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¿PODRÁ?

Marcelo Achile, el repartidor de subsidios a clubes que Alberto F. busca colocar en AFA

Este lunes 22 de marzo, el presidente Alberto Fernández asumirá oficialmente la conducción del Partido Justicialista en un acto en Defensores de Belgrano, cuyo presidente es Marcelo Achile, ex jefe de Gabinete de Asesores de la Secretaría de Deportes durante la Era K.

Otra interna se abrió en el Frente de Todos por la conducción de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).

Tal como informó Urgente24, la AFA parece no encontrar armonía y la rosca política está a la orden del día debido a que la gestión de Claudio “Chiqui” Tapia quedó en la mira a raíz de una denuncia que presentó el club Nueva Chicago, de la Primera Nacional (segunda división del fútbol argentino) en la que pidió a la Inspección General de Justicia que sea declarada como “irregular e ineficaz” la asamblea que reeligió al actual mandatario hasta octubre de 2025 y que se vuelta a convocar a los clubes para elegir las autoridades.

El funcionario clave es el titular de la Inspección General de Justicia, Ricardo Nissen, que además es apoderado legal de Máximo y Florencia Kirchner en la causa Hotesur. Primera pista: el gobierno de Alberto Fernández le quitó el apoyo al líder del fútbol.

Tras diez meses de la reelección de Tapia al frente de la casa madre del fútbol argentino, el propio presidente de la nación criticó en público ciertos manejos del fútbol nacional, en referencia a cambios de reglamento y falta de previsibilidad. Fernández, además, suele hablar con Luis Segura, antecesor de Tapia en el sillón en el que durante años se sentó Julio Humberto Grondona. Los une un sentimiento: Segura y Fernández son hinchas fanáticos de Argentinos Juniors. Y Segura y Tapia se esquivan la mirada. A fines de 2019, y en el corazón de la Casa Rosada, Alberto Fernández reclamó “un lugar” para Segura en el fútbol. No lo hubo. Segunda pista: el primer mandatario preferiría a otro dirigente en el lugar de Tapia, según una nota publicada por el Diario La Nación. 

Uno de los nombres que surgió de Casa Rosada para reemplazar a Tapia fue el Marcelo Achile, presidente Defensores de Belgrano que hoy recibirá a "los queridos compañeros" para lo que será el acto en el que el jefe de Estado asumirá como presidente del Partido Justicialista Nacional.

Pero Tapia tiene un problema: no puede cruzar el cerco del fútbol. Para resolver este problema judicial, debe recurrir a la FIFA. Si se dirige a la Justicia ordinaria, tendrá un grave problema interno.

Al margen del pleito judicial para impugnar la reelección de Tapia, ¿quién es el candidato del presidente Fernández?

Marcelo Achile es un barrabrava presidente del club Defensores de Belgrano que durante la época K ocupó el cargo de jefe de Asesores del Gabinete de la Secretaría de Deportes y se encargaba de distribuir los subsidios a clubes.

Tal como informó La Política Online en 2009, Achile es un fuerte brazo de acción dentro del PJ porteño o, mejor dicho, del albertismo. Fue el ex jefe de Gabinete, Alberto Fernández, quien lo llevó al cargo de jefe de Gabinete de Claudio Morresi, aunque también contó siempre con el respaldo del ex ministro de Justicia –y también hombre del peronismo de la ciudad-, Alberto Iribarne.

Hay un dato que lo une a Tapia, y tiene que ver con su recorrido político en el fútbol para llegar a la presidente de un club: Achile llegó a la presidencia de Defensores de Belgrano haciendo el mismo recorrido que hicieron muchos de los que hoy dirigen clubes de la Argentina: pasando a la dirigencia luego de haberse hecho fuerte en la tribuna. Es decir, ganando poder como "barrabrava" o hincha profesional, para luego impulsarse al manejo del asunto desde el sillón oficial.

Clarín suma: "A su vez, Achile es ahijado político de Eduardo De Luca, hoy preso en el marco de la causa de corrupción FIFAGate. Su vínculo con el presidente llega a través de un amigo de toda la vida, el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello, un histórico del peronismo porteño".

El problema es que cada club en AFA vale un voto y Tapia es quien podría conseguir la mayor cantidad. Si bien está por verse si se volvería a presentar en una eventual nueva elección, su candidato podría acumular chances importantes de reelegir.

Lo cierto es que no está claro qué posibilidades tiene de prosperar la impugnación del acto electoral en el que se reeligió a Tapia.

Esta historia continuará.