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"CORAZÓN LOCO" EN NETFLIX

Soledad Villamil es una mujer exitosa, justiciera y engañada en la nueva comedia argentina

Lun, 07/09/2020 - 6:50pm
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Bigamia, feminismo, pandemia y streaming: así es como se puede describir en pocas palabras el estreno de la nueva comedia argentina de Netflix: “Corazón Loco”, protagonizada por Adrían Suar, Soledad Villamil y Gabriela Toscano. Una historia de un hombre con dos familias paralelas, pero con un condimento extra: estar enfermo de amor. Soledad Villamil es Vera, quien va a buscar venganza luego de que su vida perfecta se vea destrozada por los engaños de su marido.

Soledad Villamil, Adrián Suar y Gabriela Toscano protagonizan "Corazón Loco" en Netflix
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Soledad Villamil, Adrián Suar y Gabriela Toscano protagonizan "Corazón Loco" en Netflix
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El próximo 09/09 llega a Netflix “Corazón Loco”, la película argentina que estaba preparada para estrenarse en los cines en marzo pero se vio enfrentada a las condiciones de la pandemia del coronavirus y para ser salvada  tuvo que recurrir al gigante del entretenimiento streaming: el señor de la “N Roja”. Es así que en el mismo momento donde la ficción nacional está atravesando momentos decisivos entre la falta de un protocolo de trabajo en pandemia y la crisis económica, lo nuevo de Marcos Carnevale es una bocanada de aire fresco y esperanza para la industria del cine argentino.

La historia en cuestión es una comedia, algo a lo que Carnevale nos tiene acostumbrados como sus últimas producciones entre ellas “El Fútbol o Yo” y “Corazón de León”, aunque esta vez viene de la mano de tres protagonistas de renombre en la ficción nacional: Adrían Suar, Soledad Villamil y Gabriela Toscano, y un tema puesto en cuestionamiento en estos tiempos: las diferentes formas de amor y el famoso (y a veces un tanto difícil de definir): “poliamor”.

Fernando Ferro (Suar) disfruta de su rutina como nadie: todos los jueves hace un viaje desde Mar del Plata a Buenos Aires, y regresa los domingos. En el medio hace un cambio de ropa y auto en el gran símbolo de la Ruta 2: Atalaya, perfectamente preparado para hacer su metamorfosis. Dejar de ser el marido de Paula (Toscano) para convertirse en el de Vera (Villamil), con quienes tiene el “match perfecto” hace más de 10 años.

“El tipo tiene una patología y es un enfermo, como lo dice mi personaje. Y ella cuando lo descubre, lejos de victimizarse va a tomar un poco las riendas y van a intentar vengarse”, explica la actriz y cantante, Soledad Villamil, en entrevista con Urgente 24. Entre risas y muy satisfecha por haber participado de una comedia en cine, teniendo en cuenta que según la misma no le suelen llegar propuestas de “una buena comedia”, Villamil hace una reflexión sobre el amor, las relaciones actuales, su personaje en la historia y la industria nacional.

¿Te consideras una persona justiciera (no al nivel extremo de Vera claro)?
"Me parece que sí, justo son personajes con los que si me puedo identificar. La verdad que cuando pienso algo y decido algo, voy para adelante. Es como que si me lo tengo que guardar o postergar o me tengo que callar me va a resultar incómodo. Aunque también sufre. Lo que veo del personaje es que ese sufrimiento necesita ponerlo en acción", explica la actriz. 

De acuerdo con Soledad, Vera es alguien que “pensaba que tenía su vida totalmente controlada, su familia su hijo, su proyecto su trabajo. Venía montada en un camión Scania a 180 km por hora y se la dio contra la pared”. Aunque al mismo tiempo es una mujer fuerte y dispuesta a vengarse a través de los medios más extremos, parecida en algunos aspectos a Irene Menéndez, su personaje en El Secreto de Sus Ojos que le valió un premio Goya.

“La película va a sorprender porque de entrada se espera la típica historia del chabón con dos familias que es un canchero que tiene dos minas. Y un poco lo que va a dejar dudando la película es casi como todo lo contrario”, asegura la protagonista resumiendo en pocas palabras la clave de la película teniendo en cuenta que el personaje de Suar siempre se excusa diciendo que “tiene mucho amor para dar” y mostrándose como un hombre que disfruta su vida amorosa fuera de las convenciones y de una forma muy moderna. Aunque el pequeño gran problema es que ninguna de las partes sabe de la otra. La ausencia del famoso consentimiento. Ahí es donde reside el punto más importante de la trama donde el espectador hasta a veces puede sentir hasta pena por el Fernando.

“Lo interesante es la complejidad porque la vida no es blanco o negro. Si, Vera es víctima de Adrián pero también puedo decir que estaba subida en una moto que la hizo no darse cuenta de lo que sucedía. Pero también pienso que él es un hijo de puta y las engañó”, explica Soledad teniendo en cuenta que lo que hoy entretiene también interpela. 

Sin embargo, despegándose de Vera por un rato y hablando desde Soledad, para la actriz en el amor de pareja “lo primero es la libertad”. “Es el gran cambio que se empezó a dar en el Siglo XX y que se está consolidando es que estamos juntos –“juntes”, se corrige y ríe- porque queremos estar juntos no porque lo diga ni la tradición ni la familia, no una iglesia ni un mandato”, asegura. Aunque al mismo tiempo abordar temas tan actuales puede ser recibido de varias formas por el público. “Nadie está pretendiendo bajar línea. Que puede generar preguntas, sí. Que puede generar polémica, también. Pero todos los que nos metimos a contar la historia lo teniendo en cuenta que se trataba de un tratado sobre el amor.  Además sentí que tocamos los temas con delicadeza y con respecto”, explicó Villamil. 

¿Cómo cayó la noticia del estreno en Netflix?
“Lo veo bien, me parece que está bueno. La película no podía estar guardada en un cajón, ya estaba lanzada y lo mejor en este caso es que siga su camino y que la gente la pueda ver”, acepta Soledad teniendo en cuenta que las campañas de promoción de la película ya habían sido lanzadas en marzo y todo estaba listo para salir. 

¿Y la situación del cine nacional argentino?
“Lo veo con mucha preocupación. Muchas familias, mucha gente sin laburo. Ojala que de eso salga un fortalecimiento de la industria del cine nacional porque lo que demostró esta pandemia es que si algo se necesita son series y películas. Ojala que podamos ser nosotros quienes las produzcamos, y no solo compremos de afuera.