ROSARIO (Especial para Urgente24). Anita Martínez es joven, bonita, modelo y periodista, cabeza de la lista Rosario Nos Une, del PRO santafecino, en la que la acompañan Carlos Cardozo (para todos, Charly), Nicolás Bacca, Renata Ghilotti, Juan Luzi y Marcelo Martín, tal como los presentó en el bar El Cairo, de Rosario.
Anita Martínez, la nueva estrella del PRO
A los del PRO porteño, en especial a los que trabajan en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, les fascina fantasear que Mauricio Macri va para Presidente 2015. Ellos confunden el territorio sociocultural porteño sobre el que influyen (y cuidado que Elisa Carrió no les provoque una sorpresa en 2013) con la totalidad de la Argentina. El PRO carece de peso electoral en provincia de Buenos Aires (para Sergio Massa es casi una carga llevar al PRO en su mochila pero Jesús Cariglino le pidió por Jorge Macri y Gustavo Posse, que no es PRO, y aceptó), y en cualquier caso, para que el PRO crezca tiene que ser menos Macridependiente y más PRO autosustentable. Mientras el PRO sea el partido de Macri, no tiene destino nacional. El día que la dirigencia del PRO pierda la genuflexión hacia Macri puede resultar una fuerza interesante. Eso es lo que plantean personajes nuevos que aparecen como es el caso de Anita Martínez, en Rosario, Santa Fe: no conoce a Macri ni parece interesada en conocerlo ni le interesa el cholulaje de Miguel del Sel.
18 de julio de 2013 - 11:14
Ella es la concejal posible más 'cool' de la capital del Litoral y Raúl Acosta la entrevistó en La Vereda de Enfrente, por LT8.
-¿De qué color son tus ojos?
-Un tanto marrones y un tanto verdes.
-¿Eso qué significa?
-Que son un tanto marrones y un tanto verde, medio mezclados.
-¿Cuántos años tenés?
-36.
-¿Cuántos hijos?
-Tengo dos hijos. Ciro, de 6 años, y Mora, de 1 año y un mes. Recién los dejamos, les hice unos panqueques con dulce de leche, le di la teta a la gorda y me vine a compartir una charlita con vos.
-¿Para qué sirve ser concejal?
-Primero para involucrarse con la gente, para estar más del lado de esos reclamos, de esas necesidades. Para sentirse mejor persona, por lo menos para mi es como que eso me nutre mucho, se me llena el alma de poder acompañar, de poder estar, de ponerme en el lugar del otro. Quizás esto sirve para humanizar un poco la política, acercarnos de otra manera, y dejar esa diferencia que los mismos políticos se han encargado de hacer entre los ciudadanos y ellos. Algo que es totalmente inalcanzable y que, en definitiva, sirve para hacerle bien al otro, porque la política, para mí, es tratar de cumplirle el sueño, hacer posible lo imposible. Somos nada más que eso, seres humanos con ganas de trabajar por y para el otro.
-¿Es la primera vez que hacés algo en política?
-De este modo, sí.
-¿Por qué de este modo?
-De este modo encabezando una lista, involucrada con cuerpo y alma y yendo hacia un punto más neurálgico. Después siempre lo hice desde mi lugar de conductora, de acompañar, tanto a este partido, que hoy por hoy estoy representando, como con los demás. Siempre fue desde un lugar solidario, cada vez que había un evento, había que ponerle voz a esas cosas para conseguir, a beneficio. Así que de esa manera hacía política, desde mi lugar.
-¿Qué diferencia encontrás entre este discurso que me estás diciendo y el de otros políticos?
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-Es que yo no tengo discurso.
-Acabás de decir un discurso.
