CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Hugo Quiroga es una autoridad en lo que hace a la ciencia política y a la filosofía política. Hoy día investigador y docente en la Universidad Nacional de Rosario y la Universidad Nacional del Litoral, fue entrevistado por otro 'grosso', Raúl Acosta:
"Si el Ejecutivo somete a la Corte, nos fuimos de la democracia"
Ya que 'el Bigote' Acosta anda con estas cuestiones de la historia, que recuerde el pedido que le hizo Montoneros a quien era el jefe del Ejército de Héctor Cámpora, Jorge Carcagno, para que los incorporase como milicianos. Es una paradoja: los anti militares, querían ser... casi militares. Y ahora resulta que los anti golpistas... están dispuestos a promover, en nombre de la democracia, un golpe democrático para permanecer en el poder... ¿O de qué trata la ofensiva contra ministros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación? Las reflexiones vienen a propósito de la entrevista de Raúl Acosta al politólogo y filósofo puntano Hugo Quiroga, por LT8 de Rosario:
02 de julio de 2013 - 12:01
-El 1º de julio del 74 Perón muere, ¿cómo observa a tantos años, aquella desaparición física?
-En primer lugar, creo que la desaparición física de Perón marcó un punto de cierta inflexibilidad, porque a partir de allí quedan las puertas abiertas para el aumento de la violencia y para que los militares pudieran justificar el golpe de Estado de 1976. Aunque esta no sea la única razón. El Golpe de Estado quería transformar el Estado y la sociedad argentina, pero seguro que la violencia generalizada, sobre todo planteada no por la Triple A sino por grupos guerrilleros que hablaban de socialismo y de otro tipo de sociedad, seguro que era un componente fundamental de ese Golpe de Estado.
-¿Hay algún modo de emparentar ese hecho, que bien lo dice es final, con algunos desencuentros argentinos? ¿O Perón significaba ya en sí un desencuentro?
-Yo diría que el Perón que llega a Argentina en el '73, '74, que quería ser Presidente, no es el mismo Perón que estuvo en el exilio. Perón vino a pacificar la Argentina, yo de eso no tengo duda. Era una situación muy especial de aumento de violencia, de la formación de grupos armados, por izquierda, por derecha. En la formación de grupos armados de izquierda -diríamos, Montoneros, Fuerzas Armadas Peronistas-, Perón tuvo bastante que ver, en el sentido que fue alimentando la creación de lo que se denominaba 'formaciones especiales', en definitiva grupos civiles armados que iban a llevar adelante un proceso revolucionario contra la contrarrevolución que había derrocado a Perón. El tema es que Perón, desde el exilio, digita ya en un primer momento con John William Cooke como delegado de Perón, a un grupo de personas para que puedan armarse y finalmente esto, lentamente en un proceso, termina en la creación de un grupo muy importante como FAP, Montoneros y las FAR. Ahora, el Perón del '74, y es lo que la juventud de ese momento que se retira de Plaza de Mayo no entiende, es que Perón no quería ya la violencia política, que Perón quería que las instituciones de la democracia funcionaran sin violencia política. Entonces, es evidente que ahí hay una escisión. Por eso, cuando Montoneros se retiran dicen “hay mucho gorila en el gobierno, Perón está rodeado de López Rega”.
-Hay otra mirada de Perón...
-Yo lo que quiero decir, en todo caso, es que ese Perón no es el Perón que se fue en el '55, no es el Perón que estuvo en el exilio. Perón era responsable de haber alimentado a grupos de peronistas de izquierda acerca de la necesidad de armarse y de constituir un ejército del pueblo. En eso es responsable. Pero cuando él regresa en el '74, tiene que desmantelar eso. ¿Cómo desmantelar a esa juventud que se había armado para llevar adelante un proceso revolucionario que concluyera en el socialismo nacional? Y Perón, de alguna manera, era un paso previo de la burguesía nacional, de los sectores burgueses nacionales, para que luego se marchara bajo la dirección de Montoneros hacia la construcción de un socialismo nacional. Cuando hay un gobierno democrático, como es el de Perón –¿qué duda cabe? Sacó el 62% de los votos, no recuerdo bien-, no pueden las fuerzas civiles emplear una acción bélica contra un Estado democrático, no se puede matar a (José Ignacio) Rucci, que era darle una estocada muy fuerte a Perón. Entonces, al mismo tiempo que yo lo responsabilizo a Perón por haber incentivado la formación de grupos armados, también digo que Perón no quería que hubiera violencia. Y los militares sabían esto y pensaban que era el único dirigente que podría frenar esta lucha armada que crecía. Muerto Perón, no había partido político posible, no había dirigente, no había nadie que pudiera frenar la escalada de la violencia.
