Tal vez sea porque Estados Unidos no es lo que era anteriormente en términos de hegemonía y presencia internacional, o porque Donald Trump no es el hombre más eficiente y comprensible en términos de países vecinos y relaciones internacionales, pero la realidad es que después de 3 años de mandato, no existe una idea clara de cuál es la estrategia de Donald Trump en el ámbito internacional. Lo único que está claro es que el mandatario hace y deshace a su antojo, y es así que la política exterior es uno de los grandes temas en los debates demócratas.
NI AHOGAR NI ENDULZAR
Irán y Corea del Norte: ambas estrategias de Trump no funcionaron y Kim soportará las sanciones
Esto se refleja claramente en dos países cuyas tensiones con Estados Unidos crecen cada día más y con los que el presidente y su equipo decidió utilizar dos estrategias completamente diferentes: Irán y Corea del Norte, a uno lo ahogó y al otro le endulzó los oídos, pero al parecer ninguna de las dos estrategias lo benefició. Al parecer ninguno de los dos parece temerle lo suficiente y esto fue demostrado durante los últimos días con una gran fuerza que creó uno de los mayores momentos en la era Trump donde se estuvo cerca de un conflicto armado.
El periodista Aaron Blake, en su columna en The Washington Post, intenta explicar el porqué del fracaso de Trump y menciona dichos de Trump en junio de 2019: ¿Recuerdas 'Muerte a América?'. "Ya no hablan de esa manera. Ya no hablan de esa manera ", explicaba Trump en Iowa hace algunos meses. Aunque esto fue totalmente lo contrario a lo que ocurrió hace tan solo dos días en Bagdad (capital de Irak), cuando las milicias iraníes tomaron la embajada norteamericana y repetían esa frase sin cesar. Al parecer nadie se olvidó.
Lo que sucedió en Irak, aunque luego concluyó con la retirada de los manifestantes del edificio fue un claro reflejo de la influencia que Irán tiene en Irak, algo que Trump y anteriores gobiernos de Estados Unidos intentaron contraarrestar durante años pero que al parecer no funcionó. Tal fue la preocupación que el Secretario de Estado, Mike Pompeo, se vio obligado a cancelar su visita a Ucrania, tan solo semanas antes de que comience el juicio político del presidente en el Senado.
En consecuencia, el plan de Trump de aislar Irán mediante sanciones económicas e influencia en la región de Medio Oriente, o de culparlo tras cualquier ataque, como fue lo ocurrido en las petroleras de Saudi Aramco en Arabia Saudita, no fue lo exitoso que él creía que sería. "Su fanfarronada no está teniendo el impacto que proclama", explica The Post. Es más, causó todo lo contrario, más provocaciones de todo tipo por parte de Irán, hasta su aparición en la reunión del G7 2019.
Por otro lado está Corea del Norte y Kim Jong Un, con quien a pesar de 3 reuniones fallidas, Trump nunca tomó una posición tan extrema como la de Irán, ya que siempre sostuvo que "se están llevando adelante conversaciones para la desnuclearización", sobre todo luego de la salida del ex Asesor de Seguridad, John Bolton, cuando anunció que podría darse un cambio de enfoque más comprensivo de cara a la situación de Corea del Norte. "Lo único que existió por parte de Trump fueron sesiones de fotos simbólicas en la frontera entre las dos Coreas", asegura Blake.
Esta actitud terminó de reflejarse el pasado miércoles 01/01, cuando en su discurso por Año Nuevo, el líder supremo de Corea del Norte, Kim Jong Un, explicó que se dio por vencido en Donald Trump y su promesa de levantar las sanciones en caso de llegar a un acuerdo, entonces amenazó con volver con los ensayos de misiles de largo alcance y con la presentación de un arma que será "estratégica". Ahora el foco del norcoreano estará en elaborar un plan para sortear las sanciones y sobrevivir con ellas.
"Nunca podemos vender nuestra dignidad, que hasta ahora hemos defendido como algo tan valioso como nuestras propias vidas, con la esperanza de una transformación brillante". "El enfrentamiento entre la RPDC y los Estados Unidos, que ha durado por generaciones, ahora se ha comprimido en un claro enfrentamiento entre la autosuficiencia y las sanciones", explicó Kim en su discurso al demostrar que su próximo objetivo será consolidar a Corea del Norte como una potencia nuclear.
En conclusión, ni Irán, ni Corea del Norte, parecen estar dispuestos a comparecer frente a Donald Trump y su gran ego, además las provocaciones por parte de ambos países cada vez son más exigentes, en consecuencia otra vez la política internacional vuelve a tomar gran importancia en la campaña política, tanto por parte de los demócratas como el propio Donald Trump, sobre todo en Irán que es visto como un gran enemigo por el grueso de la población norteamericana por su relación con el terrorismo.









