GLOBAL

ELECCIONES EN TIEMPOS DE COVID-19

El show en decadencia de Trump continúa mientras los demócratas posponen la nominación

Si bien se tardaron para tomar la decisión, finalmente el Partido Demócrata de Estados Unidos anunció que la gran Convención de nominación del candidato de cara a las elecciones generales de noviembre, serán atrasadas hasta el mes de agosto. Sin embargo para los republicanos el hecho de que hayan fallecido más de 5.000 personas en todo el país a causa del COVID-19, no es un freno suficiente para suspender su convención, al menos no todavía. Aunque su campaña se desmorona a cada segundo.

"En nuestro clima actual de incertidumbre, creemos que el enfoque más inteligente es tomar tiempo adicional para monitorear cómo se desarrolla esta situación para que podamos posicionar mejor a nuestro partido para una convención segura y exitosa", aseguró este jueves 02/04, Joe Solmonese, el CEO del Comité de la Convención Nacional Democrática. A través de un comunicado oficial se confirmó lo que muchos ya sospechaban: la nominación del Partido Demócrata no tendrá lugar hasta el próximo 17 de agosto. 

En el mundo ya se registraron 50.000 muertes a causa del Coronavirus, y mientras que Estados Unidos ahora pasó a ser el centro de contagio a nivel internacional: 234.000 infectados y 5.600 fallecidos, la mayoría en el estado de Nueva York. Es por eso que como ya había anunciado el ex vicepresidente de Barack Obama y actual pre candidato demócrata con la mayoría de los votos, Joe Biden, es poco probable que miles de demócratas se reúnan en un estadio en julio. 

Entre otras cosas, lo que movió a los demócratas también fue la seguridad de las personas de Milwaukee, Misouri, donde siempre se lleva adelante el evento, teniendo en cuenta que si se trata de una ciudad donde no existen tantos contagiados, la llegada y salida de personas podría ser peligroso.

"Pudimos hacerlo en medio de una Guerra Civil hasta la Segunda Guerra Mundial, celebrar convenciones y elecciones primarias y republicanas y todavía tener seguridad pública", explicó Biden para luego asegurar que la situación actual es diferente porque justamente lo que no existe es seguridad. Sin embargo, para el presidente Donald Trump la situación todavía no es tan extrema como para posponer la Convención de su partido.

"La conclusión es que el espectáculo debe continuar", explicó a principios de esta semana, Justin Riemer, el abogado del Comité Nacional Republicano. Aunque esto va más allá que la posición optimista que intenta tomar el presidente Trump, teniendo en cuenta que será prácticamente imposible reunir una gran cantidad de personas para el mes de julio.  

La campaña presidencial de Trump está prendida fuego desde el momento que el Coronavirus llegó a Estados Unidos y la Casa Blanca decidió ignorarlo y no tomar ninguna medida severa. Ahora toda la administración intenta dar manotazos de ahogado para evitar principalmente que colapse la economía y el sistema de salud y que en consecuencia se vaya a volar las oportunidades de reelección de Trump. 

Tal es así que en la mayoría de las encuestas generales publicadas en Real Clear Politics, Biden le ganaría en los comicios generales al republicano. Y lo peor de todo es que ahora, la Convención Demócrata no fue suspendida como esperaba, sino que fue movida hacia una semana antes que la republicana, lo que evitará que Trump acapare la atención de los televidentes en sus totalidad. No solo eso sino que también creó una grieta dentro del equipo e la Casa Blanca. 

“La encuesta apestaba. La campaña entró en pánico por los números en estados rojos. No esperan ganar estados que se están haciendo pedazos con coronavirus ”, explicó un funcionario a Vanity Fair en forma de anonimato. Claro que esto se debe a las distintas posturas que decidió tomar el presidente a lo largo de la crisis, en un principio parecía que iba a tomar las decisiones cautelosas, hasta que habló públicamente y explicó que querría tener la economía funcionando para Pascuas: algo imposible. 

Claro que luego la situación empeoró con la situación extrema y falta de suministros en Nueva York, la presión de los gobernadores y el Congreso. "La campaña ya no importa lo que haga ahora determinará si soy reelegido", le habría dicho Trump a este mismo funcionario.