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MOSCÚ DESCARTA INVESTIGACIÓN

La portavoz de Navalny denuncia a la TV estatal rusa por "fake news"

La oficina del fiscal general de Rusia dijo que no veía las bases para abrir una investigación tras la pesquisa inicial al incidente en el que el opositor -quien ahora se encuentra en coma en un hospital de Berlín- colapsó en un avión.

Rusia ha dicho que no tiene intenciones en abrir una investigación sobre el sospechado envenenamiento del principal político opositor del Kremlin, Alexei Navalny, quien se encuentra en un hospital de Berlín en coma, tras haber colapsado durante un vuelo y sido internado de urgencia en la ciudad de Omsk.

Los médicos alemanes aseguran que Navalny fue envenenado con una sustancia que aún no han podido identificar pero que pertenece a la familia de los inhibidores de colinesterasa. Sus homólogos rusos, quienes lo atendieron durante la emergencia, sin embargo, negaron que algún veneno haya sido detectado en su organismo.

El entorno de Navalny ha dicho que desconfía de ese hospital y cree que la demora en permitir su traslado a Berlín fue intento de borrar los rastros del veneno en su cuerpo. Los médicos rusos afirman que el paciente no estaba en condiciones de ser trasladado antes.

La oficina del fiscal general de Rusia dijo que no veía las bases para abrir una investigación tras la pesquisa inicial.

El portavoz del presidente ruso Vladimir Putin, Dmitry Peskov, ha dicho que no hay razón para actuar dado que no había sido descubierta la sustancia venenosa.

"Aquí, en este caso, nada ha cambiado. Todavía, desafortunadamente, no tenemos entendimiento de qué le causó la condición actual al paciente", dijo Peskov, evitando nombrar a Navalny directamente.

El hospital donde está internado ha dicho que es probable que Navalny sobreviva pero que los efectos a largo plazo que podría tener, son desconocidos.

Según el diario italiano La Stampa, el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, habló del tema en una llamada con Putin.

El presidente ruso evitó mencionar a Navalny por su nombre pero supuestamente dijo que no hay "rastro de una sustancia ofensiva en el organismo de la persona afectada."

Pidió a Italia que comparta "evidencia" relevante. Desde Gran Bretaña, el primer ministro, Boris Johnson, se sumó a los líderes internacionales que piden que el hecho sea investigado.

“El envenenamiento de Navalny ha estremecido al mundo”, expresó Johnson en un tuit. “Los responsables deben ser llevados a justicia y el Reino Unido se sumará las gestiones internacionales para garantizar que impere la justicia”, añadió.

Mientras tanto, este jueves, la secretaria de prensa de Navalny, Kira Yarmysh, acusó a la televisión estatal de Moscú de estar transmitiendo fake news sobre el caso, recogiendo una historia que decía que Navalny se había enfermado tras beber una bebida energizante, lo que negó categóricamente.

La noticia había aparecido primero en el sitio web RIA FAN, parte de un imperio mediático perteneciente a Yevgeny Prigozhin, aliado cercano de Putin, quien fue acusado por Estados Unidos de estar detrás de la "fábrica de trolls" en San Petersburgo.

El miércoles, Prigozhin dijo que iba a "arruinar" a Navalny si el opositor sobrevivía. Pretende una millonaria compensación económica por las pérdidas sufridas tras las investigaciones a sus firmas.