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THE WASHINGTON POST

Una extraña constelación de síntomas: Nueva hipótesis sobre el COVID-19

Lun, 11/05/2020 - 2:08pm
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Por Urgente24

El virus atacaría las células endoteliales, que forman parte de la pared de los vasos sanguíneos, lo que explica que provoque una amplia gama de síntomas y reacciones que médicos y científicos están aún tratando de comprender. "Nuestra hipótesis es que el Covid-19 empieza como un virus respiratorio y mata como un virus cardiovascular", explicó un especialista citado por The Washington Post.

Preocupa la entrada del coronavirus en geriátricos de Londres. /Foto:Julie Roche/TheGuardian
Preocupa la entrada del coronavirus en geriátricos de Londres. /Foto:Julie Roche/TheGuardian
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Hace solamente 6 meses que el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 vive entre los humanos y apenas estamos empezando a entender cómo funciona. En la base de datos de la Organización Mundial de la Salud ya hay 14.600 papers sobre el mismo. ¿Significa eso que ya lo conocemos? No. El virus sorprende una y otra vez a médicos e investigadores y ,a medida que pasa el tiempo, lo que era percibido inicialmente como un virus exclusivamente respiratorio, está dejando de serlo.

l diario The Washington Post publicó una nota actualizando lo último que se sabe sobre el patógeno. Sucede que si bien en la gran mayoría de las personas que contrae Covid-19, este se manifiesta como una enfermedad pulmonar -con los síntomas de fiebre, tos seca y dificultad para respirar-, existen pacientes en los que el patógeno se ha presentado con una extraña constelación de síntomas, explica el artículo de Lenny Bernstein y Ariana Eunjung Cha en The Washington Post.

"Al principio, no sabíamos con qué estábamos lidiando", dijo Valentin Fuster, doctor en el Hospital del Monte Sinaí en Nueva York. "Veíamos a los pacientes morir frente a nosotros." Hoy está ampliamente reconocido que el nuevo coronavirus es mucho más impredecible que un simple virus respiratorio. Suele atacar los pulmones, pero puede hacerlo en cualquier otro lugar, del cerebro a los dedos del pie. Muchos médicos, explica el Post, se centran en tratar las reacciones inflamatorias que dispara y su capacidad de crear coágulos de sangre, mientras luchan por ayudar a los pacientes a respirar.

"No sabemos por qué la enfermedad se presenta de tantas maneras", dijo Angela Rasmussen, viróloga en el Centro para las Infección y la Inmunidad de la Escuela Mailman de Salud Pública en la Universidad de Virginia, al Post. "El fondo es que esto es algo tan nuevo que hay mucho que no sabemos." Más de 4 meses de experiencia clínica en Asia, Europa y Norteamérica, muestran que el patógeno hace mucho más que solamente invadir los pulmones.

"Nadie estaba esperando una enfermedad que no entrara en el patrón de la neumonía y enfermedades respiratorias", dijo David Reich, anestesiólogo cardíaco y presidente del Hospital del Monte Sinaí en Nueva York.

  • El virus puede atacar el corazón, debilitando sus músculos e interrumpiendo su ritmo crítico. Puede dañar los riñones; afectar el sistema nervioso, destruyendo el gusto y el olfato y llegando ocasionalmente al cerebro; puede crear coágulos de sangre que pueden resultar mortales; puede inflamar los vasos sanguíneos del cuerpo.
  • Puede empezar con unos pocos síntomas o ningunos, y provocar un cuadro grave días después.
  • Puede ser contagiado antes de manifestar síntomas o en casos asintomáticos, lo que lo vuelve muy difícil de controlar. Por eso, hasta el momento, la única medida efectiva es la distancia social.
  • Es especialmente peligroso para los mayores con enfermedades previas y los obesos.
  • Afecta más a los hombres que a las mujeres, pero han habido señales de que puede complicar embarazos.
  • Casi no afecta a los menores, pero la semana pasada, médicos de Nueva York alertaron sobre una extraña reacción inflamatoria con complicaciones cardíacas entre niños, que podría estar relacionada con el virus. El viernes 8/5, el gobernador de Nueva York dijo que 73 niños se habían enfermado en el estado de la enfermedad, cuyos síntomas asemejan los del síndrome de Kawasaki o shock tóxico. 3 niños han muerto en Nueva York por su causa. El patrón de la enfermedad en estos niños no se parecen en absoluto con el conocido del Covid-19 en adultos hasta ahora, pero no se descarta la vinculación con el patógeno.

El Post explica que los millones de coronavirus existentes hasta ahora, se conocían 6 capaces de infectar al ser humano. 4 de ellos causan resfríos comunes, otro desató el brote del SARS en 2003 que mató a 774 personas y otro, el MERS en 2012. El MERS mata al 34% de quienes lo contraen, pero son pocos los que lo contraen.

El SARS-CoV-2 es el séptimo dentro de la familia de coronavirus. Es tan contagioso como aquellos 4 que solo provocan resfríos pero tiene parte de la letalidad del SARS y del MERS.

La mayoría de los científicos hoy cree que la letalidad de la enfermedad se debe a 2 causas vinculadas:

  • primero, el daño que el virus le hace a los vasos sanguíneos, que puede llevar a coágulos peligrosos, que pueden viajar hasta el cerebro y los pulmones. Un estudio apunta que esto es porque el virus ataca las células endoteliales que forman parte de la pared de los vasos sanguíneos.
  • La segunda es una respuesta exagerada que provoca en el propio sistema inmunológico, que termina afectando a las propias células junto al virus que intenta atacar.

Las investigaciones y tratamientos están basados en estos fenómenos, explica el Post.

En varios hospitales, se están utilizando anticoagulantes en el tratamiento de los pacientes Covid-19.

La inflamación de esos células endoteliales explicaría por qué el virus puede atacar tantas partes diferentes del cuerpo.

"Lo que el virus hace es empezar como una infección viral que se vuelve una complicación general al sistema inmunológico y a los vasos sanguíneos - y eso es lo que mata", dijo Mandeep Mehra, profesor de medicina en la Escuela Médica de Harvard y uno de los autores del estudio publicado sobre cómo el Covid-19 ataca los vasos sanguíneos. "Nuestra hipótesis es que el Covid-19 empieza como un virus respiratorio y mata como un virus cardiovascular."

El SARS-CoV-2 infiltra el cuerpo al adhrirse al receptor ACE2, hallado en algunas células. Una vez allí, comienza a replicarse. Los recpetores ACE2, explica el Post, que ayudan a regular la presión arterial, están muy presentes en pulmones, riñones e intestinos -órganos que el patógeno ha afectado en muchos pacientes-. Es por ello que la presión arterial alta es una de las enfermedades preexistentes más comunes entre enfermos graves de Covid-19. Los receptores, concluye el Post, difieren de persona a persona, lo que lleva a la especulación de que la genética explicaría por qué algunas personas enferman gravemente y otras no.