Este jueves 27/08 el presidente de la Reserva Federal y quien hasta el año pasado era uno de los mayores puntos de ataque del mandatario Trump, Jerome Powell, dio un discurso como todos los meses para dar a conocer el futuro de las políticas monetarias en Estados Unidos. Sin embargo frente a la crisis del coronavirus, la recesión económica y las tasas de desempleo, el mismo decidió dar un volantazo y comenzar a mantener las tasas de interés a un nivel bajo durante mucho tiempo.
TRUMP FESTEJA
Volantazo: La FED extendió la reducción de tasas de interés arriesgándose a la inflación
“Este cambio refleja nuestro aprecio por los beneficios de un mercado laboral fuerte, particularmente para muchos en comunidades de ingresos bajos y moderados”, explicó Powell virtualmente como conclusión de la reunión anual del Banco Central norteamericano en Jackson Hole, Wyoming. Esta última frase resume a la perfección la decisión del organismo: reducir las tasas y arriesgarse a aumentar la inflación para crear más empleo. Aunque claro esto no significa que busquen que la inflación suba desmedidamente ya que se estableció que el promedio sea de 2%, no más.
Si bien desde 2012 el banco central decidió que la cifra de inflación promedio sea de 2%, las autoridades siempre se encargaron de evitar los aumentos de precios y mantenerlo menor a ese máximo. Aunque ahora estos límites parecen estar desdibujados y apuntando hacia arriba. Recordemos que ya a principios de 2020 y finales de 2019 cuando todavía no existía el coronavirus pero la guerra comercial con China y las debilidades de las economías europeas amenazaban el mundo, la FED ya había reducido las tasas.
Recordemos también que desde la llegada del coronavirus a Estados Unidos, y como parte de su esfuerzo por contener la crisis, además de ofrecer billones de US$ en un amplio respaldo a los mercados financieros, la Fed ha estado colaborando con el Tesoro en programas para comprar bonos corporativos y municipales, y también para ofrecer créditos a pequeñas y medianas empresas. Aunque esto no fue suficiente y se vio obligado a dejar de lado el Plan A y flexibilizar las políticas ante una recesión global.
Con las nuevas medidas la población norteamericana estará más dispuesto y le será más fácil consumir desde las cosas básicas entre indumentaria y alimentos de todos los días hasta invertir en una casa o un auto teniendo en cuenta que las tasas de interés van a rozar el negativo. En consecuencia esto generará muchos empleos de trabajo y oportunidad de inversión a las empresas privadas que se vieron afectadas por la pandemia, a medida que se reactivan las diferentes industrias en un mundo post COVID-19.
Al mismo tiempo, esta decisión sobre la cual viene presionando el presidente Donald Trump desde principios de su mandato, llega como anillo al dedo en la recta final de la campaña presidencial de cara a las elecciones de noviembre 2020. Esto teniendo en cuenta que desde un primer momento fue la solidez económica la gran seguridad del mandatario y empresario lo que dirigió a su administración. Hasta que una fuerza mayor y global lo obligó a dar marcha atrás con sus objetivos y arriesgar su campaña de reelección.









