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EL DÍA QUE EL MAR SE LLEVÓ TODO

A 15 de años del Tsunami que dejó 230.000 muertos

Vie, 27/12/2019 - 2:15pm
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Por Urgente24

Asia conmemoró hoy a las victimas de una de las catástrofes naturales más terroríficas y destructivas en la historia de la humanidad, suscitada en el océano Índico el 26 de Diciembre de 2004.

La catástrofe acabó con la vida de mas de 230.000 personas
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Todo un continente retrotrajo 15 años atrás para recordar a aquellos que perdieron la vida esa trágica mañana pos-navidad, cuando olas que llegaron a alcanzar una altura de 17,4 metros golpearon las costas de 14 países, entre ellos Tailandia, India, Indonesia y Sri Lanka, los más afectados.

Todavía navidad en la Argentina, a las 8 de la mañana del 26 a 255 km de Banda Aceh, en Sumatra, Indonesia, se desató un terremoto submarino de magnitud 9,3 que se extendió tanto que afectó a mas de una decena de naciones y dejó un saldo de más de 230.000 victimas fatales. Quienes sobrevivieron, tuvieron que hacer frente a daños gigantescos que se tradujeron en perdidas incalculables. 

El Tsunami fue devastador, convirtió en escombros ciudades enteras y provocó el desplazamiento de millones de personas de las cuales muchas según la Organización Mundial de la Salud "se quedaron sin acceso a agua potable, alimentos, saneamiento y cuidados de la salud".

Todavía no se tenía muy en claro de que se trataba este tipo de fenómeno natural, que involucra un grupo de olas en un cuerpo de agua de gran energía y de tamaño variable que puede desplazarse a una velocidad de hasta 50 km/h en cualquier dirección. Puede ser ésta una de las razones, pese a que ya había registros de antecedentes (menores claramente), por la cual ninguno de los países involucrados en la tragedia estaba preparado para una situación como la que se presentó. El resultado es conocido, la costa norte de Sumatra quedo sumergida en apenas pocos minutos, lo que sería un aviso de todo el poder de destrucción que llevaba consigo el monstruo que avanzaba y avanzaba.

Justamente es ésa localidad donde más muertes se produjeron: 125.000 personas fallecieron tras el impacto de las olas. Tal fue el desconcierto luego de la primer ola (que ya había destruido miles de hogares), que cuando el mar se retrajo después de ésta, los primeros sobrevivientes se adentraron en el fondo oceánico seco obnubilados por el fenómeno que estaban viendo sin saber que en realidad el mar estaba tomando impulso para una segunda ola, quizás la mas devastadora, que se impulsó sobre aquellos pobres curiosos sin darles posibilidad de escapatoria alguna. Y claro, se expandió junto con sus sucesoras sobre las costas de países cercanos, para luego pasar por encima de islas enteras hasta llegar a África, donde ya había alerta temprana.

Mientras decenas de personas se adentraban al mar seco, el océano se preparaba para una segunda ola mortal.

 

En Tailandia, casi 4.000 turistas occidentales encontraron la muerte y sus paradisíacas playas fueron arrasadas, lo que generó una profunda depresión del turismo en los años venideros. Algo que sufrió toda la región. Hoy a 15 años, allí los funcionarios celebraron una ceremonia conmemorativa y pidieron más conciencia y preparación para los desastres.

En Sri Lanka, país insular situada al sur de la India, perecieron al menos 30.000 individuos y casi la misma cantidad resultaron heridos. La tierra quedó tan devastada que recuperarse llevó años y quienes vivían en la costa debieron trasladarse unos cuantos kilómetros para poder vivir en casas de maderas.

El Tsunami causó conmoción a nivel mundial, tal es así que el mundo entero se puso a disposición de la comunidad afectada y en pocas semanas se llegó a recaudar 18.000 millones de dólares, lo que se trató de "la operación humanitaria mas grande del mundo" como lo aseguró en una entrevista Aitor Zabalgogeazkoa, miembro de la ONG Médicos Sin Fronteras.

 

Destruccion total

 

Al día de hoy, puede decirse que la gran mayoría de las naciones que sufrieron la furia de las olas han pasado por un proceso de resiliencia tan grande que han logrado sobreponerse y actuar en consecuencia.  

Tras el Tsunami, los países del Índico crearon un sistema de alerta temprana, lo que ha aumentado su capacidad de reacción, y ahora estarían en condiciones de prevenir cualquier tipo de movimiento sísmico que amenace nuevamente.

No obstante, donde aun se encuentran debilidades en la preparación es en Indonesia, que en 2008 estableció un costoso sistema de alerta con 22 boyas, pero fue deteriorado con el tiempo producto del vandalismo y el mal mantenimiento. Actualmente, el archipiélago cuenta con sismógrafos para detectar terremotos y tsunamis, aunque su eficiencia no supera al de las boyas. Eso quedó en evidencia cuando en 2018 un sismo marítimo atacó la isla Célebes y causó la muerte de 4500 personas.

En ese mismo país, pero en la castigada Bahia de Aceh, hoy se han programado memoriales en los que grupos de ciudadanos indonesios acudieron a rezar ante las fosas comunes donde hay enterradas decenas de miles de personas.

Terminando el 2019, la lucha a favor de la concientización en la preparación y protección de las personas contra los desastres y del aumento de los estándares de seguridad se mantienen vigentes para que lo que sucedió en 2004 no se vuelva a repetir. Solo así la muerte de las más de 230.000 personas, no habrán sido en vano. Estarán en nuestra memoria siempre.