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CORONAVIRUS

Para Uruguay, ya es tiempo de priorizar la economía

Mar, 05/05/2020 - 8:38am
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Por Urgente24

Tras registrar su primer contagio el pasado 13 de marzo, Uruguay decidió que ya es tiempo de hacer un equilibrio entre la salud y la economía, y abandona la cuarentena. Luis Lacalle Pou anunció el reinicio de la atención presencial en las oficinas públicas desde hoy, los comercios del centro de Montevideo abrieron sus puertas en un 85% y la gente empezó a incorporarse a la vida urbana con todas las medidas generales de prevención del COVID-19.

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El presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, anunció ayer el reinicio de la atención presencial en las oficinas públicas, al considerar que los contagios por coronavirus se mantienen ya controlados.

"Mañana (por hoy) se va a reiniciar en la administración pública la atención en las distintas oficinas, obviamente con un protocolo que ha sido consensuado, en primera instancia, con los técnicos que nos asesoran, y también con los propios funcionarios", informó el mandatario la noche del lunes en conferencia de prensa.

La decisión se anunció luego de conocer el resultado de más de 430 tests de Covid-19 aleatorios entre obreros de la construcción de todo el país, quienes retomaron su actividad el 13 de abril después de tres semanas de licencia especial por la epidemia. Ninguna de las pruebas dio positivo.

"Esto no quiere decir obviamente que no haya ningún caso entre todos los operarios de la construcción. Sí debemos decir que no ha habido un contagio masivo", aclaró Lacalle Pou, antes de asegurar que ese resultado "permite seguir evaluando la apertura de otras actividades".

El sector de la construcción en Uruguay se suspendió desde el 24 de marzo hasta esa fecha para prevenir la propagación del virus, razón por la cual se le otorgó a los trabajadores un sueldo para irse de vacaciones sanitarias. 

La industria de la construcción da trabajo a 100.000 personas, lo cual pone al gobierno de Lacalle Pou en un escenario optimista para planear el retorno a diversas actividades económicas y sociales con gradualidad y vigilando que no se deterioren los indicadores de salud comentados: "la estrategia implica ir hacia una nueva normalidad de manera progresiva y gradual", afirma los expertos.

Con un desarrollo programado y organizado, los comercios comenzaron a funcionar de manera distinta: básicamente asumiendo el rol clave que tienen en cuanto a la prevención de la enfermedad. Cada propietario armó su propio protocolo sanitario pero todos con el común denominador de obligar a utilizar el tapabocas tal como lo recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS), sobre todo por los casos asintomáticos. Además, la mayoría ofrece guantes de latex y alcohol en el gel para el público durante la jornada.

Desde la Cámara de Comercios y Servicios del Uruguay (CCSU) aseguraron que realizaron una fuerte campaña con los trabajadores sobre la prevención y que trabajan junto al gobierno sobre la "vuelta a la normalidad". El último relevamiento de la Cámara reflejó la dura realidad que atraviesan las empresas con una caída en las ventas del 75% o más tras la aparición del coronavirus. Además, el 60% de las empresas consideran que las medidas de apoyo son "insuficientes".

"La economía se tiene que activar por la cantidad de costos fijos que tenemos los comerciantes. La rueda de pagos no se frena por nada y nosotros vivimos al día", explicó Ana Loffredo, Integrante del Grupo Centro, que asocia a los comercios del Centro, Cordón y Ciudad Vieja de Montevideo. 

Se pudo observar cómo la actividad comercial volvió a funcionar casi en un 85% y en los locales ingresaban no más de 5 personas siempre respetando la distancia de un metro de prevención. "A nosotros no nos funcionó colocar cintas en el piso para indicarle al público donde hacer la fila, entonces hoy armamos de forma casera unas sogas para que la gente respete las nuevas normas", aseguró Carlos Torres, vendedor de una zapatería.

"Entró al local la cuarta parte de lo que venía antes, nosotros le pedimos a la gente que venga con tapabocas y guantes y además solamente hacemos entrar tres personas a la misma vez", dijo Sara de la marca de indumentaria Lolita. "Vi mucha gente pasar por la vidriera varias veces y no entrar a pesar de que respetamos todos los códigos de seguridad. La gente se ve temerosa", explicó Juan de la empresa Divino de artículos para el hogar. 

A pesar de que hubo más gente caminando por las principales calles y avenidas del centro de Montevideo, los locales no tuvieron la actividad que tenían 90 días atrás, cuando el COVID-19 era algo que empezaba en otros países. 

"Ningún comerciante pensaba que las ventas iban a explotar el primer día", dijo otro comerciante.