El pasado sábado 07/11, casi 12 horas después de que se de a conocer la victoria electoral y del voto popular de Joe Biden, el Primer Ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reconoció la victoria demócrata, pero sin llamarlo presidente, y le agradeció a Donald Trump. Curiosamente fueron los enemigos de Trump los que más tardaron en hablar, mientras sus aliados corrieron a separarse del ahora perdedor. Aunque en el caso de Israel, es la relación de Estados Unidos con Irán la que está en juego.
MEDIO ORIENTE
Con Biden como presidente, Netanyahu dejará de ser el protegido de USA
El presidente Donald Trump se encamina hacia su salida de la Casa Blanca a pesar de todavía no haber aceptado los resultados de la elecciones 2020 que dieron a Joe Biden como ganador. Aunque del otro lado del mapa, en Israel, el Primer Ministro, Benjamin Netanyahu se prepara para enfrentar sus juicios de corrupción sin su gran apoyo en Estados Unidos. Si bien tardó en reconocer la victoria de Joe Biden, lo hizo y muchos analistas políticos comenzaron a especular con represalias por parte de Trump. Hoy el republicano anunció el despido del Secretario de Defensa, Mark Esper.
De acuerdo a lo que explicó el analista político israelí, Shimrit Meir, a The New York Times, las autoridades del gobierno de Netanyahu tardaron tanto en reconocer la victoria demócrata ya que "estaban en una profunda negación". A esto se le suma por supuesto el hecho de que a Trump todavía le quedan 2 meses de gobierno, si todo se desarrolla de forma constitucional y el presidente Trump reconoce su derrota. En consecuencia, de acuerdo a los expertos, Netanyahu y su equipo teme la posibilidad de represalias por parte del republicano.
Los problemas y preocupaciones no tardaron en llegar ya que este lunes 09/11 el presidente Trump anunció vía Twitter el despido de Mark Esper, el Secretario de Defensa que había estado detrás de las relaciones diplomáticas entre Tel Aviv y Washington, sobre todo teniendo en cuenta que durante el último tiempo se comprometió a mantener la ventaja militar cualitativa de Israel a pesar de venderle avions F-35 a los Emiratos Árabes Unidos.
Si bien la salida de Esper ya estaba decidido hace tiempo ya que algunos medios locales habían reportado que el mismo estaba redactando una renuncia, sobre todo después de las fricciones con el presidente de cara a la represión de las protestas luego de la muerte de George Floyd en el mes de mayo. Ahora su reemplazo es Christopher C. Miller, el muy respetado Director del Centro Nacional de Contraterrorismo. Así lo presentó el presidente Trump. Aunque las preocupaciones de Netanyahu van más allá que Esper.
Se espera que Joe Biden ponga el foco de su política internacional en China y Rusia, de esta forma Israel pasa de ser el protegido de Estados Unidos, a un país con una economía maltratada y profundas fisuras sociales como otros. A esto se le suman las declaraciones del futuro presidente en cuanto a Irán ya que explicó que el objetivo era "mostrarle el camino hacia la diplomacia". Lo que se podría leer como una oferta para volver a entrar en el acuerdo nuclear de la administración Obama. Con esto también llegaría un enfoque más parcial en cuanto al conflicto israelí-palestino.
De acuerdo a lo que explican algunos analistas, Netanyahu no podría haber ganado las elecciones tan reñidas en Israel sin el apoyo político y militar de Donald Trump teniendo en cuenta que sus ideas de anexión de Cisjordania y el reconocimiento de los Altos del Golán por parte del republicano fueron lo que desvío la mirada de los votantes de los casos de corrupción de Netanyahu. A todo esto es importante recordar que en un intento de respaldar a Donald Trump, el líder israelí se mostró reacio hacia los demócratas. Incluso durante tiempos de Obama ya lo hacía.








