El lunes 14/6, expertos de derechos humanos de la ONU dijeron estar profundamente alarmados por reportes de supuesta extracción de órganos a detenidos de minorías en China, incluidos el culto Falun Gong, uigures, tibetanos, musulmanes y cristianos.
EXTRACCIÓN DE ÓRGANOS
Grave denuncia contra China en la ONU
Los expertos -entre los que se encuentran los relatores especiales de la ONU sobre la trata de personas, la tortura y el derecho a la libertad de religión o de creencias, y el grupo de trabajo de la ONU sobre detenciones arbitrarias- dijeron que han recibido información creíble (sin especificar la fuente) de que los presos de minorías étnicas, lingüísticas o religiosas, podrían estar siendo sometidos a exámenes de sangre y exámenes de los órganos tales como ultrasonidos y rayos "x", sin su consentimiento (mientras que a otros presos no se les requiere atravesar dichas revisaciones). Los resultados de estas pruebas, apunta la acusación presentada por los expertos de la ONU, serían registrados en una base de datos de fuentes de órganos vivos para trasplantes.
Desde hace tiempo, miembros de la secta Falun Gong acusan al gigante asiático de practicar la extracción forzada de órganos a sus seguidores que están encarcelados.
De acuerdo a la tradición china, cuando una persona muere, es enterrada sin mutilaciones y muy pocos chinos aceptan la extirpación de órganos, explica Deutsche Welle.
"Las sustracciones forzadas de órganos en China parecen estar dirigidas a miembros de minorías étnicas, lingüísticas o religiosas determinadas que se encuentran detenidos, muy a menudo sin que se les expliquen las razones de su arresto o sin una orden de tal", señalaron los expertos. Además, señalan que este asunto ya fue planteado con anterioridad a Beijing por otros expertos en derechos humanos de la ONU en 2006 y 2007, sin éxito.
"De acuerdo con las denuncias recibidas, los órganos extraídos con mayor frecuencia a los presos son corazones, riñones, hígados, córneas y, a veces, trozos de hígado. En esta forma de tráfico de carácter médico están presuntamente implicados profesionales del sector de la salud, incluidos cirujanos, anestesistas y otros especialistas médicos”, apuntaron.
Beijing siempre ha negado rotundamente estas acusaciones. Tras el comunicado del lunes, Liu Yuyin, portavoz de la misión china en Ginebra, acusó a los expertos de la ONU de "calumniar" a su país. "Beijing niega y rechaza categóricamente estas acusaciones", dijo. Además, aseguró que los expertos de la ONU "carecen de criterio y razonamiento rudimentarios" y que han caído en la "desiformación de fuerzas separatistas antichinas y del movimiento Falun-Gong".
“China es un país en el que impera la ley (...) El comercio de órganos humanos y el trasplante ilegal de órganos están estrictamente prohibidos por la ley”, aclaró Liu en su respuesta.
Por último, pidió a los expertos de la ONU que “corrijan inmediatamente sus errores, descarten la parcialidad contra China, dejen de calumniarla descaradamente... y actúen de forma imparcial y objetiva”.








