OBITUARIO

LEOPOLDO LUQUE

El covid-19 se llevó a un inolvidable goleador

Leopoldo Jacinto Luque tenía 71 años y vivía en Mendoza, Argentina. Centrodelantero poderoso, comenzó en Gimnasia de Jujuy, pasó por Central Norte, Unión, Rosario Central, y otra vez Unión (aquel famoso equipo del 'Toto' Lorenzo) antes de llegar al River Plate de Ángel Labruna, que se desprendía de Carlos Morete. Luego volvió a Unión, fue a Tampico Madero, Santos, Chacarita Juniors y Textil Mandiyú. También jugó en la selección de AFA.

A los 71 años, Leopoldo Jacinto Luque, ex futbolista y campeón del mundo en 1978, fue diagnosticado con el virus SarsCOV-2 el 25/12/2020 pero al no presentar mayores síntomas se le recomendó la internación domiciliaria.

Sin embargo, el lunes 04/01 comenzó a presentar una complicación respiratoria, una tomografía corroboró una neumonía bilateral y fue internado en Terapia Intensiva con asistencia respiratoria (al principio no invasiva) y pronóstico reservado en la Clínica de Cuyo.

Él falleció el 15/02/2021. Aquí 3 postales de quién fue Luque.

“Flaquito, si usted me hace caso, termina jugando en las selección, ¿me entendió?”. Corría el mes de febrero, miércoles o jueves a la noche, mucho calor en Santa Fe. Amistoso nocturno. Cancha de Unión. El Toto Lorenzo presentaba en el ’75 aquélla constelación de figuras. No entraba un alfiler en la cancha. La gente se callaba para escuchar al Loco Gatti gritar el nombre del compañero al que iba dirigida la pelota y se la ponía en el pecho o en el empeine de su pie. Del silencio sepulcral se pasaba al delirio. La frase de arriba pertenece al Toto. Y el “flaquito” era Leopoldo Jacinto Luque. Esa noche jugó porque el avión que traía a Victorio Nicolás Cocco salió tarde de Buenos Aires. “Maestro, no llego”, dijo Victorio. Y Lorenzo, que había traido a Marasco y a Oscar Víctor Trossero a jugar de “9”, lo puso a Leopoldo. Hizo dos goles, fue la figura y el Toto se metió en la cancha y lo encaró para decirle lo que le dijo. A los pocos días, contra Atlanta en el debut en la A, armó la delantera con Mastrángelo, Leopoldo de “9” y Tojo. El Toto había llegado con la idea de “limpiar” buena parte del plantel que había ascendido. Leopoldo era un buen jugador pero muchas veces perdía el mano a mano con Benito Valencia en aquél equipo. Pero en Primera explotó."

Luque 2: Fragmento de una entrevista de Podemos Hablar / Clarín:

"(...) Mi hermano Oscar fue tarde a sacar el boleto del micro. En lugar de irse a su casa, se fue a la casa de mis padres y se encontró a un amigo que también se venía para Buenos Aires. Yo le había dejado las entradas a un dirigente de River para que se las entregara. A la altura de San Isidro, por la Panamericana, hay una curva y se llevaron por delante un camión. (...)

Mis padres y la esposa de mi hermano dieron la orden de que no me avisaran.

Yo jugué sin saberlo y me rompí el codo, no lo hice para hacerme el héroe. (...) Después de hacer el gol (a Francia), caí al piso y sentí un dolor tremendo en el codo. Los médicos me atendieron, me anestesiaron y me vendaron. Me querían llevar al vestuario y me negué. (César Luis) Menotti ya había realizado los dos cambios y, aunque ellos me pidieron que no arriesgara, les rogué que me dejaran terminar el partido. ¿Sabes por qué? Yo creía que mi familia estaba en el estadio, y no quería que se preocuparan por mi lesión. Al reingresar al campo de juego me sentí más tranquilo. (...)

-¿Cuándo te enteraste de la muerte de tu hermano (Oscar)?

-Recién al otro día. Estaba durmiendo en la concentración cuando me avisan que estaban mis padres. Me llamó la atención porque era temprano, muy temprano. 'Vienen a ver cómo estoy del codo', pensé, ya que me habían diagnosticado una luxación. Lamentablemente no fue así.

-¿Y entonces?

-Me fui de la concentración y me hice cargo de todo. Absolutamente de todo. Los militares se ofrecieron para ponerme un helicóptero y me negué. Todos los trámites los hice solito, solito. Mi hermano murió carbonizado y yo no quería que mis viejos lo vieran. Contraté una ambulancia y me hice cargo de la situación.

-¿Pensabas en la Selección?

-No podía. Miraba a mis padres, que estaban destruidos, y pensaba en ellos. 'No vuelvo más', dije.

-¿Viste el partido siguiente, con Italia?

