Con millones de votos legítimos aún esperando ser contados, Donald Trump se declaró -en forma prematura e imprudente- ganador de las elecciones, apareciendo en la Casa Blanca para reclamar un recuento de votos en Arizona, donde perdió, y exigiendo que se detuviera el conteo en estados donde está en ventaja. Sin fundamento alguno, él dijo que las elecciones eran "un fraude al público estadounidense".
ELECCIONES EN USA
Wisconsin, Michigan y Pensilvania es la llave de la Casa Blanca pero podría demorar días conocer el ganador
Todavía se desconoce quién será el próximo Presidente en USA, y quizás tampoco se conozca en las próximas 24 horas. Joe Biden no fue la aplanadora que algunos creían, aplicando parámetros argentinos para una coyuntura estadounidense; y Donald Trump demostró tener una masa crítica notable a su favor, el 'voto silencioso' que concurrió a las urnas. El escenario es el peor en la aritmética de los demócratas: Trump ganó Florida, Texas y Ohio, donde algunos demócratas tenían expectativas, y se apoderó de la delantera antes que se cuenten las boletas por correo, proceso farragoso y conflictivo. La elección 'ideal' para los demócratas era obtener ventaja antes de los votos por correo. En fin, el tema consumirá las próximas horas... o días.
En una medida sin precedentes que generó la condena aún del propio Partido Republicano, el Presidente dijo que tenía la intención de acudir a la Corte Suprema de Justicia para intervenir en el recuento legítimo de los votos.
Trump ganó elecciones muy importantes en Florida, Ohio e Iowa, y también Texas, donde había esperanzas demócratas.
Joseph R. Biden Jr. ganó en Arizona y cree poder ganar en estados de la frontera con Canadá, donde está su chance pero esta batalla va estado por estado, y demandará mucho tiempo, quizás las próximas 72 horas, una situación inédita en la historia de USA, quizás tan inverosimil como peligrosa.
"Creemos que estamos en camino de ganar esta elección", dijo Biden en un breve discurso después de la medianoche hora del este, y dijo que era "optimista" sobre el resultado una vez que se contaran todos los votos.
En ese momento, ningún estado había cambiado su color respecto de los resultados de 2016 pero varios estados clave tenían muchos votos aún por contar. Biden sólo había conseguido recuperar, respecto a la derrota de Hillary Clinton, el 2do. distrito en Nebraska, que incluye Omaha.
En tanto, Trump todavía pone límite a Biden en George y Carolina del Norte, estados imprescindibles para los demócratas, donde invirtieron mucho dinero en publicidad y Biden los visitó en la recta final de la campaña.
Biden perdió Texas, demostración que no ocurrió el promocionado repudio a la gestión sanitaria de Trump en la pandemia.
Biden ganó New Hampshire y Minnesota, 2 estados que Trump había esperado cambiar recuperar para los republicanos en 2020.
Georgia no se ha vuelto demócrata desde 1992. Pero, aunque Trump mantiene una pequeña ventaja, gran parte del voto restante por contar es en el área metropolitana de Atlanta, que es demócrata.
Poco después de que Biden hablara, Trump le respondió en Twitter, afirmando que "están tratando de ROBAR las elecciones". Entonces, Twitter marcó el comentario como contenido que "podría ser engañoso".
Los ojos de la nación se volvieron hacia Pensilvania, Wisconsin y Michigan.
Trump todavía tiene un camino hacia la reelección en esos estados, donde los conteos finales parecen estar a horas o días de distancia. Pero con su victoria en Arizona, Biden podría perder 1 de los 3 estados y aún así ganar la Presidencia.
La web Politico realizó una ingeniería de datos en tiempo real y ejecutó 512 simulaciones sobre el final del comicio en los 9 estados que debe conocerse el resultado.
El resultado fue que Biden tiene 299 ejercicios diferentes a su favor y Trump tiene 194.









