Este martes 07/07 por la tarde el presidente de Brasil y el mayor escéptico de cara al coronavirus, Jair Bolsonaro, aseguró que efectivamente como habían adelantado muchos medios locales, su prueba de COVID-19 había dado positivo. "Voy a seguir el protocolo de aislamiento", explicó Bolsonaro desde el Palacio de la Alvorada aunque minutos después se atrevió a sacarse el barbijo frente a los periodistas demostrando una vez más que no le tenía miedo al virus pero que efectivamente es algo que existe y que ya se cobró la vida de más de 65.000 brasileños.
AUNQUE NO SE DAN POR VENCIDOS
Trump, Bolsonaro y Johnson: la realidad se llevó puesta la imagen creada por los conservadores
Si bien el mandatario de extrema derecha es el 4º líder mundial en contraer el virus, teniendo en cuenta que antes de el estuvieron contagiados el primer ministro británico, Boris Johnson, el príncipe Alberto de Mónaco y el presidente de Honduras Juan Hernández, la noticia causó un gran impacto teniendo en cuenta que fue uno de los primeros y casi el único en nunca reconocer los efectos de la pandemia y hasta priorizar la economía por encima de la salud del país. Es así que ahora la gran pregunta es: ¿cómo queda formada la imagen del presidente después de esto?
Bolsonaro no solamente negaba el virus frente a la prensa sino que había apoyado manifestaciones, no utilizaba barbijo en las conferencias de prensa y hasta se reunió con decenas de funcionarios durante la última semana, incluído el embajador de Estados Unidos en Brasilia, Todd Chapman, quien dio negativo ante la prueba. Cabe mencionar que en la reunión a la que también acudió el canciller Ernesto Araujo y el congresista e hijo del presidente, Eduardo Bolsonaro, ninguno de los presentes tomó las precauciones necesarias que recomiendan los expertos y la OMS.
Es así que las redes sociales estallaron en acusar el "karma" ante el mandatario brasileó o diciéndole que "el se lo busco". Aunque al mismo tiempo llegan comentarios como "los zurditos sueñan con puras utpías". Más allá de ese tipo de dichos, lo cierto es que desde el primer momento Bolsonaro descalificó al virus y a la ciencia al igual que el presidente Donald Trump, mostrándose fuerte y hasta incovcando a Dios ya que el estar protegido por una fuerza todopoderosa supuestamente podría evitar el contagio. Aunque todo eso quedó de lado y su imagen de salvador y proegido por Dios también.
Bolsonaro
— #Mauro (@mauro976mdq) July 7, 2020
El problema no es que tenga covid19
El problema es lo que tiene en su cabeza. pic.twitter.com/r9TA76QDR4
Bolsonaro no tiene el virus, el virus tiene a Bolsonaro. #ArgentinaApoyaABolsonaro pic.twitter.com/lwdP3NJfOK
— El Pasante (@ElPasanteOk) July 7, 2020
En consecuencia la pregunta es la siguiente: ¿ahora que Bolsonaro se contagió, se tomarán las medidas necesarias en Brasil? ¿Sus votantes y seguidores que creen en su palabra seguirán mirando para otro lado cuando se habla de coronavirus? Y más allá de todo: ¿seguirá Bolsonaro teniendo el apoyo que tenía hasta semanas atrás? Si bien todas estas respuestas son inciertas, en Estados Unidos ocurrió algo parecido por parte de los gobernadores de Texas y Florida: Greg Abbott y Ron DeSantis, respectivamente.
Ambos son aliados de Trump y decidieron en un principio ir en contra de la cuarentena para priorizar la economía. Sin embargo cuando la situación sanitaria local comenzó a desbordar, rogaron a la Casa Blanca por una solución mientras los casos a nivel nacional seguían creciendo alcanzando casi los 3 millones de contagiados y 140.000 muertos. Es así que el lema de "Make America Great Again" quedó muy lejos hasta para los seguidores del presidente que también atraviesan la recesión económica, los altos niveles de desempleo y la amenaza del coronavirus. Claro que esto se refleja en las encuestas de cara a las elecciones 2020.
Pero volviendo a Bolsonaro, el mismo asegura estar "perfectamente" y estar consumiendo hidroxicloroquina, un medicamento contra la malaria que ha promocionado como eficaz contra el virus y que también fue promocionado por el presidente Trump para parecer dar una solución a la población norteamericana. Esto refleja que hasta cuando fue diagnosticado, sigue poniendo por encima la imagen que creó a su alrededor y claro sus creencias conservadoras y protectoras de la economía. "La vida continua. Pero si la economía no funciona, traerá nuevas formas de muerte y suicidio", explicó el mandatario.
Por otro lado, quien también contrajo el virus fue el conservador británico, Boris Johnson, quien contrariamente a Bolsonaro y Trump decidió endurecer la cuarentena una vez que se vio afectado, sabiendo que eso pondría en peligro sus objetivos económicos y sobretodo el avance de las conversaciones de cara al Brexit. Sin embargo hoy el Reino Unido es el sexto país con mayor cantidad de contagiados teniendo en cuenta que luego de la internación del mandatario se llevaron adelante restricciones duras y obligatorias en toda la región. De esta forma Johnson se vio posibilitado de dejar la línea de derecha por un momento. Aunque no es el caso de la extrema derecha brasileña y norteamericana.
Es así que los personajes construidos por los medios, por las propias campañas políticas, y por su actitud ante el escenario político como son Bolsonaro y Trump ahora están teniendo un poco de su propia medicina, y no por el hecho de que el brasileño se haya contagiado porque eso nunca es bueno pero si teniendo en cuenta que una imagen que parecía fuerte ahora se le está poniendo en contra en un contexto donde decir "coronavirus" es como nombrar a Voldemort en Harry Potter.











