MEMORIA

Cuando Duhalde/Ruckauf vetaron a Jaua, el bolivariano

Si Eduardo Duhalde y Carlos Ruckauf tenían una acertada militancia antibolivariana, ¿cómo es que apoyaron a Néstor Kirchner para Presidente? Aparece otra inconsistencia del duhaldismo y su experiencia 2002/2003.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El recién nombrado ministro de Relaciones Exteriores, Elías José Jaua Milano, fue propuesto en 2002 por Hugo Chávez Frías para ser embajador de Venezuela en la Argentina. 
 
En abril de ese año, el entonces canciller argentino, Carlos Ruckauf, le rechazó el placet con el argumento de que Jaua buscaba exportar “la revolución bolivariana”. 
 
Si bien la Administración Duhalde tenía sólidos vínculos con Luiz Inácio Lula da Silva, de diálogo con Chávez Frías y los hermanos Castro Ruz, decidió frenar a Jaua Milano porque entendía que entraría en contacto con organizaciones comprometidas con el piqueterismo que, inclusive, agitó en las jornadas que la Policía Bonaerense mató a Maximiliano Kosteki y Darío Santillán.
 
La Secretaría de Inteligencia y la diplomacia argentina advirtieron, de inmediato, que Jaua tenía una larga trayectoria en las filas de la izquierda venezolana más virulenta. 
 
Él fue militante de la Unión de Jóvenes Revolucionarios (UJR), una agrupación estudiantil vinculada al partido Bandera Roja, hoy afuera del Partido Socialista Unido de Venezuela. Luego, Jauá se sumó al MBR 200, la organización que apoyaba a Hugo Chávez Frías en sus inicios en la política venezolana. 
 
Desde aquel momento Jaua Milano se convirtió en uno de los hombres de confianza del bolivariano, a pesar de su juventud. Duhalde/Ruckauf no ignoraban eso cuando rechazaron el placet. Más tarde él fue vicepresidente ejecutivo de la República, encabezó el Ministerio para la Secretaría de la Presidencia, y presidió el Fondo Intergubernamental para la Descentralización (FIDES), antes de ser candidato a gobernador en el estado Miranda, para intentar derrotar al líder opositor Henrique Capriles  Radonsky, pero perdió en esa contienda.
 
Capriles acaba de burlarse de la designación de Jaua ("Al que pierde elecciones en Miranda lo hacen canciller") y cuestionó el decreto de designación del nuevo ministro: “Hay que revisar cuál es el decreto que establece ese nombramiento, porque la única forma de que un ministro sea designado de acuerdo a lo que establecen nuestras leyes es por el Presidente de la República, entonces si Maduro está firmando ese decreto estimo yo que lo está haciendo como presidente encargado, en el país habría un Presidente encargado y no como el Gobierno dice insistentemente”.
 
La designación de Jaua fue por un decreto publicado en la Gaceta Oficial con la firma de Hugo Chávez Frías, algo que no ocurría desde el viaje del Presidente para operar.
 
"Si el Presidente de la República puede firmar decretos, yo lo llamo a que aparezca, le hable a Venezuela y le diga qué es lo que está pasando en ese Gobierno, porque en Venezuela lo que hay es desgobierno", desafió Capriles, desconfiando que realmente Chávez haya firmado el decreto.
 
 
"Su caso es un ejemplo de las revanchas que da la vida. También de los cambios políticos. Hace tres años, el venezolano Elías Jaua fue propuesto como embajador en la Argentina. Sociólogo con un master en Ciencias Políticas, militante de izquierda, Jaua acompañaba a Hugo Chávez desde hacía unos cuantos años. 
 
En abril de 2002, el entonces canciller Carlos Ruckauf le rechazó el placet con el argumento de que buscaba exportar “la revolución bolivariana”. Jaua se volvió a su país. Ocupó cargos importantes. La semana pasada regresó a Buenos Aires como ministro de Economía Popular, una cartera que tiene a su cargo los planes sociales y de fomento de cooperativas. 
 
Durante su estadía, se reunió con la ministra Alicia Kirchner y le ofreció financiamiento para las cooperativas argentinas. También comentó la experiencia venezolana, que tiene diferencias sustanciales con la política social de aquí. Pero lo que más sorprendió fue su reivindicación de un socialismo de un nuevo tipo: “Tenemos que democratizar las relaciones de producción”, argumentó. (...)”
 
La intensa relación entre los Kirchner y Hugo Chávez Frías fue evidente desde el inicio (el hoy crítico de Cristina, Miguel Bonasso, fue uno de los nexos), ¿cómo es Duhalde no tenía información precisa de qué pensaba realmente Kirchner? Sigue siendo un enigma el hombre de Lomas de Zamora, y se entiende su ocaso.