La reciente captura de Armus Ivan en Cartagena, procedente de Montenegro (Europa), fue un golpe a la estructura narcotraficante del casi desconocido cártel de los Balcanes, que hace presencia en Colombia desde hace varios años, pero había logrado pasar desapercibido amparado en la fachada de inversionistas exitosos y empresarios que buscaban codearse con la alta sociedad en ciudades como Cartagena, Barranquilla, Medellín, Cali y Bogotá.
PELIGRO
Dolarizado cártel de los Balcanes en la Argentina pesificada
El cártel de los Balcanes atraviesa Sudamérica, y llegó a la Argentina con la potencia que permite la irresponsabilidad de funcionarios.
En verdad, ya en 2011 se mencionaba el arribo de la mafia de los Balcanes a Colombia.
La Policía Europea (Europol) y el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (OEDT), denunciaron la novedad.
Wolfgang Götz, Director del OEDT, a BBC Mundo, hace 1 década:
También:
Esto quiere decir que la sociedad o no quiso enterarse o subestimó el problema.
Según una investigación conjunta realizada por Europol y OEDT, la apertura latinoamericana de los Balcanes pudo ser una respuesta al reforzamiento de los controles antinarcóticos en la península ibérica.
O sólo una consecuencia de la globalización del narcotráfico.
El enviado
En 2014, el albano Agim Cerma llegó con su esposa e hijastro a Colombia, alquiló una vivienda en el norte de Barranquilla y desde allí comenzó su entramado delincuencial.
‘La Arenosa’, según le dicen a la localidad, le pareció tanto a él como a la banda el sitio ideal para facilitar el envío de clorhidrato de cocaína en motonaves que zarpaban rumbo a USA y destinos europeos. Sin mencionar que en el interior de Colombia, exactamente en el departamento del Valle del Cauca, Cerma, apodado ‘Jimmy’, coordinaba vuelos chárter cargados de estupefacientes.
A pesar de producir toda esos narcóticos para el cartel de los Balcanes, ‘Jimy’ no tenía vehículos ni teléfonos celulares, alquilaba una vivienda, se hacía pasar por modesto ingeniero civil que utilizaba el transporte público. Pudo pasar desapercibido varios años pese a que él era el enlace de la organización criminal europea con el ‘Clan del Golfo’ y las disidencias de las FARC.
Unos dicen que a 'Jimy' lo perjudicó su éxito: el negoció creció tanto que ya no pudo ocultarlo y fue detenido semanas atrás.
Otros dicen que su detención fue necesaria luego de que USA revelara que el área dedicada a los cultivos ilícitos de coca en Colombia creció +15% durante el 2020, pasando de 212.000 hectáreas en 2019 a 245.000 hectáreas, y creció el potencial de producción de la pasta de cocaína, de 936 a 1.010 toneladas, +8%.
Brasil
La mafia de los Balcanes luego se hizo fuerte en Brasil. Ya en 2018 se le conocieron fuertes vínculos con PCC (Primer Comando de la Capital, una poderosa organización de criminales). La gente de los Balcanes se asoció a PCC para utilizar el puerto de Santos, en Sao Paulo, como punto de lanzamiento de narcotráfico hacia Europea.
Fue entonces cuando se identificó la presencia de personas del clan Šaric, organización de ex soldados serbios creada por Darko Šaric, mencionada cuando intentó transportar más de 2 toneladas de cocaína desde Uruguay, y se montó la Operación Guerreros de los Balcanes para neutralizarla.
Šaric fue condenado en 2016 a 20 años de prisión pero su defensa logró anular la sentencia.
Lo más interesante de la investigación posterior fue que permitió conocer que la gente de los Balcanes había llegado a la Baixada Santista hacia 2005: serbios, croatas, albanos y rusos frecuentaban un bar del Canal 2, en Praia do Gonzaga, en Santos.
Nadie le prestó mucha atención en 2006 a la captura del búlgaro Dimitar Minchev Dragnev, quien en la misma playa tenía otro local donde se reunía un grupo de mafiosos compatriotas suyos.
Varios narcos se presentaron como empresarios legítimos, inclusive contrajeron matrimonio con brasileras, tuvieron hijos y sociedades comerciales con ellas.
En 2017 ocurrió la detención de Bozidar Kapetanovic, alias 'Judo', otro integrante del grupo de Šaric, que coordinaba la logística con el PCC, desde Perú, Bolivia y Colombia, pasando por Brasil y llegando a Europa: la Operación Brabo.
El mapa
Desde Colombia, el cártel de los Balcanes comenzó a extenderse por Sudamérica. En 2019, según datos oficiales, en Colombia se habían radicado ya 112 ciudadanos de origen balcánico, una tropa para un proyecto de expansión, quizás más allá de Colombia.
Esta organización transnacional ya gestiona el 40 % del total del narcotráfico, de acuerdo con el Reporte Mundial de Drogas, de la Organización de Naciones Unidas (ONU).
Los Balcanes tienen posiciones muy fuertes también en los territorios que sirven de puente entre América y Europa. Por ejemplo, islas Canarias.
Allí opera el clan Skaljari, originaria de la localidad de Kotor, costa de Montenegro sobre el Mar Adriático, grupo conocido por su violencia. De Kotor también es el clan Kavac, competidor de Skaljari. Sus ajustes de cuentas acumularon 40 asesinatos en 8 países.
