En medio de la toma de posesión del presidente afgano, Ashraf Ghani, este lunes 9/3, se oyeron una serie de explosiones, publicó el diario The Washington Post, lo que llevó a que muchos de los presentes huyeran del lugar.
CAOS
Entre explosiones y jura paralela, tomó posesión el presidente de Afganistán
Ghani estaba dando un discurso en el jardín central del palacio presidencial de Kabul, donde cientos de personas se habían reunido para atender a la ceremonia, cuando se oyeron los ruidos de las explosiones cercanas. Según su portavoz Sediq Sediqqi, Ghani resultó ileso.
"No tengo chaleco antibalas, solo mi camisa. Seguiré (en el cargo) aunque me tenga que sacrificar", dijo Ghani, quien no abandonó el estrado pese a las explosiones, que activaron las alarmas en el palacio presidencial.
De acuerdo a informes preliminares que citan a un oficial de seguridad, los disparos surgieron de 3 morteros. La fuente no pudo brindar información sobre posibles víctimas del ataque, aunque según Sputnik News, hubo al menos 2 heridos.
Ghani estaba jurando para dar comienzo a su segundo mandato, mientras que su principal rival político, Abdullah Abdullah, considera ilegal su victoria y tachó la votación de septiembre de fraudulenta. Mientras Ghani llevaba a cabo su toma de posesión, Abdullah protagonizaba la propia al mismo tiempo y muy cerca de allí.
En señal de apoyo a Ghani, estuvieron presentes en la ceremonia el representante especial de Washington para la paz, Zalmay Khalilzad, el general Austin S. Miller, jefe de las fuerzas estadounidenses en Afganistán, así como varios dignatarios extranjeros, incluidos los encargados de negocios de la Embajada de Estados Unidos y Tadamichi Yamamoto, el representante personal del Secretario General de la ONU en Afganistán.
Mientras que en la investidura de Abdullah estuvieron presentes los llamados “comandantes yihadistas”, que se encontraban entre los aliados de coalición liderada por Estados Unidos para derrocar a los talibanes en 2001, explica el diario La Vanguardia.
El viernes 6/3, había sido atacado un acto político de la minoría shiita, donde estaba presente Abdullah. Allí murieron al menos 32 personas. Los talibanes, el grupo insurgente que viene peleando contra el gobierno afgano y USA desde hace más de 15 años, dijo no haber estado detrás del ataque.
Los ataques llegaron una semana después de que Estados Unidos firmara un acuerdo de paz con los talibanes que se creía, abriría la puerta a las negociaciones entre ese grupo insurgente y el gobierno de Kabul. Pero ese acuerdo ya se había roto el pasado miércoles, cuando USA atacó a los talibanes en una contraofensiva porque el grupo había atacado objetivos del gobierno afgano. La cuestión de por medio fue que los talibanes reclaman la liberación de 5000 presos políticos previa a las negociaciones y el gobierno dice que ese es un asunto a negociar.