-No, yo soy yo. Te cuento quién soy, como hago y cómo me manejo. Quizás la diferencia está en que todo lo que tengo para decir es desde mi corazón y des mi alma. Me involucro por algo que tiene que ver con lo social, con lo moral. Y no tengo promesas que cumplir sino proyectos que concretar, o trabajos para hacer. Pero no es que tengo un discurso, hablo con el corazón y contándote quién soy. Siempre hice lo mismo, siempre me mostré tal cual soy y desde mi lugar, a veces de periodista, de conductora, desde modelo, recepcionista. En todos los lugares siempre soy yo, así que no tengo que mostrar otra cosa.
-Hay muchos que han estado de concejales, muchos que hoy están de concejales, que sostienen que el Concejo Deliberante los castra, los vuelve menores, lo fastidia, los arruina, los hace sentir fracasados.
-Mirá vos. Para mi es todo lo contrario. Debe ser, quizás, porque cada uno habrá tomado ese rumbo, se han dejado castrar, se han sentido cómodos, habrían hecho algo para sentirse tapados. A mi me parece un recinto honorable, donde si realmente todos vamos a trabajar por los ciudadanos deberíamos estar felices y contentos, de poder festejar cada vez que se logre un proyecto, cada vez que se finalice una obra, cada vez que, con armonía y con equilibrio y con diálogo, tengamos la oportunidad de discutir esos puntos que son tan importantes para lo sociedad. Yo me imagino otra cosa en el Concejo. Evidentemente, si están ahí y están pisoteados o se sienten frustrados, no sé que siguen haciendo ahí.
-¿Te pelearías con la intendente?
-No. Jamás. Yo no me peleo con nadie. No sé discutir, soy muy sensible y ante la confrontación elijo el silencio, porque a veces detrás de las palabras vienen consecuencias que no manejamos. Entonces, no me pelearía jamás con la intendenta, que hoy es Mónica Fein, a quien respeto y tiene sobre sus espaldas una mochila muy importante, tal como es llevar el barco de la ciudad. Sé que voy a tener la oportunidad de acompañarla en grandes cosas, y me parece que no estar de acuerdo, discutir los problemas o esas cuestiones en las que no coincidamos, no significa que me vaya a pelear con ella. Al contrario.
-Dijiste una frase que a los jefes de campaña los puede asustar: “No sé discutir”.
-Es que no me gusta confrontar cuando hay agresión. Si yo tengo algo que defender, y estamos hablando como seres civilizados y con lógica, vamos a entablar una conversación por más que se pueda ir de tono. Pero no me gusta pelear, no me gusta ningunear, no me gusta agredir, como quizás en algún momento se puede llegar a interpretar. Nosotros estamos por ahí bajo un manto de soberbia, porque parecería que tenés que estar de un lado o de otro para poder generar ciertas cuestiones. Y la soberbia no me parece que sea una buena aliad en esta situación, porque a veces también hay cuestiones que se pueden malinterpretar. Yo estoy convencida de que podemos hacer grandes cosas, de que puedo acompañar a la intendenta, de que podemos cambiar también el concejo, de que podemos tomar esos recursos que tenemos y, quizás, hasta rever todas las situaciones que no se vieron, pero con consenso, con diálogo, escuchándonos. Por eso te digo que no me gusta pelear, cuando vienen golpes bajos prefiero ir para otro lado, hacer las cosas en silencio, como siempre las hice, con humildad, con profesionalismo, con mucho compromiso, porque tengo otra forma quizás de llegar a donde quiero. Pero no elijo la confrontación.
-Me decís que la ayudarías a Mónica Fein y planteaste, no explícitamente ni con vehemencia, una cuestión de género. ¿La acompañarías a Cristina?
-Si es por el bien de los argentinos, también. Por más que sea oposición, no significa estar del otro lado…
-¿En qué la acompañarías a Cristina?
-A ver si podemos lograr un equilibrio nacional.
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-¿Qué le pedirías a Cristina que traiga para Rosario?
-Primero que quizás, en esta nebulosa que vivimos, como hoy por hoy la intendencia es del socialismo y allá sabemos que está el justicialismo, hay cosas en la ciudad que cuestan un poquito más. El amiguismo lo dejaría de lado. O sea, esta cuestión de que si pertenecés a mi palo te beneficio, como ustedes no lo son… Eso me parece que habría que manejar.
