CAPITAL SOCIAL

"Sólo falta que le pidan a Lanata que sea padrino de Néstor Iván"

Periodismo Para Todos viajó a Ecuador y recogió testimonios de activistas y afectados por la contaminación que produjo el paso de Chevrón (cuando era Texaco), el nuevo socio de YPF, en Vaca Muerta. Tal como Urgente24 ya ha mencionado en el pasado, miles de millones de barriles contaminantes fueron descargados en ríos amazónicos. Los daños causados provocaron enfermedades en pobladores de la zona y el caso fue denominado por las organizaciones ecologistas como el “Chernobyl amazónico”. El uso de tecnologías obsoletas fue denunciado como el causante de la descarga de aguas de formación en los ríos.
@MartuJohansen 
Odiaban a Bergoglio, hoy lo aplauden. Odiaban a Chevron, hoy son socios. Sólo falta que le pidan a Lanata que sea padrino de Nestor Iván.
 
 
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El acuerdo entre YPF y Chevron, cuyo texto completo aún no se conoce, para explorar y explotar el yacimiento de Vaca Muerta parece tener un alcance limitado ya que inicialmente trata de un área pequeña de 20 km2, sobre un total de 30.000, en la cual se extendería dicho yacimiento.
 
La cuestión de fondo consiste en que la catástrofe energética causada por la Década K llevó a la Argentina de exportador neto a importador por US$ 1.000 millones mensuales, con un déficit que alcanza a la mitad de esa cifra. Es la desesperación por la carencia de inversión privada y por la imposibilidad de conseguir capitales en el exterior para la expropiada YPF, lo que impulsó el acuerdo con Chevron, que según algunos es un “contrato de adhesión” a las condiciones exigidas por la petrolera extranjera. 
 
El Decreto 929/13, estableciendo para Chevron los beneficios que se le negaron a Repsol y a las otras empresas instaladas, limita las facultades de la provincias, ya que las obliga a extender el plazo de la concesiones llevándolo hasta 35 años. 
 
Un ex secretario de Energía, Emilio Apud, considera que el negocio que persigue Chevron con el compromiso de una inversión insignificante es conseguir concesiones de áreas por 35 años en un yacimiento considerado muy valioso.
 
Para finalizar, un tema que no se puede marginar son las objeciones de diversas instituciones a las técnicas de extracción de petróleo y gas no convencional, por los riesgos ambientales que podrían acarrear. Riesgos que potencian los antecedentes de la empresa ahora asociada con YPF.
 
 
"Unos 250 millones de pesos en concepto de responsabilidad social empresaria; 110 millones por canon para ingresar al yacimiento; 90 millones de pesos de impuesto de Sellos; otros 200 millones por la reducción en un 50% del subsidio al gas de la planta de Metanol. Un total de 12.000 puestos de trabajo; 11.000 millones de dólares por regalías a lo largo de todo el contrato; 9.000 millones de dólares por impuestos... las cifras sobre lo que ha de percibir la provincia por extender 22 años la concesión del área Loma Campana marean. Dicen mucho pero al fin y al cabo no dicen demasiado para el común de los mortales. (...).
 
----------------------
 
 
 


LANATA YPF P1 por MEDIOSYOPINION

----------------------
 
 
 


lanata chevron p2 por MEDIOSYOPINION

---------------------
[ pagebreak ]
 
 
Según lo que pudo saberse, el acuerdo original Chevron-YPF se consumó a puertas cerradas entre el CEO de la petrolera nacional Miguel Galuccio y el mandamás de la antigua Standard Oil, John Watson, y Sapag, es decir la provincia de Neuquén, fue mantenido al margen.
 
Los funcionarios nacionales y el propio Galuccio no salían de su asombro cuando el diplomático Sapag les hizo ver que el acuerdo pasaba por encima de las potestades que la Constitución nacional reformada otorga a las provincias como legítimas propietarias de los hidrocarburos.
 
Las cosas finalmente encontraron su cauce con la firma de un convenio adicional entre la petrolera ahora nacionalizada y la provincia que reconoce y gratifica en alguna medida los derechos del poder concedente. También con la firma de un convenio con Nación, que constituye un compromiso de inversión respecto de la infraestructura social y económica que será necesaria para absorber un impacto tan fuerte como se evalúa. (...)".
 
Por capital y tecnología, YPF eligió a Chevron para encarar Vaca Muerta.
 
Texaco, absorbida por Chevron, fue condenada en Ecuador, donde explotaba yacimientos convencionales, a pagar a un grupo de vecinos del lugar de extracción, por daños ecológicos o ambientales, US$ 19.000 millones. La multinacional alegó que “la sentencia fue obtenida en un proceso judicial viciado de fraude, extorsión y cohecho”.
 
Después de 10 años de proceso legal, las cortes estadounidenses decidieron que la empresa debía someterse a las cortes ecuatorianas. A partir de 2003 ese proceso ha seguido en Lago Agrio. Los demandantes representen a 5 nacionalidades indígenas, 80 comunidades, y más de 30.000 personas quienes quieren que Chevron repare las zonas afectadas, por US$ 6.000 millones. Chevron sostiene que ya ha limpiado la zona en forma suficiente.
 
Por eso era interesante viajar a Ecuador. El programa de Jorge Lanata (por Canal 13/Grupo Clarín), visitó la famosa contaminación de Chevron/Texaco en Lago Agrio.
 
Entre otros testimonios, Servio Curipoma contó que su casa fue construida sobre un pozo de extracción de petróleo y que todos su familiares murieron de cáncer. “Espero que mis hijos no sufran como nosotros hemos sufrido, y todo el pueblo de la Amazonia”, se lamentó el damnificado.
 
