Japón sufre las fuertes consecuencias de la llegada del tifón Shanshan a las costas sureñas de la isla. Con 3 muertos, 82 heridos y un desaparecido, el fenómeno meteorológico complica la vida humana en tierras niponas desde el jueves 29 de agosto.
Entre esas complicaciones se destacó el cierre temporal de las actividades de Toyota, una de las compañías más importantes de ese país. La automotriz dispuso una extensión de la pausa como medida preventiva hasta, al menos, el lunes 2 de septiembre.
La medida fue seguida por otras compañías automotrices que detuvieron sus actividades, lo cual podría afectar la cadena productiva en ese país y en las exportaciones. Por el momento se desconoce el nivel de impacto económico del paso del tifón.
Con lluvias torrenciales sin precedentes, Japón espera que las consecuencias del temporal que perderá fuerza hacia el fin de semana se sigan sintiendo. Sobre todo en lo que respecta a la crecida de ríos y cauces de agua que podrían comprometer a los habitantes del sur del país.
A la fecha, más de 500 mil hogares japoneses perdieron el servicio eléctrico sin tiempo estimado de reposición. También sufrió trastornos la red de transportes de ese país asiático.
Trenes y aviones frenados en Japón
Entre las principales aerolíneas japonesas se destacan más de 600 cancelaciones por parte de ANA y JAL. Si bien las compañías no suspendieron la totalidad de sus vuelos, si sufrieron un retraso difícil de conmensurar con más de 40 mil pasajeros afectados.
Lo mismo sucedió con la red ferroviaria japonesa, sobre la cual se basa el principal medio de transporte de ese país. En ese orden, se vio especialmente afectada la red de alta velocidad, que es utilizada para conectar grandes distancias en pocas horas.
Al mismo tiempo, se vieron anegadas numerosas carreteras lo que dejó al país parcialmente paralizado.