-¿Has hablado, desde que estás abiertamente en política, con Mónica Fein?
-Por teléfono. Y con Verónica Irizar, que también la conozco porque llevábamos a nuestros hijos al jardín. Y la verdad que ellos no sabían que por ahí me interesaba esta cuestión de meterme en política. Y obviamente que fue, más de una felicitación, una llamado muy cordial para decirme que ellos estaban para lo que necesite.
-¿Quién es tu jefe? ¿Macri o Perón?
-A Perón no lo conocí. Macri está vivo y todavía no lo conozco. Así que, si tengo que hablar de un jefe o una referencia en lo que es el partido, tendríamos que ponerlo quizás a Macri. No me muero por conocerlo tampoco.
-Esto también es raro. Bueno, la provincia de Santa Fe es rara con el peronismo, es rara con el radicalismo, así que para no ser distinta, es también rara, con el PRO. Porque que no conozcas a Perón es medio obvio, el 1º de julio del '74... vos, nada.
-No, nací en el '76.
-De modo que eso está bien. ¿Y por teléfono, así como hablaste con Mónica, con Macri?
-No.
-Es raro esto, porque el PRO peronismo, donde estás, también tiene lío con Del Sel. Tal vez el sitio donde menos intención de voto tiene en la provincia Del Sel es en Rosario. Y sin embargo, sin Macri por acá, y sin Del Sel por acá, hay como tres concejales del PRO.
-Lo que tiene el PRO, para mí, para los políticos que están como involucrándose dentro del partidos, quizás los que vienen de afuera –y te voy a explicar por qué yo me siento de adentro-, para mi es un partido seductor. Es un partido que atrae porque te da la posibilidad, seas del riñón que seas, de participar, de estar, de tirar tus ideas y de mantenerte vigente. Por ahí las diferencias que tenemos con mi lista, que es Rosario nos une - yo a los chicos del PRO los conozco cuando eran RECREAR, muchos militantes peronistas, radicales, socialista, gente que viene del 2007 trabajando con la gente de barrio, con los más necesitados- ahí en el 2009 yo empiezo a trabajar con ellos. Y en mi casa nunca hubo una bajada de línea pero hay un ambiente peronista. Mi papá militaba en la juventud peronista, y para mí siempre fue un orgullo eso. De hecho, estamos en la línea con Ale Vucasovich, Fede Angelini que viene del radicalismo, gente a la cual yo tomo como referente del partido porque los conocí trabajando, los conocí en la cancha. Entonces esa es la diferencia que te puedo hacer con la cuestión de Buenos Aires. Entonces acá lo que venimos a defender es que es un equipo de trabajo, un grupo de personas que se interesa por el otro, y que sabemos que juntos es mejor. Nos movemos en equipo, nos movemos todos juntos, y acá posta que es “todos para uno y uno para todos”. Pero en esta cuestión de buscar un jefe yo quiero ser egoísta con Rosario, hoy por hoy tengo ganas de pelear por y para Rosario, y ser una fuerza nueva que realmente trabaje para la gente, porque creo que es lo que se está esperando. Más allá de esa relación que no tengo con Macri, a Miguel Del Sel lo conocí la semana pasada.
-¿Te hizo reír?
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-No. A mí me gusta Les Luthiers. Tuve una charla muy cordial, que de hecho llegamos a una interna, quizás, por no conocernos todos los candidatos, por no saber cuál era la visión de ciudad de cada uno, por eso llegamos a una interna. Peor en nuestra lista es un equipo más genuino que tiene que ver con el PRO. Y pluralista sobre todo, teniéndolo a Charly Cardozo, que sabemos que es del peronismo Federal. Es como hablar con mi papá todo el tiempo, a mi me nutre.
-No es tan viejo.