-Ahora, se me disparó otra pregunta, porque es cierto lo de la cantidad de votos con que gana Perón, en su fórmula Perón-Perón, con la que después sería la primera mujer Presidente de la Argentina, María Estela Martínez de Perón. Pero usted la señora Presidente está diciendo que el 'voto manda', que los votos mandan y, ella entiende, el voto manda sobre todo. ¿Cuál es su opinión sobre este tema?
-El 'voto manda' significa una concepción de sociedad, de democracia, y una concepción de legitimidad. Es parcialmente verdadero. El 'voto manda' tiene que ver con la soberanía popular. Es decir, el que se lleva la mayoría de votos según el procedimiento que sea, ese es el que gobierna. Ahora, se gobierna por la legitimidad popular, diríamos por la legitimidad del voto o de las urnas. Pero el problema es que las democracias constitucionales, las que se instalaron después de la 2da. Guerra Mundial en todos los países, son democracias que establecen otra fuente de legitimidad, que es lo que se podría llamar la legitimidad constitucional, que es la que pone límites y establece reglas o pautas a la legitimidad popular. Carlos Menem decía “Yo quiero ser Presidente por 3ra. vez consecutiva aunque la Constitución me lo prohíba, yo puedo serlo si la voluntad popular está de acuerdo, si la voluntad popular me vota y saco la mayoría puedo serlo”. Entonces, ahí había un choques de 2 legitimidades. La democracia no flota en el aire, la democracia está enmarcada en la Constitución, en la legitimidad constitucional. Si la Constitución prohíbe la 3ra. elección consecutiva, aunque Menem o quien sea tenga seguridad de que ganará las elecciones, no puede presentarse como candidato por 3ra. vez, porque prima la legitimidad constitucional. Acá ocurre lo mismo. A la presidenta Kirchner, supongamos que ganó con el 54%, eso no le permite todo. Los límites los pone la Constitución. Por ejemplo: la Corte Suprema es un poder del Estado, y por la Constitución tiene la función de contralor de la constitucionalidad de las leyes, es decir, que la Corte dice cuándo una ley es constitucional o cuándo no lo es. Esa es una función que le otorga la Constitución Argentina y tiene que ver con la división de poderes. Por lo tanto, la Corte Suprema le dice no a 3 o 4 artículos de la ley de reforma judicial que sale del Congreso (por ejemplo, lo del Consejo de la Magistratura). Y Cristina dice “¿Cómo? Si yo saqué el 54% y a estos señores no los eligió el pueblo”. Bueno, ahí está: en un diseño de país presidencialista hay 2 fuentes de legitimidad: la fuente popular y la fuente jurídico-constitucional. Y en este caso prima la fuente constitucional porque esa es la función de la Corte Suprema, de controlar cuándo se observa o no la Constitución o cuándo una ley, votada por el Congreso, es o no constitucional. Guste o no guste, es el diseño constitucional que tenemos.
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-Esto que plantea la señora Presidente, decir 'el voto manda y el voto da derechos absolutos', ¿se enmarca en otro tipo de gobierno? ¿Hay un populismo donde la tiranía del voto, permítame la palabra, la sujeción del voto popular, es absoluta?
-No, no en términos legales. Imposible. Por ejemplo, si tomamos el caso de Venezuela, tenemos un Presidente que logró tantos votos que tuvo mayoría en ambas Cámaras y que pudo nombrar a una Corte totalmente adicta. Es decir que ahí no hay división de poderes. Pero hay crisis de legitimidad. Con el voto no se puede todo. Con el voto sí se puede lo que permite la Constitución. Un autor que nosotros conocemos bien Bigote, Carl Smith, ¿sabe cómo define la dictadura? Como siempre, él lo hace de manera muy breve: "La dictadura es la abolición de la división de poderes". Quiere decir que si el Poder Ejecutivo va contra el Congreso y lo disuelvo, o va contra la Corte Suprema y la somete, ahí estamos en los límites de salir del un sistema democrático.









