- En la cultura de 140 caracteres, lo que importa es la consigna, el reino del jingle. Y todo es blanco o negro, prohibidos los tonos medios. River o Boca. Buenos o malos. La simplificación asesina el debate y devora las ideas.
- CFK sigue resultando un problema enorme para el peronismo institucional tipo Miguel Pichetto: la tradicional filosofía movimientista sigue estando del lado de CFK, y el peronismo institucional mantiene su imitación de Ítalo Luder. A Mauricio Macri le conviene que el dilema no se resuelva.
- Dice el columnista: "A la cuestión catalana podría sumarse la “cuestión baska” y fuera de España, la “cuestión Escocesa” y también tener en cuenta la desintegración de Yugoslavia en seis nuevas repúblicas o las nuevas repúblicas “Checa y Eslovaquia” a partir de 1990 y pico o por el contario la unificación institucional de Alemania, luego de la caída del muro de Berlin": el tema es complejo.
- El problema de la coyuntura, explica Luis Rizzi, es que otra vez perdemos la oportunidad de promover un debate profundo antes de ir a las urnas. Y nuevamente dejamos de elegir entre lo bueno y lo mejor para elegir en base a un "contra fulano" (en este caso, "un 20% que es el gigante negro que nos atemoriza, el “cuco” con el que se asustaba a los chicos cuando hacían alguna macana").
- El profesor de Filosofía Política en Harvard y autor del tratado "Teoría de la Justicia", John Rawls, en su 2do. principio de justicia decía que las desigualdades sociales debían conformarse de modo que beneficien a los menos aventajados de la sociedad. Ese sería un criterio de equidad y diría de buen uso de la razón. Lo llamó el “Principio de la diferencia”. En la Argentina es diferente.
- Más allá de los 12 años de diferencia de Urgente24 con los Kirchner, es evidente que CFK tiene una capacidad de retórica, una gimnasia actoral y una determinación en 'su verdad' como casi ningún otro político argentino. Probablemente María Eugenia Vidal resulte el ejemplo más cercano, aunque con una enorme proyección de futuro. CFK sabe cómo manipular una entrevista, eludir la pregunta o responder a su antojo, y un periodista no es un militante político por lo tanto no cabe la agresión al entrevistado. Sí, CFK es un problema para entrevistar y requiere de gran paciencia y preparación del reportaje. Urgente24 aborrece a los periodistas militantes, de cualquier bando. Es estúpido plantear que Luis Novaresio debía agredir a CFK. Concluidas estas apreciaciones profesionales, aquí una columna de presenta un interesante punto de vista sobre las limitaciones de toda entrevista a CFK:
- "(...) las dos partes cayeron en excesos. La facción al condenar a las fuerzas policiales, recurriendo a sofismas racionales, si me admiten el oximorón. El Estado, producido el hecho, se apresuró a defender la inocencia de las fuerzas policiales por su actuación, sin saber bien que había ocurrido. (...)", afirmó el autor de la columna.
- "No es sencillo responder a ciertas expresiones delictuales de las llamadas “protestas sociales” en las que incluyo la ahora novedosa y perversa cuestión de las demandas de los mal llamados, "pueblos originarios" (...)", afirma el columnista, que explica que todo este entuerto, al menos en el modo que se presenta, es otra herencia K.
- ¿Ha subestimado la Administración Macri tanto el impacto como las consecuencias de padecer un desaparecido (Santiago Maldonado)? Todo indica que la repercusión de la tragedia posible era tan menospreciada que se creyó que se superaba todo lanzando a algunos periodistas que reciben instrucciones de la Casa Rosada y algunos trolls a afirmar que lo había asesinado un puestero o que se había marchado a Chile o que se había ido a España o que estaba escondido en la reserva mapuche. Y esto no ha terminado.
- Impecable: "(...) Macbeth le decía a su mujer “…es preciso lavar nuestra honra en el río de la adulación, y convertir nuestros semblantes en hipócrita máscara… sólo el crimen puede consumar lo que ha empezado el crimen.” (...)".