-Estábamos trasladando el cuerpo a Santa Fe cuando mi padre encendió la radio. Fue en el momento que los equipos salían a la cancha. (José María) Muñoz dijo que se iba a hacer un minuto de silencio y contó que los jugadores tenían una bandera que decía "Leopoldo, te esperamos".

-¿Cómo fue que, finalmente, regresaste a la concentración?

-El encuentro con Polonia lo vi por televisión en mi casa. No tenía ganas de volver. Cuando terminó el partido mi viejo me dijo: "Leo, tenés que reincorporate. Tenés que estar, Dios quiso que así sea". Me convenció, y mi tío me llevó en auto hasta Rosario.

-¿Te recibió Menotti?

-La verdad que todo el grupo se portó bárbaro, diez puntos. Me sentí acompañado todo el tiempo. Menotti, incluso, me autorizó para que mi familia vaya a verme las veces que sean necesarias. Y así fue. Al otro día, vinieron todos. Pero me di cuenta que no eran todos. Faltaba mi hermano...  Me hizo mal y entonce hablé con la familia y les pedí que hagamos una vida normal.

-Y jugaste contra Brasil, un partido clave.

-Menotti, después de la práctica, me llamó aparte. "Pulpo, quiero que juegues". Me concentré en el partido y lo jugué. No anduve bien, es verdad, pero estuve. Después vino la recordada goleada contra Perú, que nos dio el pase a la final. Hice dos goles, uno se lo saqué a Passarella, que todavía hoy me lo reclama.

-Hasta que llegó la final con Holanda.

-No se nos podía escapar la Copa en nuestra casa. Fue un partido duro, pero por suerte lo ganamos. Recuerdo que cuando el italiano Gonella pitó el final, Omar Larrosa pegó un salto y me dijo: "Leo, campeones". Y nos abrazamos. Por un instante quedé como un zombie. La gente cantando, festejando y yo pensando en mi hermano. (...)".

Luque 3: Jorge Parodi, de Cadena 3, de Córdoba:

"(...) En 1986 con la camiseta de Deportivo Maipú de Mendoza le puso punto final a su carrera como futbolista.?

Como entrenador no tuvo demasiado éxito dirigiendo a Unión de Santa Fe, Central Córdoba de Santiago del Estero y Belgrano.

Ya radicado en Mendoza, Luque también fue técnico de Deportivo Maipú, Gimnasia y Esgrima, Independiente Rivadavia y Argentino en tres ocasiones.?

Luque tuvo un infarto en 2007, del cual se recuperó y en los últimos años dirigió infantiles y es detector de talentos para River en Mendoza.

El director cinematográfico Matías Riccardi filmó un documental sobre su vida titulado "Leopoldo Jacinto, vida de campeón", que fue estrenado en 2019.

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"(...) Como entrenador no tuvo demasiado éxito dirigiendo a Unión de Santa Fe, Central Córdoba de Santiago del Estero y Belgrano.

Ya radicado en Mendoza, Luque también fue técnico de Deportivo Maipú, Gimnasia y Esgrima, Independiente Rivadavia y Argentino en tres ocasiones.?

Luque tuvo un infarto en 2007, del cual se recuperó y en los últimos años dirigió infantiles y fue detector de talentos para River en Mendoza.

El director cinematográfico Matías Riccardi filmó un documental sobre su vida titulado "Leopoldo Jacinto, vida de campeón", que fue estrenado en 2019.

Fue él mismo el encargado de allanar su propio camino.

Fue el campeón del mundo resiliente.

El que pudo más que el dolor físico y el más duro, el dolor del alma.

Leopoldo Jacinto Luque abrió todas las puertas que se le cerraron en el comienzo de su carrera.

Recién pudo debutar en primera a los 23 años en Rosario Central y en su club Unión, a los 24.

Así hizo historia.

Así y contra todo, colmó de alegría con sus 4 goles mundialistas a un pueblo futbolero que por primera vez en su historia se sintió campeón del Mundo en el 78.

Pese a los rechazos iniciales Luque está en el podio de las glorias de Unión de Santa Fe.

A partir de un debut soñado frente a Boca, de 5 campeonatos, de goles de todos los colores, Luque es uno de los símbolos de un River inolvidable del segundo lustro de los 70.

Juan Carlos “el Toto” Lorenzo, Ángel Amadeo Labruna y César Luis Menotti, tres de los mejores técnicos de la historia del fútbol argentino, lo eligieron como su centrodelantero indiscutible.

Leopoldo Luque lleva la marca del gol, fue un 9 efectivo, lujoso y luchador.

Luque corrió en la vida una carrera de obstáculos y la ganó, sin dudas."

No por nada es un campeón del mundo.

Dicen que el hombre es el autor y el actor de su propia obra,

La obra de la que Leopoldo Jacinto Luque es el autor y actor, es la historia de un luchador."