Este lunes 27/04 el Primer Ministro britáico, Boris Johnson volvió a su puesto de trabajo después de una hospitalización con respirador, una cuarentena estricta de 2 semanas y un diagnóstico de COVID-19. “Es un momento de máximo riesgo, porque sé que muchos comienzan a ver un éxito aparente en la estrategia y comienzan a preguntarse si no ha llegado el momento de relajar todas estas medidas de distancia social”, explicó Johnson para después asegurar que todavía no esta preparado para comenzar a relajar las restricciones.
"NO ES MOMENTO DE RELAJAR LAS MEDIDAS"
Boris Johnson vuelve a trabajar recuperado y más cuidadoso que nunca
Mientras tanto en el Reino Unido existen casi 153.000 casos confirmados 20.700 muertes y aunque en un principio Johnson se resistió a las medidas de cuarentena debido al impacto económico que el encierro y la interrupción de la producción y consumo iba a tener, además del trastorno de los objetivos del gobierno conservador que significaría. Recordemos que el plan de Johnson y su equipo es entregar el Brexit a tiempo y avanzar las negociaciones con la Unión Europea respecto al acuerdo de salida.
Sin embargo ahora, después de haber sido testigo directo del virus, explica a los ciudadanos británicos que a pesar de llevar 6 semanas de encierro, es necesario tener paciencia porque todavía no es seguro. En tanto, muchos de los países de Europa como Alemania comenzaron a reactivar progresivamente su economía esta semana, y en España por ejemplo se le permite a los niños salir a la calle durante una hora. "Sé que es difícil, y quiero que esta economía se mueva lo más rápido que pueda, pero me niego a tirar los esfuerzos y el sacrificio del pueblo británico", dijo Johnson en Downing Street.
Es importante tener en cuenta que cuando se dio a conocer el grave estado de salud de Johnson, la población del Reino Unido y el sector financiero reaccionó alarmado, tal es así que los analistas estimaron que en medio de una recesión global, la economía británica podría estar agotándose en casi US $ 3 mil millones al día debido al cierre de los comercios y la pausa a nivel internacional. Es por eso que las empresas grandes y pequeñas están presionando al gobierno a que tome una decisión, pero Boris solo pide paciencia.
Si bien la crisis impactó en la vida laboral de muchos, según la encuestadora YouGov, el 66% de los británicos apoya y confía en el gobierno de Johnson a la hora de manejar la crisis: contrariamente a lo que sucede con su homólogo y aliado norteamericano, Donald Trump. Es así que aprovechando el apoyo social, Johnson se dirige y cuida a la ciudadanía en sus discursos: "Tomaremos las decisiones con la máxima transparencia posible, y compartiremos nuestra tarea y nuestros planteamientos, mis planteamientos, con ustedes, la ciudadanía”, explicó el mandatario.