Pero también opera Pink Panther, para algunos la banda criminal más peligrosa, integrada por veteranos de la Guerra de los Balcanes, apodada así porque en cierta ocasión ejecutaron un atraco en Londres escondiendo un anillo de diamantes en un pote de crema, imitando una escena de una película de 'La Pantera Rosa'.
Entonces Interpol creó un equipo específico que bautizó ‘The Pink Panther Project’, y luego de rastrearlos en al menos 20 países concluyó que, en verdad, se trata de decenas de bandas independientes, sin jefes claros, ni jerarquías, de amplia movilidad, y que se asocian para actividades puntuales.
La Argentina
¿Para qué toda esta información? Para darle contexto al informe de la socióloga Laura Etcharren, especializada en temas de seguridad.
Antes, un concepto fundamental: para una mafia de costos e ingresos dolarizados, operar en la Argentina pesificada es tan sencillo como barato.
Otro concepto no menos importante: falta trabajo de inteligencia criminal. Es increíble pero verificable. No hay seguridad posible sin información precisa sobre el mundo del crimen organizado.
Etcharren:
"En Argentina el delito complejo se encuentra cómodo y sin sobresaltos. Es que el Ministerio de Seguridad rifado está doblemente "secuestrado". Acunado por el verso de la gestión Cambiemista de la droga enfriada y por la falta de conducción. Es que a Sabina Frederic el Ministerio no es que le queda grande, ni siquiera le queda.
Solvente intelectualmente y articulada en su retórica, Sabina ni siquiera sabía de la existencia de una división canina K-9 para la detección de estupefacientes. Algo tan básico como ponerle yerba al mate.
La Ministro se inclina, seguramente por su formación, a temas individuales y/o a causas colectivas más vinculadas al desarrollo social que a la seguridad. Ni siquiera sabe, a ciencia cierta, en qué estadio se encuentra el crimen organizado en Argentina.
El desastre es tal, que hasta dentro de la misma estructura política sostienen y reconocen el pifie. Incluso, argumentan que Sergio Berni hubiese rendido mucho más en Nación de lo que rinde en la Provincia de Buenos Aires.
Sostenes de la Ministro pifie
La lucha contra la oferta nunca estuvo en agenda. Por eso el aumento de los puntos de venta de drogas, la confirmación de ollas de consumo y el asidero del paco y el cripy. Se suma la corrupción estructural de una policía a la que se le escapan delincuentes de los patrulleros.
La situación es border. Al límite.
El amateurismo de Frederic en Seguridad enaltece la mediocridad de Patricia Bullrich y la gestión fantasmagórica de Cecilia Rodríguez.
En una "competencia" por la incautación de drogas sin detenidos, Sabina le copio a Patricia la lucha viciosa y reactiva. Una lucha funcional al narcotráfico. Atractiva para fomentar el Narcotráfico a la carta.
Criminalidad internacional
Con la gestión Cambiemos Argentina le abrió las puertas a recursos delictivos varios. Tren de Aragua, PCC y Comando Vermelho. Con la gestión del Frente de Todos, hacen sus pasos sigilosos y escalonados, recursos del Cártel de los Balcanes. Una organización cuyo epicentro se encuentra en el sur de Europa y con una lógica de funcionamiento que combina jerarquía con redes. Sumado a métodos donde el derramamiento de sangre es apenas un detalle del negocio.
El Cártel de los Balcanes testeó territorialmente a todos los países de América Latina. Incluso a los centroamericanos. Espacio continental de sumadas problemáticas en términos políticos y de gestión de maras. Exceso de actores criminales y un solo Presidente contenedor de la criminalidad, Nayib Bukele en El Salvador.
En Colombia, el Cártel de los Balcanes encontró todo lo que necesitaba para la configuración de las alianzas y la satisfacción del mercado del sur europeo de donde proviene. Se trata de la desintegración de la mayoría de sus cárteles y de un aceitado sistema de redes. Con lo cual, la garantía de la mercancía tendría un menor riesgo de tráfico y desde varios circuitos podrían responder a la potencial pérdida.
El Coqueteo
En Argentina, la anomia y la información recogida por la criminalidad constatan tierra fértil desde la fronteras. Allí donde comienza la seguridad de un país.
Se suma la falta de inteligencia criminal que nos envuelve y con la que trafican las distintas redes que van generando, a su vez, sociedades para satisfacer una demanda narcótica creciente.
Ahora bien, más allá de los golpes a sus líderes piramidales, el cártel se mantiene sólido y buscó sociedades, en primera instancia, con los tres países productores de cocaína. Bolivia, Perú y Colombia. En Colombia la relación es aceitada, constante y diversificada conforme a los intereses del negocio.
Todo está sistematizado, ya que la desconcentración jerárquica y de información de los cárteles de Medellín, el Golfo y Cali, le permitieron alianzas para el tráfico de cocaína de máxima pureza. "La mejor del mercado" aseguran algunos croatas.
El cártel también tejió conexiones en México, Ecuador y Brasil para proveer a las estructuras de pastillas sintéticas.
Ocurre que ninguno de los corredores tiene debido monitoreo. Lo que garantiza, en un 90%, la efectividad operativa del crimen organizado. Así es que las alianzas duras en Brasil, le han permitido a algunos recursos humanos cautelosos balcánicos, hacer pequeñas incursiones golondrinas en Argentina. Coquetear, sin más, con la falta de ley.
Con el paisaje sin patrullajes, ni controles."