-No, el tiene 49 y mi papá tiene 59. No hay tanta diferencia en esa cuestión con lo que tiene que ver la militancia, porque él militaba en la facultad y mi viejo también. Entonces para mí es una historia muy cercana, porque la vivo siempre. Yo nací en el 76, calculá que a mí me quisieron poner Anita porque mi abuela se llamaba Anita, y en ese momento, pleno Proceso…
-¿Qué día naciste?
-3 de octubre. Mi viejo tuvo su historia con sus compañeros. De hecho, ya muchos no están. Y siempre se respiró esta cuestión de estar, de participar, de esta línea que estaba en casa. Mi abuelo, por ejemplo, el papá de mi papá era radical a morir. Entonces te imaginás las discusiones de políticas era lo mejor que podía pasar. Discusiones, charlas, no peleas ni gritos, siempre se compartió.
-¿Has tenido charlas con Boasso o Cavallero?
-Sí. Con los dos. Tengo muy buena relación. No sólo con ellos, sino con los candidatos. Primero porque los conozco de “Living de mañanita”. Ahí fueron cinco años de escuchar y de aprender de cada uno y de tomar de cada uno lo mejor, lo más positivo. Y de hecho, los dos me felicitaron por involucrarme, los dos me dieron un abrazo muy fuerte. Y lo que me dijo Cavallero no te lo puedo decir. Al menos en las internas.
-Lo que pienso es hasta que punto quedarás metida en la política.
-Ya estoy metida. No va a haber vuelta atrás. Tengo hijos, como te decía, y el hecho de ver a mis hijos es como ver a todos los rosarinos. Yo nací acá, me crié acá, hice toda mi carrera acá. Laburé toda la vida. Lo único que hubo en mi casa fueron nada más que problemas económicos, entonces el hogar, la comida de la abuela, la mesa que une, las dicusiones de domingos, el fútbol, la política es el condimento que los rosarinos traemos de esta mezcla de razas.
-¿Qué estudiaste?
-Periodismo.
-¿Sos recibida?
-No, no terminé. Del ISET 18. No terminé porque el último año me enfermé, tuve un problema de salud bastante importante, me llevó más de tres años salir adelante y obviamente corté con la facultad.
-¿Podés decir?
-Si, tuve cáncer de útero.
-¿Y los hijos?
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-Son un milagro. Fue también, más allá de un antes y un después de mi vida, uno de los fundamentos más importante que tengo hoy para hacer política porque tengo salud. Yo me enfermé en el año 2003, y por agrandar la familia tuve el famoso huevo huero, que es el saco gestaltico vacío de las madres primerizas que, generalmente, esos embarazos que no son se despiden de modo natural. Bueno, lo mío fue distinto porque en esa placenta que se formó, se mal formó un tumor, dentro de las paredes del útero. Entonces, intervenciones quirúrgicas varias, terapia durante tres años. En esa época yo trabajaba en Zapping Sport, usaba peluca para ir al programa. Estuve seis años y fueron un sostén impresionante, porque los ciclos yo los hacía cada 21 días y lo que mejor quería era estar firme los domingos para ir a trabajar. Así que no falté ningún domingo por la quimioterapia.
-¿Cuál es el barrio de Rosario donde has notado más la ausencia del gobierno?
-Te los enumero. Barrio San Francisquito, barrio LaCaba, barrio Sur, zona Norte…
-¿Qué falta?
-Lo que más reclama es lo que tiene que ver con las cloacas, porque algo vital como el agua no lo están teniendo ni siquiera para hervir una mamadera.
-¿Cuál es el barrio donde más notaste la presencia del gobierno?
-Etchesortu, que está divino, en el centro, la costanera. Barrio Parque también está lindo. Los parques están lindos. Muchos lugares.
-Más allá del Rosario Nos Une, con la que hay que votarte en las PASO el 11 de agosto, ¿cuál sería tu slogan para Rosario?
-Y podemos poner ‘Una Rosario más equilibrada’. Una Rosario más armoniosa.
-¿Qué pensás de la policía municipal?
