La vacuna contra el Coronavirus: eso es lo que esperan todos los gobiernos, la población, los empresarios y por supuesto los científicos. Si bien algunos aseguran que la solución llegará en dos años y otros esperan que en los próximos 12 meses ya haya avances, la realidad es que cientos de laboratorios alrededor del mundo están trabajando a una velocidad nunca antes vista para encontrar una solución. Sin embargo, hay algunos que están mejor posicionados que otros y no se debe exactamente a sus logros y descubrimientos.
PROMETEN SER SALVADORES
Tom Cahill: el empresario y científico que le robó el corazón a la Casa Blanca en la lucha contra el COVID-19
La Casa Blanca de Donald Trump por supuesto haría hasta lo imposible para tener un lugar en ser el salvador de la humanidad, no solo porque impulsaría su campaña política sino porque es el estilo de Estados Unidos hace tiempo. Es así que mientras todos los países compiten por que alguno de sus laboratorios sea el autor de la cura del COVID-19, Washington deja entrar al círculo rojo de acción a Tom Cahill, un hombre de 33 años que si bien es un médico, primero es un empresario.
Si bien el grupo dirigido por Cahill se presenta como los próximos salvadores de la humanidad y un grupo de científicos completo: biólogos químicos, un inmunobiólogo, un neurobiólogo, un cronobiólogo, un oncólogo y hasta un especialista nuclear, son nada más y nada menos que los encargados de hacer lobby a distintos laboratorios para vincularlos con la Casa Blanca. Aunque no solo eso sino que también presentan su objetivo como "El Plan Manhattan", el cuál supuestamente logrará reunir a los mejores profesionales para llegar a la vacuna.
Aunque claro esos "mejores profesionales" serán personas allegadas a Cahill, quien es un empresario con conexiones familiares que según informa The Wall Street Journal incluyen desde Peter Thiel, Jim Palotta y Michael Milken. Ah y por supuesto Nick Ayers, el asistente del vicepresidente Mike Pence. Pero, teniendo en cuenta este escenario hay una pregunta que aparece: ¿es una pandemia mundial el momento adecuado para estar jugando a los inversores? ¿Es el Coronavirus y la muerte de miles de personas el momento indicado para hacer negocios?
La respuesta es sí. Los laboratorios y los empresarios aprovecharán cualquier tipo de situación para beneficiarse, sobretodo teniendo en cuenta que el gobierno de Donald Trump necesita todo el apoyo que pueda conseguir en estos últimos meses ya que su campaña política está en sus momentos más frágiles. Aunque eso no es lo importante ya que el grupo de inversores y multimillonarios van por una lista de métodos un tanto diferentes a la creación de una vacuna para curar el virus: "tratar a los pacientes con medicamentos potentes previamente utilizados contra el ébola, con dosis mucho más fuertes que las que se han probado en el pasado", explica WSJ.
Pero Cahill no es solamente un médico con dinero ya que según cuenta la investigación y el perfil detallado por los medios norteamericanos, el mismo decidió dejar de lado la ciencia de primera mano y encargarse de utilizar sus conexiones y sus conocimientos médicos para crear algo todavía mucho mayor: formar su compañía y ayudar a otros a que concreten sus planes, tanto personas del mundo financiero como científicos. Es así que la crisis del Coronavirus llegó como la gran oportunidad para Cahill y su equipo.
Es así que una vez que hizo su camino dentro de la Casa Blanca al seducir en primer lugar a Pence, comenzó a reclutar a su equipo pero sin ningún proyecto ni investigación en marcha. Aunque no fue tarea fácil ya que antes de llegar al vicepresidente tuvo que comenzar a mover contactos desde otros inversores, políticos y su primer aliado: Sr. Schreiber, el fundador de muchos empresas privadas con también muchas conexiones en su bolsillo. En ese momento comenzó la investigación al mismo tiempo que tenían en cuenta las pruebas que se estaban haciendo al mismo tiempo a nivel internacional.
Ahora están dentro de la Casa Blanca intentando encontrar la solución a una crisis internacional mientras el número de fallecidos en Estados Unidos ya son más de 50.000 y los contagiados ya casi llegan al millón.










