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MUCHO QUE PERDER

Caiga quien caiga: Trump necesita una salida y China es el punto de ataque elegido

Mientras las cifras de fallecidos y contagiados en Estados Unidos siguen creciendo y el presidente Donald Trump intenta hacer las paces con los gobernadores al dejarle la vía libre para que cada uno tome las decisiones a su propio ritmo, las cifras de desempleo y la caída económica es algo que se mantiene y que se hunde cada día más: son 22 millones de desempleados en el país actualmente. Es así que la gran pregunta es: ¿qué estará dispuesto a hacer Trump para salvar su campaña de reelección? Al parecer nunca es tarde para remontar una elección ya que siempre está China como punto de ataque, sean cual sean las consecuencias.

El escenario es negro para el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el principal problema que tiene de aquí en adelante es nada más y nada menos que la economía, el factor que fue su aliado desde comienzos de su gobierno hoy le da la espalda y pone en peligro su reelección. Con aproximadamente 22 millones de desempleados en Estados Unidos, teniendo en cuenta que esa fue la cifra que se comunico la semana pasada cuando aseguraron que esa cantidad de personas había solicitado por asistencia gubernamental por desempleo. 

Aunque esto no será una barrera para el empresario y presidente teniendo en cuenta que si pudo sobrepasar cualquier crisis anterior, también podrá con esta, o eso es lo que creen él y sus seguidores. El estilo de Donald Trump es fácil de predecir, ya que siempre que tiene problemas internos mira hacia afuera e intenta dispersar la mirada de la sociedad norteamericana hacia otros temas. Esto ocurrió cuando los demócratas estaban llevando adelante su juicio político, al mismo tiempo Trump negociaba con China y creaba nuevos conflictos en Medio Oriente. 

Es así que ahora la gran pregunta es: ¿a quién ensuciará Donald Trump y a quién elegirá como punto de cara a salvarse? Esta no es solamente una simple crisis, ya que el COVID-19 llegó para arruinar completamente su campaña y destruir todo lo que había construido internamente desde 2017. Al parecer ya comenzó con los ataques, por ejemplo cuando a principios de esta semana decidió dejar de financiar a la Organización Mundial de la Salud por supuestamente haber cubierto los malos funcionamientos del gobierno chino.

Aunque los ataques al Partido Comunista Chino, a sus formas de gobierno y comercio no son nada nuevo, todo parecía estar en tregua después de la firma del acuerdo comercial que puso punto final a meses de conflictos que se veían reflejados en los mercados financieros. Sin embargo ahora la Casa Blanca se ve obligada a culpar a la potencia asiática por haber desatado un virus que destruyó la economía a nivel internacional, entre otras cosas. Tengamos en cuenta que según el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, el mundo ya está en recesión y esta será profunda para todos los países. 

Esta recesión también incluye a China ya que este viernes 17/04 las autoridades dieron a conocer que existió una "contracción anual de 6.8% en su economía durante los primeros tres meses del año", pone The Wall Street Journal. Este tipo de cifras no se registraban desde tiempos de Mao Zedong y la Revolución Cultural de 1970. A su vez, "las ventas minoristas en Estados Unidos cayeron un récord de 8,7% en marzo respecto al mes anterior". Si bien ambas potencias se vieron afectadas por el virus, la diferencia entre ellas es que en Estados Unidos, Donald Trump se juega las elecciones. 

Es así que no le queda otra que reforzar a China como enemigo y sus valores y objetivos nacionalistas donde todos los que no piensen como él son enemigos. Las aguas que se navegarán a partir de ahora en el escenario político estadounidense serán claves para definir las elecciones de noviembre. Es por eso que cualquiera será punto de ataque para la Casa Blanca, incluidos por supuesto todas las figuras demócratas: Joe Biden, el candidato demócrata que lo enfrentará en los comicios generales, Barack Obama, Andrew Cuomo, entre otros. Y como explicamos antes, China por supuesto, aunque esto es lo más peligroso. 

¿Cuáles serían las consecuencias de comenzar una guerra con China? Simple porque es algo que ya conocemos: el comienzo de una guerra comercial otra vez que puede llegar a tener más efectos económicos que la propia pandemia. Recordemos que en tiempos de guerra comercial pre acuerdo, los mercados estaban desesperados y hundidos en incertidumbre. Aunque eso no es todo ya que según informa The Wall Street Journal, es posible que muchas empresas expresen la necesidad de llevar las cadenas de fabricación y suministro a su territorio, por seguridad. 

Si bien analistas como Ker Gibbs, presidente de AmCham Shanghai, aseguran que no sería inteligente transformar la pandemia en un punto político y de conflicto entre ambos países ya que sería una "decepción de liderazgo", también hay que tener en cuenta lo que mencionamos anteriormente, Donald Trump está desesperado y tiene mucho que perder entonces tal vez no dudaría a la hora de comenzar un nuevo conflicto con China. 

Por otro lado, Donald Trump está utilizando los ataques a China como ataques a Joe Biden, el elegido demócrata que ahora se encuentra en la búsqueda de un equipo, es por eso que muchos están hablando de Elizabeth Warren como vicepresidenta. Esto ocurre porque otra de las presiones que ahogan a Trump es el crecimiento u la unión del Partido Demócrata en las últimas semanas: todos se bajaron de su candidatura para apoyar a Biden dejando a la grieta detrás y al parecer tirando todos por un objetivo común: sacar a Trump del Ala Oeste.