LATINOAMÉRICA

DATOS ALARMANTES

La OEA invoca a la CPI pero olvida que USA desconoce a la CPI y Trump quiso destruirla

El ex socialista uruguayo Luis Almagro es un personaje controversial. Aplastado en Bolivia, donde provocó un golpe de Estado y no pudo impedir el regreso del MAS al poder; inútil en las reiteradas crisis institucionales en Perú; un desastre en sus intentos de derrocar a Nicolás Maduro en Venezuela. Ahora, la Organización de Estados Americanos (OEA) vuelve a la carga pero con un enfoque de deslegitima su acción: Almagro/OEA se quejan que la Corte Penal Internacional no es activa en un tema que tanto importa a Washington DC. Ahora bien, Almagro/OEA no intervinieron cuando Donald Trump cometió la canallada de denunciar a la CPI como "corrupta", en julio 2020. Un organismo multilateral podría ir al rescate de otro organismo multilateral y eso le daría autoridad ética y moral hoy para cuestionar la acción de la CPI. Sin embargo, Almagro/OEA callaron en la agresión a la CPI pero ahora la reclaman más acción. Y es grave que la prensa venezolana opositora a Maduro se cuelguen del reclamo de Almagro/OEA porque está deslegitimado desde el inicio aún cuando resulte cierto que en Venezuela hay graves irregularidades en materia de derechos humanos, diferentes a las violaciones de derechos humanos en que incurrió Trump en Afganistán (motivo del reclamo de la CPI) o Israel en Palestina o USA con los inmigrantes mexicanos y centroamericanos.

En el transcurso del día miércole 02/12, la Organización de Estados Americanos (OEA) emitió un informe en el que se dan a conocer datos sobre crímenes de lesa humanidad entre el 2014 y el 2020 en Venezuela, país liderado por Nicolás Maduro, y en el que se criticó duramente el accionar de la Fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI) al respecto.

Dicho documento, cuyos números son alarmantes, sostiene que “desde que se publicó el ‘Informe de la Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos y del Grupo de Expertos Internacionales Independientes’ sobre la posible comisión de crímenes de lesa humanidad en Venezuela el 29 de mayo de 2018, no ha dejado de aumentar la magnitud e intensidad de los presuntos crímenes de lesa humanidad que afectan a millones de venezolanos”.

El pasado octubre, la figura de Luis Almagro, Secretario General del organismo, ha sido severamente criticada, sobre todo por México, quien lo acusó de “lastimar la democracia en Bolivia”, debido al rol de la misión electoral de la OEA en las elecciones de 2019 en las que Evo Morales buscaba un cuarto mandato. En respuesta a esto, Almagro afirmó que los principales hechos, tales como la alteración de actas, las actas falsificadas y el voto de personas fallecidas, no han sido rebatidos. Sin embargo, en las elecciones celebradas el 18 de octubre del 2020, la OEA, ha descartado que se haya realizado fraude y señaló un “alto nivel de legitimidad del gobierno entrante” de Luis Arce, quien encabezó la candidatura del Movimiento al Socialismo (MAS).

Ante esta coyuntura, debemos de prestar suma atención a las elecciones legislativas que se realizaran el domingo 6 de diciembre en Venezuela frente a lo cual, Juan Guaidó, Presidente Interino, convocó a una consulta popular no vinculante el día 12 del mismo mes.

El informe de la OEA.

18.093 fueron los asesinatos perpetrados por las fuerzas de seguridad del Estado y los grupos paramilitares, incluidas ejecuciones extrajudiciales y asesinatos de manifestantes, constatados por el reporte que tiene como autor a Jored Genser. La investigación también confirma 653 casos documentados de tortura y resalta que “la cifra real es mucho mayor, ya que informes confiables destacan que muchas de los miles de personas detenidas han sido víctimas de torturas y malos tratos.”

Además, el documento asegura que son 15.501 las detenciones arbitrarias. En suma, 724 son las desapariciones forzadas entre 2018-2019 y 192 son los casos denunciados por agresiones sexuales y violaciones de detenidos aunque aseguran que “es probable que el número real sea mayor debido a la falta de denuncias.”

Asimismo, la OEA hace una fuerte crítica a la Fiscal de la CPI, Fatou Bensouda, sosteniendo que “la lentitud del examen parece absolutamente indiferente a los crímenes generalizados, graves y devastadores que se están cometiendo” y destacando que “no se ha pedido a la Fiscal de la Corte Penal Internacional que presente en modo alguno conclusiones sobre denuncias concretas de crímenes de lesa humanidad ni que presente cargos específicos contra los presuntos responsables, sino simplemente que decida, al término de un proceso de casi tres años de duración, si dispone de “toda la información necesaria para hacer una determinación plenamente informada sobre si hay fundamento razonable para iniciar una investigación”.”

Elecciones legislativas en Venezuela.

El domingo 6 de diciembre se llevaran a cabo las elecciones legislativas en el país latinoamericano. Del lado del chavismo, se encuentran como candidatos Jorge Rodríguez y Nicolás Maduro Guerra, hijo del presidente; sumándose Cilia Flores, esposa de Maduro, y Diosdado Cabello, quienes buscan la reelección. Por la oposición, se postuló el ex candidato presidencial Javier Bertucci, entre otros varios diputados.

Juan Guaidó, presidente encargado de Venezuela, convocó a una consulta popular no vinculante en rechazo a las elecciones. Se considera que va a ser poco el efecto que pueda tener la consulta ya que se duda del cambio real que esta pueda llegar a generar y, además, por la falta de confianza que hay en la dirigencia opositora.

Interrogantes a resolver.

En medio de todo esto, se encuentra la cuestión de Estados Unidos, miembro central de la Organización de los Estados Americanos, quien no reconoce a la Corte Penal Internacional. Dicho suceso se ocasionó en junio del presente año cuando el presidente norteamericano, Donald Trump, acusó de corrupta a la CPI y autorizó sanciones económicas a los funcionarios que investiguen a tropas de USA o aliados, debido al pedido de la Fiscalía, a finales del 2017, de abrir una investigación por supuestos crímenes de guerra y lesa humanidad en Afganistán a manos de talibanes, autoridades de país y tropas estadounidenses.

Como consecuencia, el interrogante que se plantea es el siguiente: ¿por qué si USA, que es miembro del organismo que presentó el informe que critica a la Fiscalía de la CPI, no reconoce a la misma debería de hacerlo Venezuela?

Además, la OEA ya adelantó que no reconocerá los comicios de las elecciones legislativas venezolanas sosteniendo que estos no pueden ser vistos como democráticos. Sin embargo, tal como plantea su acción, la OEA no mueve el amperímetro.