Simplemente con un superficial pozo en la tierra se nota el desastre ambiental que la empresa Chevron generó en la selva de Ecuador.
 
Periodismo Para Todos hizo lo que los lugareños llaman el "toxic tour", una visita a los piletones contaminados de petróleo de ese lugar.
 
"La intención de hacer esto es de la presentación del juicio. Diferentes medios vinieron que querían saber qué pasaba y por eso lo empezamos a hacer", dijo Donald Moncayo, querellante en la causa contra Chevron/Texaco.
 
El "toxic tour" se da en el Lago Agrio, de la provincia de Sucumbios, en plena selva ecuatoriana. Allí hay 500.000 hectáreas contaminadas debido a las pruebas de extracción de petróleo que la empresa estadounidense realizó en el lugar y que depositó en tres piscinas que después rellenaron.
 
"Es petróleo lo que está ahí. Hay nenes, mujeres, animales y hombres bañanadose en el río. Es terrible esto", agregó Moncayo.
 
“Chevron es la primera que viene a realizar inversiones importantes en la Argentina en una concentración de petróleo no convencional. Dios quiera que la provincia (Neuquén), YPF y la Nación puedan atraer más inversiones”, sostuvo el presidente de YPF, Miguel Galuccio, en una reunión con gerentes de la empresa, según publicó Página/12.
 
“Es una amenaza de muerte para el pueblo mapuche. Le decimos no al convenio. El Estado nos deja desprotegidos ante las multinacionales”, dijo a la agencia Efe Jorge Nahuel, miembro de la Confederación Mapuche de Neuquén, quien sostuvo que Chevron es una de las empresas mas denostadas en Latinoamérica por sus antecedentes de contaminación en Ecuador.
 
Ante ello, Galuccio declaró: “El impacto ecológico es un mito en el desarrollo de recursos no convencionales. Cero impacto ecológico”.
 
Lago Agrio
 
La historia del proceso a Chevron-Texaco se remonta a 1993, cuando un grupo de personas – que luego creó el Frente de Defensa de la Amazonía, reuniendo a unas 30.000 personas – llevó a juicio Texaco y en febrero de 2011 un tribunal del Sucumbíos condenó la compañía a pagar US$ 9.500 millones para arreglar los daños causados y a disculparse públicamente.
 
Texaco-Chevron se desinteresó en atender la sentencia y el año siguiente, el tribunal aplicó la sanción prevista: la duplicación de la multa: US$ 19.000 millones, la multa más alta impuesta a una transnacional por daños ambientales.
 
“El proceso no se acabó, ganamos aquí en Sucumbíos pero falta la ejecución de la sentencia, estamos trabajando en eso”, explica Pablo Fajardo, jefe del equipo de abogados del Frente de Defensa del Amazonía. “Chevron no pagó nada.
 
Un juez ordenó el embargo de sus acciones y dividendos pero la compañía ya no está en Ecuador. 
 
Fajardo agrega: "De todos modos, logramos que se impusiera una convención internacional que prevé que la medida sea eficaz en otros países como en Argentina".
[ pagebreak ]
 
Así comenzó el interés de Chevron de negociar con el Estado argentino e YPF.
 
“Nací a 200 metros del pozo petrolífero, criado en este desastre que para mí era lo normal. Sólo cuando me mudé a otro lugar entendí que aquí la vida es diferente”, relata Donald Moncayo, que ha pasado su infancia en los alrededores de la ciudad de Lago Agrio, en el noreste de Ecuador. Lago Agrio se encuentra en la provincia amazónica del Sucumbíos y ha sido escenario de uno de los más grandes desastres ambientales del mundo: entre 1964 y 1990 la compañía petrolífera estadounidense Texaco -en 2001 fusionada con Chevron- habría vertido alrededor de 68.000 millones de litros de agua tóxica y 680.000 barriles de crudo en la Amazonía.
 
“Cerca de cada pozo petrolífero, Chevron abrió ‘piscinas’ donde echaba los desechos tóxicos”, explica Ermel Chávez, dirigente del Frente de Defensa de la Amazonía. “Las piscinas no fueron revestidas y, por consiguiente, los líquidos se filtraron hasta los ríos y los acuíferos. Texaco perforó más de 300 pozos en la selva ecuatoriana y creó unas 880 piscinas: este territorio está completamente contaminado”.
 
Las que en Sucumbíos llaman “piscinas” en realidad son charcos gigantes de petróleo en el medio de la selva. Alrededor de los pozos abandonados por Chevron viven comunidades, donde la gente bebe el agua de los pozos y los niños juegan cerca de las piscinas. El desastre causado por Texaco no sólo ha tenido un impacto grave en el ecosistema, sino también en la salud de la población: en esta zona del país la tasa de cáncer, abortos espontáneos y de nacimientos con malformaciones congénitas es la más alta de Ecuador. Además, la crisis ambiental obligó al desplazamiento los pueblos indígenas de la zona, cuya salud y vida es muy dependiente de la salud del territorio.
 
“En las piscinas echaron barros de perforación y petróleo de prueba, además de las aguas que resultaron del lavado de los pozos. En 1996 Chevron inició la reparación de unas 150 piscinas, que consistió en taparlas con tierra. Ahora le demostraré que no se trató de una verdadera reparación”, denuncia Donald Moncayo, mientras extrae una muestra de tierra de una piscina reparada. La sumerge en un bote lleno de agua que en pocos instantes se vuelve aceitosa y negra como el petróleo. Sin embargo, después de la falsa remediación, el estado ecuatoriano liberó a la empresa de toda responsabilidad.