Leído

4 RAZONES

Entrenar el cerebro para un comportamiento fraternal

Mar, 07/07/2020 - 1:44pm
Enviado en:

¿Por qué la clave de reinventarnos como una comunidad sostenible es entrenar el cerebro para un comportamiento fraternal? Aquí la autora comparte 4 razones:

"Las neurociencias evidencian la primacía de entrenar el cerebro en una aptitud y mejorar el rendimiento tanto en ella como en otra paralela."
Contenido

América Latina corre con desventaja la maratón por la educación. Es la principal preocupación en la región porque simboliza la veta para acceder a una vida más digna en cuanto a igualdad de oportunidades. ¿Hacia dónde tendría que apuntar la enseñanza? Si se trata de barajar esas oportunidades con criterio, el paso previo a jugar la gran carrera es entrenarnos para una instancia intermedia y, luego, saltar con tenacidad al alto rendimiento. El puntapié es empezar por las habilidades que van a conducir al objetivo: generar un impacto social positivo y sostenible a gran escala.

En esta línea, reconocemos la necesidad de educar en competencias. Transferir hábitos virtuosos —en cuanto a la salud, el crecimiento profesional, el cuidado personal, la dimensión espiritual— y sostenibles. Cuando ocurre, se incrementan las probabilidades de que el alumno que aprehendió salpique a sus pares con esta estela prosocial de nuestra naturaleza humana. 

¿Por qué la clave de reinventarnos como una comunidad sostenible es entrenar el cerebro para un comportamiento fraternal? Comparto las 4 razones por las cuales esto nos permitiría volver a la gran carrera. 

 ##  Es factible gracias a la plasticidad cerebral. Las neurociencias evidencian la primacía de entrenar el cerebro en una aptitud y mejorar el rendimiento tanto en ella como en otra paralela. Andrea Goldin, investigadora del CONIECT, detalla en uno de los capítulos del libro Neurociencias para presidentes cómo el entrenamiento de las capacidades cognitivas esenciales puede producir resultados positivos en la vida. Esto implica que aquello que se aprenda en las aulas físicas y online facilite tomar una buena decisión en cualquier ámbito de la cotidianeidad. Esta dinámica trabaja con la atención, la perseverancia, la capacidad de hacer una pausa y pensar antes de actuar, delinear un plan en vista de un objetivo.

Sumado a lo anterior, la neurofilósofa Patricia Churchland, profesora emérita de la Universidad de San Diego, advierte la importancia de revisar las prácticas culturales con las que educamos y evaluar si son las más convenientes (para el bienestar común). Churchland insiste en potenciar la naturaleza prosocial del cerebro y que este se desenvuelva adecuadamente con los demás. 

 ##  Contribuye a reducir la brecha de las desigualdades. El último informe del Índice de Desarrollo Humano contempla este análisis a través del enfoque de las capacidades, entendido como el grado de libertad para la toma de decisiones vitales. La educación sustentada en el desarrollo de competencias favorece a disminuir los valores de las desigualdades básicas (estudios primarios) y desigualdades aumentadas (educación superior).

 ##  Las habilidades blandas figuran entre las más buscadas por las empresas al momento del reclutamiento de talento. Competencias como creatividad, persuasión, colaboración, adaptabilidad e inteligencia emocional cobran mayor protagonismo. En pleno contexto del COVID-19, se agrega la resiliencia. Incluso así, todavía la lista está incompleta para este mundo VICA, atravesado por la pandemia y aturdido por diversos problemas globales que afectan drásticamente en las poblaciones vulnerables del planisferio.

 ##  Dentro del marco del 75º Aniversario de Naciones Unidas, repensar la educación para las próximas generaciones es una responsabilidad universal. Nuestro presente urge atención y servicio hacia los demás. Esto solo puede lograrse mediante la habilidad de la empatía. Pero no es la misma del mercado. Me refiero a la empatía en su sentido más profundo que nace de la Declaración Universal de Derechos Humanos (DUDH). Uno de los pensadores intelectuales que participaron en la elaboración de la DUDH fue el diplomático, filósofo y profesor chino Peng Chun Chang. El único que supo transmitir en numerosos debates cómo debía interpretarse este concepto: “tener en mente a mí y al otro”. Fraternidad, el nuevo entrenamiento al que juntos tenemos que apuntar.