Mientras gran parte del mundo continúa con su lucha contra el coronavirus, hace menos de una semana Nueva Zelanda decretó haber "eliminado" la pandemia de su territorio. Después de que pasaran siete días seguidos en los que las cifras de nuevos contagios fueran menores de 10, la primera ministra Jacinda Ardern dijo que "no hay transmisión comunitaria generalizada y no detectada" en su país, por lo que el virus se considera "eliminado".
EXITOSO PLAN
Esta fue la estrategia de Nueva Zelanda para eliminar el coronavirus
Después de que pasaran siete días seguidos en los que las cifras de nuevos contagios fueran menores de 10, la primera ministra neozelandesa Jacinda Ardern confirmó que "no hay transmisión comunitaria generalizada y no detectada" en su país. A continuación, la estrategia que realizaron los "kiwis" para eliminar el virus.
¿Cómo lo hicieron?
El país comenzó la cuarentena obligatoria para todos los visitantes el 15 de marzo, una de las políticas más estrictas del mundo en ese momento, a pesar de que solo había seis casos en todo el país. Solo 10 días después, instituyó un bloqueo total en todo el país.
Las restricciones significaron que las tiendas de comestibles, farmacias, hospitales y estaciones de servicio eran los únicos comercios que continuaban funcionando; la utilización del vehículo estaba restringido y la interacción social se limitaba a dentro de los hogares.
Cerraron todas las playas, los muelles y parques, así como escuelas, oficinas, bares y restaurantes, comprendidas las actividades de envío y entrega a domicilio.
La tasa de infección diaria en la nación isleña de 4,9 millones disminuyó constantemente de un máximo de 146 a fines de marzo a unos pocos casos por día a mediados de abril. En total, Nueva Zelanda reportó un máximo de 1,476 casos y 19 muertes.
El 26 de abril, el país experimentó un momento decisivo en el que no se informaron nuevos casos de COVID-19 ni transmisiones comunitarias por primera vez en más de seis semanas, aunque siete nuevos casos surgieron antes del 30 de abril. Esto quiere decir que aunque el coronavirus no está erradicado completamente, si hay casos nuevos, las autoridades saben de dónde vienen y pueden limitar el contagio.
Una encuesta reciente mostró que el 87 por ciento de los habitantes de Nueva Zelanda apoyan el manejo de la crisis por parte del gobierno. Aunque de ahora en más, les será difícil salir adelante.
El turismo representa el 10 por ciento del PBI y casi el 15 por ciento de la fuerza laboral en aquel país, por lo que cientos de miles de empleos están en juego, y las previsiones sugieren que la economía no se recuperará hasta al menos 2024.













