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¿A QUÉ COSTO?

Bolsonaro y AMLO: los negadores del COVID-19 que priorizan la economía ante la salud

Mie, 25/03/2020 - 4:52pm
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Por Urgente24

La gran mayoría de América Latina se encuentra en cuarentena obligatoria o recomendada frente al aumento masivo de los casos de Coronavirus en el continente, empezando por Estados Unidos que según la Organización Mundial de la Salud será el próximo gran foco de contagio. Aunque al parecer el presidente brasileño, Jair Bolsonaro y su homólogo mexicano, Andrés Manuel López Obrador todavía no se enteraron. Es así que en medio de cacerolazos contra el gobierno, las favelas en Brasil están tomando medidas por su cuenta y declarando toques de queda. Mientras que para Bolsonaro el aislamiento solo tendría que ser para ancianos y enfermos.

Andrés Manuel López Obrador y Jair Bolsonaro.
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Si bien es verdad que los ancianos y enfermos, o los conocidos como pacientes de riesgo, son los primeros que tienen que someterse a un aislamiento total en tiempos de epidemia y Coronavirus, cualquier persona puede ser portador del virus, es por eso que todos los países de la región de América Latina están atravesando una cuarentena parcial o total. Aunque para el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, la situación no es tan grave como dicen los medios y todo el mundo. 

Después de negar reiteradas veces las consecuencias y la existencia del COVID-19 que ya afectó a más de 400.000 personas alrededor del mundo: 2.274 personas y 47 fallecidos en Brasil, recién este miércoles 25/03, el presidente brasileño explicó que el aislamiento tendría que ser obligatorio para enfermos y ancianos. "Hoy hablé con Mandetta y vamos a definir esa situación. Tiene que ser, no hay otra alternativa ”, explicó Bolsonaro con respecto a su reunión con el Ministro de Salud, Luiz Henrique Mandetta. 

Aunque no se refirió a qué sucedería con el resto de la población que también está expuesta al contagio. A esto le agregó que cada familia se tendría que hacer responsable de sus casos y sus ancianos, ya que no pueden dejar todo en manos del Estado. "Esto no es una dictadura, es una democracia. La familia primero. Este fue el discurso que me eligió, incluso", aseguró Bolsonaro para justificar su falta de acción en la crisis. 

Sin embargo, la población se está haciendo oír con cacerolazos y protestas desde los hogares. ¡ Foros Bolsonaro! "(" ¡Fuera, Bolsonaro! "  en portugúes) Gritaban en la oscuridad, mientras los disidentes golpeaban ollas y sartenes con cucharas de madera como una forma de desahogar su bazo contra el presidente de extrema derecha de Brasil", explica una de las crónicas redactadas por The Guardian en una cobertura en Río de Janeiro. Aunque este comportamiento se extendió por todo el país.

La toma de precauciones ante el virus llegó hasta las favelas brasileñas, es decir los barrios más pobres ubicados en Río de Janeiro. Es así que muchos de los líderes de las pandillas de narcotraficantes o que son autoridades en los distintos barrios corrieron la voz para alertar que nadie salga de sus casas pasadas las 8 de la noche. Sobretodo teniendo en cuenta que al tratarse de una población con pocos recursos, el impacto del virus podría ser más grave que en el resto de la ciudad. 

Pero cambiando de locación, en México la situación también es aterradora frente a las medidas esperadas por el presidente, Andrés Manuel López Obrador. Si bien el mismo está tomando medidas económicas para resguardar las consecuencias que puede dejar el virus en el país, todavía no declaró la cuarentena absoluta ni obligatoria, para ningún grupo social. AMLO si aplicó algunas restricciones como el cierre de fronteras y suspendió eventos y reuniones masivas, pero nada más allá: todo por cuidar la economía. 

"Si tiene la capacidad económica, siga llevando a sus familias a restaurantes, porque eso significa fortalecer la economía familiar y popular", dijo AMLO en un video durante el fin de semana negando la influencia del virus y el peligro que este significa. Por supuesto que luego  fue criticado en todas las redes sociales. Un argumento parecido al de Bolsonaro.