El presidente francés, Emmanuel Macron, llegó este jueves 6/8 a Beirut, convirtiéndose así en el primer líder mundial en visitar el escenario donde el martes tuvo lugar una brutal explosión en el puerto.
EXPLOSIÓN EN EL PUERTO
Llegó Macron a Beirut, donde ya son 137 los muertos y sigue habiendo desaparecidos
La cifra de fallecidos por el incidente, ocasionado según se estima por el incendio de un depósito de 2700 toneladas de nitrato de amonio, ha llegado 137, de acuerdo al reporte del jueves por la mañana. Hay al menos 5000 heridos y un portavoz del ministerio de Salud dijo que todavía hay varias personas desaparecidas.
El Ejército del Líbano tomó control del lugar en el primer día de 2 semanas de estado de emergencia. El gobierno dijo que había formado un comité de investigación para saber qué pasó.
Las autoridades libanesas han comenzado a echarse culpas por permitir que el material altamente peligroso estuviese tan cerca de áreas residenciales durante 6 años. El nitrato de amonio quedó alojado allí luego de que fuese removido de un barco que atracó en Beirut en 2013 y que aparentemente fue abandonado por su dueño ruso y su tripulación mayoritariamente ucraniana.
Badri Daher, director general de aduanas del Líbano, dijo que había enviado 6 cartas a la justicia del país pidiéndole que haga algo para sacar el material explosivo de allí. Varias autoridades portuarias, mientras tanto, han sido puestas bajo arresto domiciliario mientras se lleva a cabo una investigación, que se espera que dure 5 días.
Este jueves por la tarde, residentes de Beirut tienen planeado llevar a cabo una protesta. La ira se acrecienta en el país al tiempo que se conoce que las autoridades tenían conocimiento del peligro que suponía el material y no hicieron nada por solucionarlo.
El presidente francés, Emmanuel Macron, visitó el puerto destruido, se encontró con autoridades del Líbano, y dijo que la visita es una "oportunidad para tener un diálogo franco y desafiante con los poderes políticos e instituciones del Líbano." Dijo que Francia continuará trabajando para coordinar ayuda para advirtió que "si no se hacen reformas, el Líbano continuará hundiéndose." Recordemos que el país atraviesa desde antes de la explosión una profunda crisis económica y financiera.
Mientras Macron visitaba los barrios más golpeados, una multitud cantaba que quería "voltear el régimen". Macron dijo que no estaba allí para apoyar al "régimen" y prometió que la ayuda de Francia no caería en "manos de la corrupción". Las pérdidas por la explosión están estimadas entre US$ 10.000 millones y US$ 15.000 millones.