-Pensando en policía municipal pienso automáticamente en la autonomía de nuestra ciudad. Es una ciudad muy grande, que todavía dependemos en algunas cuestiones de la provincia, y a veces me parece innecesario. Porque creo que con los recursos que tenemos en la ciudad y las herramientas que tenemos para aplicarlos y hacer lo propio, es una muy buena opción.
-¿Dónde termina Rosario?
-No, Rosario no termina nunca. Rosario, creo, va a seguir creciendo.
-Zafaste por ese lado. Rosario no es una ciudad, digo yo, es una región.
-Es lo que siento.
-Lo siento yo primero que vos.
-Muy bien. Rosario, más allá que para mí es maravillosa y hoy por hoy estamos en un lugar neurálgico en lo que tiene que ver con todas las provincias, estamos siendo vistos por todo el mundo. Rosario está siendo elegida no sólo como destino turístico, sino que la gente que la conoce se quiere quedar a vivir. Entonces, ¿qué tiene Rosario? Es que no tiene techo. Y tenemos que proyectar a Rosario como eso. Tenemos que empezar a ver a Rosario con esta cuestión: de que cada vez vamos a ser más, de que cada vez va a estar más grande, de que las obras que vienen, sean del sector público-privado, dejan cuestiones súper gigantes, hasta maravillosa. Todo lo que se viene proyectando Rosario a nivel mundial es fenomenal, entonces me parece que tenemos que rearmar algunas cuestiones.
-Dijiste que no te pelearías con Mónica Fein, ¿qué tres cosas le pedirías rápidamente?
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-Cloacas. Los servicios, agua, luz y gas. Por más que vengan de la provincia tenemos que darle duro y pareja. Las calles, las que no tienen y el mejorado ese que no se ve mucho.
-Hay una cuestión, que se llama el teorema de Baglini, que es decir que mientras más lejos estás de un puesto público o encontrar una posición en la política más cosas pedís, y mientras más cerca estás menos pedís porque sabés que es imposible, está lejos de los presupuestos.
-Hay que aplicar la lógica. Tenemos que ir a esos lugares donde nunca se hizo nada y empezar a proyectar la forma de hacerlo. Pero no decirle a la gente que lo vamos a hacer de acá a diez años y después te enteres que tenés que ir a un sorteo y tenés que esperar diez años más. Porque es lo que sucede con el sorteo de cloacas en la zona. Entonces me parece que hay que aplicar la lógica. Hay gente que no puede esperar 30 años por una obra que depende del Estado. Acá no se trata, primero y principal, no estamos descubriendo la pólvora, en política está todo inventado. Me parece necesario que empecemos a trabajar de una vez por todas sin prometer demasiado y haciendo todos los días un poquito para poder lograr grandes cosas.
-Una pregunta que le harías a Bonfatti. O un pedido.
-Por qué no se terminan las obras públicas en Rosario.
-¿Qué pregunta o pedido le harías a Cristina?
-Qué hacemos con la inseguridad, que nos estamos matando entre laburantes.
-¿Qué le pedirías al compañero Macri?
-Que venga.
-¿Qué le pedirías al compañero Del Sel?
………..Silencio.
-¿Qué le pedirías a Diego Giuliano?
-Bueno, que decida de qué lado quiere estar.
-¿De qué labura tu viejo?
-Mi viejo en este momento…
-¿Estás peleada?
-No, tengo una relación de carne y uña. Mi viejo ahora está trabajando en la Asociación Empresaria. Nadie sabe que él es mi papá, él no quiere. Porque es como que cada uno hizo su vida en silencio.
-¿Cuál es el conjunto musical nacional que si te piden un nombre decís “este es el que doy”?
-Mercedes Sosa.
-¿No sos muy joven para Mercedes Sosa?
-Y, por mis viejos. Son jóvenes también y venimos de esa época, de Mercedes Sosa, Víctor Heredia, Carabajal, Joan Manuel Serrat.









