Luego de haber destituido al primer ministro Hichem Mechichi, suspendido temporalmente el Parlamento y haberse atruibuido poderes plenos, en medio de una crisis política y social, el presidente de Túnez, Kais Said, ha decidido continuar desarmando el gabinete que venía ejerciendo el poder hasta ahora.
CRISIS POLÍTICA
Túnez: Más destituciones, toque de queda, despliegue militar
En Túnez, el presidente Kais Said ha destituido al primer ministro Hichem Mechichi. Hubo enfrentamientos entre los seguidores del presidente y los de Ennahda.
Este lunes 26/7 fueron destituidos el ministro de Defensa, Ibrahim Bartaji y el ministro de Justicia interino, Hasna Ben Slimane, quien ejercía asimismo la función de vocero del gobierno.
Mientras tanto, en las calles de Túnez hubo enfrentamientos entre quienes apoyan al presidente y los seguidores del partido islamista Ennahda(Partido del Renacimiento), el que venía gobernando hasta ahora.
Ennahda calificó la decisión del presidente como un "golpe de Estado contra la revolución".
En este contexto, el presidente ha decretado un toque de queda nocturno:
Rached Ghannouchi, jefe del partido Ennahda, y el presidente Said, venían inmersos en un enfrentamiento político desde hacía meses, lo que paralizó el gobierno y perturbó los poderes públicos.
Las determinaciones del presidente llegaron luego de que el domingo hubiera fuertes protestas contra el gobierno, en medio del fuerte descontento por la gestión de la crisis sanitaria y social. Sedes del partido gobernante Ennahda habían sido asaltadas e incendiadas.
Por otro lado, ha comenzado el ya anunciado despliegue militar en el país. La sede del Parlamento estuvo hoy rodeada por fuerzas del Ejéricto, que impidieron que sus funcionarios, entre ellos el presidente de la Cámara, accedieran al edificio, explica el diario La Nación.
Por otro lado, el mayor sindicato del país mostró un apoyo cauto al presidente:
Y así se han expresado los partidos:
En 2011, los tunecinos se levantaron contra décadas de autocracia para establecer un sistema democrático que divide los poderes entre el presidente, el primer ministro y el Parlamento. Esto garantizó nuevas libertades pero no trajo los resultados esperados en lo económico, despertando el malestar social.











