No hay caso. Pese a que en la jornada de ayer 16/5 Brasil registró 15.000 casos en un día y se constituye como el cuarto país con mayor número de contagios en todo el mundo, con más de 15.000 muertos y un sistema de salud público que va rumbo al colapso, su presidente Jair Bolsonaro volvió a dar la nota al asistir y "festejar" de algún modo una gran movilización a su favor que en la tarde de este domingo 17/5 tuvo lugar frente al Palacio presidencial de Planalto, en Brasilia.
MÁS DE 15.000 MUERTES EN BRASIL
Pese a la grave crisis sanitaria por coronavirus, Bolsonaro "festejó" una gran movilización a su favor
Se trata de un nuevo desafío a las medidas de aislamiento de los gobiernos regionales, conscientes del peligro en el que el país ya hace rato se encuentra inmerso.
Brasil alcanzó este fin de semana la suma de 233.511 casos de coronavirus, sólo superado por Gran Bretaña ( 241.461), Rusia (281.752) y los Estados Unidos (1.467.651).
Acompañado por 12 ministros, en este caso el primer mandatario brasileño se mostró mas cauto y medido que otras presentaciones, con barbijo e incluso atinó a respetar las medidas de distanciamiento. Aunque esto último a cuenta gotas.
Tras varios minutos de apreciar la movilización a la distancia, el jefe de Estado bajó por la rampa de la edificación para acercarse lo máximo posible a los manifestantes y llegó a cargar a dos niños, lo que le valió una ola de cuestionamientos por redes sociales.
Tras destacar la gran concurrencia de manifestantes, el Jefe de Estado brindó declaraciones transmitidas en vivo desde su cuenta de Twitter en las que nuevamente expresó su rechazo a las medidas de distanciamiento social adoptadas por los gobiernos regionales y municipales para luchar contra la propagación del coronavirus y se mostró a favor de la normalización de las actividades: "La población quiere trabajar para colocar comida en la mesa", afirmó Bolsonaro.
Más preocupado por los efectos económicos que los sanitarios que la enfermedad trae aparejados, el presidente brasileño defendió su postura que promueve la reapertura ya "el Covid-19 va a contagiar al 70 % de la población tarde o temprano y "va a matar mucha gente" independientemente de las políticas de distanciamiento que se puedan adoptar.
Luego se tomó un instante para destacar la movilización: "Es una manifestación pura de democracia. Estoy muy honrado con eso. Sin ningún letrero agresivo a quien quiera que sea. No hay ningún letrero ni ninguna bandera que atente contra la Constitución, contra el Estado Democrático de Derecho".
El camino tomado por Bolsonaro ante el avance del COVID-19 le valió duras consecuencias para su gobierno. Desde todo tipo de cuestionamientos internos hasta renuncias dentro de su gabinete. El último en dar un paso al costado de su cargo en rechazo a la postura del Jefe de Estado fue el ministro de Salud, Nelson Teich, quien solo duro 28 días en el cargo tras reemplazar a su predecesor, que había renunciado por motivos similares.











