismo de Menem; y el peronismo de los hermanos Rodríguez Saá. Y los 3 fueron separados a las urnas que, por renuncia de Menem a participar del balotaje, ganó Kirchner, quien se apuró a cerrarle la puerta a Duhalde. Los Kirchner intentaron reunificar el peronismo, pero no lo consiguieron por completo. De hecho, hubo peronismo en la lista de Francisco de Narváez que le ganó en 2009 a Néstor Kirchner, Daniel Scioli y Sergio Massa. De todos modos, los K recuperaron la hegemonía hasta 2013, cuando la perdieron en el territorio bonaerense a manos del ex Frente Renovador. Esta situación ha entrado en una nueva fase, y de eso trata esta nota:
- El autor: "Me importa un bledo que gane Kristina, porque díganme ¿que ganaría ella? ¿Una simple candidatura a senadora, para tener sus fueros personales... si ganara en octubre? ¿Celebraría así su funeral político con un grupúsculo de senadores que se sentirán honrados para lavarles sus “pantaletas”, tal como se dice en italiano? ¿Qué significara si gana la coalición “Cambiemos”? Posiblemente nada en el orden nacional ya que en 2019 impulsará el gatopardismo, para ir por la fatal reelección. Sólo María Eugenia Vidal necesitaría un genuino apoyo para ratificar que la gente se ha dado cuenta que 25 años de (des)gobierno peronista en la provincia los condujo sin anestesia, corrupción mediante, a la miseria, a la pobreza y a la más cruel de las indigencias. (...)".
- Muy certero en plantear el enigma Luis Rizzi, autor de esta columna: "Estas elecciones no tienen agenda, pero si un acertijo ¿Cuántos votos obtendrá Kristina?". Luego, él intenta encontrar una explicación.
- Muy profundo lo que sostiene el autor de la columna, Luis Rizzi: "Los argentinos nos acostumbramos que lo peor es mejor que nada (un tren que tarda 24 horas o más para llegar a Tucumán, 7 horas a Rosario y casi 18 a Córdoba) o que lo regular es mejor que lo malo. Lo bueno es no perder lo poco que tenemos. Nos conformamos con el escaso mérito y la baja calidad. (...)".
- Comienza la última semana antes de las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias 2017. Todavía muchos ciudadanos no aparecen interesados en la oferta disponible. La esperanza de los políticos es que en los comicios de octubre, todo sea diferente. Vaya uno a saberlo... lo que hay ahora son las PASO, y aquí van algunas reflexiones:










