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RUSIA Y CHINA YA NO ALCANZAN

Maduro, desesperado: El FMI negó préstamo por US$5 mil millones, ¿y se acerca el final?

Jue, 19/03/2020 - 8:22am
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Por Urgente24

Desesperado, Nicolás Maduro le pidió asistencia económica al Fondo Monetario Internacional pero la respuesta fue "no". En plena caída de la cotización del barril de petróleo cada vez es más fuerte la posibilidad de un punto final al régimen.

Nicolás Maduro en su discurso anual frente a la Asamblea Nacional Constituyente
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La asistencia económica de Rusia ya no alcanza y, en estos momentos, no está claro si aún cuenta con los envíos de dólares vía aérea como venía ocurriendo.

Desesperado, el mandatario venezolano Nicolás Maduro pidió un préstamo al FMI por US$5.000 millones pero el organismo le dijo que "lamentablemente, no está en condiciones de considerar esa solicitud".

"El compromiso del FMI con los países miembros se basa en el reconocimiento oficial del Gobierno por parte de la comunidad internacional, como se refleja en la membresía del FMI. No hay claridad sobre el reconocimiento en ese momento", agregó a través de un comunicado.

Si bien se debe a cuestiones geopolíticas, es cierto que en términos económicos Venezuela no está en condiciones de acceder a préstamos internacionales sin un presentar un programa económico sólido que dé un vuelco de timón macroeconómico.

Lo cierto es que la desesperación fue lo que motivó a Maduro a tener que agachar la cabeza y solicitar asistencia. Recordemos que el barril de petróleo Brent y el WTI rompieron la barrera de los US$30 este miércoles 18/03 y ya no se sabe cuál será el piso. La exportación de esta materia prima es la única forma de conseguir dólares genuinos para Venezuela.

Por tal motivo, cobra fuerza la posibilidad de que el régimen esté llegando a su fin. 

El asesor y titular del Instituto de Políticas del King’s College de Londres, Nick Butler, escribió el 9/03 en el Financial Times: "¿Es 2020 el año para el cambio de régimen en Venezuela?".

Él desarrolló su hipótesis de la siguiente manera:

El presidente Nicolás Maduro sigue en el poder con el apoyo de los líderes de las fuerzas armadas del país. Afirmó en enero que aumentaría la producción de petróleo a 2 millones b/d este año, una declaración que provocó una fuerte respuesta de los Estados Unidos. Las sanciones aún más estrictas combinadas con la fuerte caída en el precio del petróleo como resultado del coronavirus parecen conducir a una caída en la producción este año, ejerciendo una intensa presión sobre el régimen de Maduro.

Las sanciones estadounidenses han reducido las ganancias de exportación, pero hasta ahora no han sido lo suficientemente estrictas como para cerrar completamente el comercio de petróleo gracias a la participación de empresas, como Rosneft y, hasta fines del año pasado, la estatal Corporación Nacional de Petróleo de China. Ahora, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha extendido las sanciones para cubrir Rosneft y se espera que incluya a su filial suiza TNK Trading en el futuro cercano. En los últimos días, las empresas indias, incluida Reliance, que habían sido los principales compradores de crudo venezolano, han dicho que sus compras cesarán.

Vender petróleo, incluso a precios muy rebajados, será más difícil. Chevron es la última gran compañía petrolera de EE. UU. Que opera en Venezuela, y hasta ahora su exención de sanciones ha sido reiterada por el gobierno de EE. UU. Pero si se eliminara la exención, eso sería el próximo ajuste del tornillo: la compañía ha estado presente en el país durante la mayor parte de los últimos 100 años.

Si Trump decide que las exenciones terminarán en mayo, Chevron dice que, en su ausencia, los suministros venezolanos serían manejados por compañías rusas o chinas.

Sin embargo. La partida de Chevron expondría la escasez de trabajadores calificados en PDVSA, que ha visto un éxodo de personal profesional calificado en la última década. La aspiración de Maduro de aumentar la producción depende de la presencia continua de la compañía estadounidense y la participación de otros grupos rusos o chinos.

Venezuela sigue siendo un activo estratégico para Rusia, pero Rosneft, con su alcance internacional y los accionistas minoritarios occidentales, puede ser más cauteloso de violar las sanciones de Estados Unidos. Las deudas de Venezuela con Rosneft se han pagado en gran medida a través del comercio de petróleo, y ahora son solo $ 800 millones de unos $ 6.5 mil millones de préstamos.

Por el momento, al menos la necesidad de petróleo de China se reduce debido a sus problemas económicos, y en cualquier caso el apoyo chino al régimen de Maduro se ha debilitado.

Más allá de estos factores, la mayor fuerza para el cambio en Venezuela será el precio del petróleo. Con un excedente global de oferta y más recortes de la OPEP en el horizonte, el petróleo venezolano ya no es necesario en el mercado. Sin ganancias de exportación sustanciales, es poco probable que el gobierno de Caracas pueda proporcionar la inversión necesaria para mantener la producción actual, y mucho menos cumplir con el objetivo de Maduro. Incluso los regímenes más autoritarios no pueden sobrevivir sin ingresos.