Jorge Sampaoli no ha destacado mucho en el último tiempo. En verdad, en cada plantel donde llega como entrenador no demuestra que dirigir sea su especialidad. Recién con su llegada al Sevilla FC las cosas parecerían empezar a salirle viento en popa.
Sampaoli, el hombre de los mil y un problemas
Jorge Sampaoli mostró en un principio madera para dirigir clubes de fútbol. El agónico Sevilla-Almería de ayer nos recuerda su mal manejo de Rusia 2018.
Ayer, el Sevilla zafó del descenso al derrotar al Almería (ambos de España) por 2-1. Pero fue un partido realmente agónico que Sampaoli aseguró que su equipo controlaba a pesar de haberse sentido “incomodados” por sus rivales.
Fue un día muy difícil que se agudiza con el gol en el inicio del rival. Ellos sorprendieron con dos delanteros y nos crearon mucha incomodidad en un primer tiempo que tenía que haber acabado con resultado a favor de nosotros. Hemos sufrido, pero teníamos que haber decidido antes en un partido que controlamos bien.
Siempre fue un DT bastante problemático con sus jugadores y muchas de sus estrategias llevaron a sus equipos al fracaso. Una de sus peores demostraciones fue con la Selección en el Mundial 2018 de Rusia.
El “Lío” que se armó en Rusia 2018
Sampaoli había llevado a la gloria a la Selección Chilena en la Copa América de 2014. Por eso nadie hubiera creído que fuera mala idea traerlo a dirigir la Selección en Rusia 2018. Grave error.
Durante ese tiempo, Sampaoli había tenido problemas principalmente con Lionel Messi, con quién siempre discutió sobre si acompañarlo con tres o cuatro defensores (como estaba acostumbrado el rosarino). ¿El resultado? Empates que pusieron en riesgo la continuidad de la Selección en el Mundial en los tres primeros partidos. Se necesitó la magia de Messi en el partido contra Ecuador para que esto no suceda (aunque el esfuerzo de Lio no funcionó mucho tiempo).
Ángel Di María reveló más tarde algunas internas que repercutieron en la ‘performance’ de la Selección. ‘ El Fideo‘ mencionó falta de acuerdo entre Sampaoli y Sebastián Beccacece, su principal ayudante de campo.
Lo que pasó es que a veces Sampaoli decía una cosa y Beccacece otra. Entre ellos no tenían buena comunicación. Por momentos parecía que estaban peleados entre ellos porque uno comía antes que el otro. (…) Habíamos hablado con él (Sampaoli) para que las cosas estén claras, fue lo que pasó. A partir de ahí las cosas salieron mejor pero ya no venían bien y, cuando no vienen bien, es imposible que salga de la mejor manera.
Sea lo que sea que haya ocurrido entre el ex-entrenador de la Selección, los jugadores y el equipo técnico, el paso de Sampaoli por el Mundial 2018 quedó marcado por duplas extrañas, grandes figuras en la banca y discursos pobres carentes de autocrítica. De hecho, antes de ser destituido luego de perder contra Francia en octavos de final, Sampaoli dijo: “Más allá del dolor hay que tener temple. El hecho de estar acá, de elegir el lugar donde quise estar no me hace evaluar”.
El mismo Sampaoli de siempre
El triunfo del Sevilla luego de que haya estado al borde del descenso, justo cuando su entrenador estaba en la cuerda floja, fue un muy necesario respiro para el equipo pero más que nada para Sampaoli.
Cuando lo llamaron por primera vez al equipo español, su dirección le permitió obtener 42 puntos en la etapa inicial de la Liga de España de 2017, ubicándose como el segundo mejor equipo de este torneo. Algo que enloqueció de alegría a los hinchas de ese club, ya que jamás los sevillanos habían pasado los 40 puntos en toda su historia.
Ahora, pareciera que su paso por el Mundial de Rusia lo haya desgastado. Ya no es el mismo que dirigió a la Selección Chilena en 2014 ni al Sevilla en 2017. Después de salvar milagrosamente del descenso a los rojiblancos, que nos recuerda cómo contribuyó a la derrota de Argentina en los octavos de final en el Mundial de Rusia -sin mencionar sus continuas desvinculaciones de otros clubes-, está muy claro que su talento se está esfumando.













