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270 PARA SER ELECTO

Último debate, última chance para Trump: Este mapa explica por qué Biden tiene todas las de ganar la elección

Jue, 22/10/2020 - 11:33am
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Por Urgente24

Sabemos por votaciones pasadas que las encuestas pueden fallar. Y en ocasiones, fallar garrafalmente. Pero si no es así, si los sondeos en Estados Unidos reflejan la real intención de voto, el incumbente Donald Trump deberá ir despidiéndose de la Casa Blanca. Hoy, su última chance de dar el batacazo pero es probable que ya sea demasiado tarde.

Estados azules: aquellos donde Biden lidera encuestas por más del 50%. Estados rojos: ídem para Trump. Estados grises: donde no sucede ni lo uno ni lo otro. /Fuente: Nate Silver/FiveThirtyEight /270towin
Estados azules: aquellos donde Biden lidera encuestas por más del 50%. Estados rojos: ídem para Trump. Estados grises: donde no sucede ni lo uno ni lo otro. /Fuente: Nate Silver/FiveThirtyEight /270towin
Estados azules: aquellos donde Biden lidera encuestas por más del 50%. Estados rojos: ídem para Trump. Estados grises: donde no sucede ni lo uno ni lo otro. /Fuente: Nate Silver/FiveThirtyEight /270towin
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Las elecciones presidenciales en Estados Unidos son indirectas: el resultado no depende directamente del voto ciudadano. Los ganadores son determinados por el voto de los "electores", quienes son parte de un proceso llamado Colegio Electoral. 

El número de los electores varías según la población estatal. Nueva York envía 29 delegados al Colegio Electoral, California 55, Texas 38, Florida 29. Otros estados, menos poblados, envían menos, como Wyoming que envía 3, Montana la misma cantidad, Utah 6, y así.

48 estados y Washington DC conceden todos sus votos electorales al candidato que ha ganado la votación popular, Maine y Nebraska son la excepción ya que asignan a sus electores utilizando un sistema proporcional. 

Existen en total 538 votos electorales divididos entre los 50 estados y el Distrito de Columbia. Un candidato necesita la mitad más uno de los votos electorales, es decir 270, para llegar a la presidencia. 

En base a su promedio de encuestas estado por estado, el sitio FiveThirtyEight realizó una proyección electoral que muestra cómo está parado cada candidato (el republicano Donald Trump y el demócrata Joe Biden) de cara a las elecciones que culminan el 3/11. 

El resultado muestra una clara ventaja para el demócrata. Los estados que en el mapa están pintados de azul, son aquellos en que Biden está por encima del 50% en intención de voto de acuerdo al promedio de encuestas. Los estados que están pintados de rojo, son aquellos en los que Trump lidera por más 50% en encuestas. Los estados grises son todos aquellos donde el candidato que lidera en encuestas lo hace por menos del 50%.

Como podemos ver, si la elección fuese hoy y las encuestas son correctas (siempre existe la posibilidad de que no lo sean), Biden tiene virtualmente asegurado el triunfo porque, contando los delegados que obtendría ganando en los estados en que liderá por más del 50% en encuestas, llega a los 273 (recordemos que para ser electo, necesita de 270 o más). Trump, en cambio, llega solamente a los 121. 

Y aún teniendo en cuenta que los 144 delegados restantes, los que corresponden a los estados grises (es decir, aquellos en los que ninguno de los dos candidatos lidera por más del 50% en encuestas), terminaran yendo para los republicanos, aún así no le alcanzaría al incumbente: recién llegaría a los 262 delegados, faltándole todavía 8 para alcanzar los 270.

Así y todo, este jueves 22/10 tiene lugar el segundo y último debate presidencial (recordemos que no hubo segundo dado que Trump se negó a hacerlo de manera virtual).

"Es la última oportunidad obvia para Trump de ganarse a los votantes y para Biden de meter la pata", escribió el analista electoral Nathaniel Rakich en FiveThirtyEight.

Sin embargo, cree que las cosas ya están escritas para Trump.

Recordemos que este debate ya llega con controversia previa: la campaña del incumbente se quejó por el cambio en el temario: no se hablará de pólítica exterior -como es tradición en el tercer debate- sino de raza, Covid-19, cambio climático y otros temas.

Trump es fuerte en política exterior por lo que su equipo manifestó enojo, pero también hay que tener en cuenta que en esta ocación no hubo segundo debate y fue porque el republicano se negó, lo que ya cambia todo.

Además, este debate incluirá la opción de silenciar los micrófonos de los candidatos, algo muy resistido por el incumbente. El objetivo es evitar las constantes interrupciones pero la medida es al menos cuestionable.

El periodista político Kaleigh Rogers dijo que es "raro que los debates tengan un impacto largo y duradero en los sondeos en el mejor de los casos" por lo que es difícil imaginar que uno "cambie las cosas de manera dramática."