Un típico clásico de Avellaneda que se interrumpió abruptamente y de la manera más atípica: mientras Independiente iba perdiendo, se produjo un apagón. Como el encuentro se dio en su propia cancha, las sospechas fueron a que El Rojo lo ocasionó a propósito.
luces y sombras de una inminente derrota
El clásico de Avellaneda donde Independiente “cortó” la luz
Una vez más Independiente y Racing se enfrentaban en la cancha. Pero a la mitad, la luz del estadio se cortó y el partido se suspendió.
El apagón que le impidió a Racing brillar
Era la tercera fecha del Torneo Apertura de 1998 y Racing enfrentaba a Independiente en la Doble Visera, que venían de haber recibido una victoria y una derrota. Mientras que La Academia había vencido 4-2 a Talleres de Córdoba y caído 5-3 ante Rosario Central, El Rojo había triunfado 4-2 sobre Belgrano de Córdoba para después perder 2-1 contra Newell’s Old Boys.
De esta manera, el conjunto de Ángel Cappa visitó el 23 de agosto el estadio de Independiente y la paliza no se hizo esperar. A los 6 minutos del pitido inicial, Marcelo Delgado abrió el marcador en favor de los visitantes y a los 29, Ángel Morales amplió la diferencia.
Independiente estaba siendo triturado en su propia cancha y la esperanza de victoria se le estaba oscureciendo cada vez más. Así era hasta que, a 6 minutos del segundo tiempo, el campo de juego se oscureció. Una bornera quemada habría sido la culpable, aunque los hinchas racinguistas hasta el día de hoy lo atribuyen a una artimaña del Rojo.
Independiente pierde… tres días después
A la luz de lo ocurrido, el árbitro del encuentro decretó suspender el partido y desconcentrar la cancha (por suerte, los pasillos no estaban a oscuras) para retomar los 53 minutos restantes aquella misma semana. Y el encuentro se continuó nuevamente en la Doble Visera el 26 de agosto.
En esta ocasión, Alfredo Cascini logró descontar para el equipo local y que la herida no fuera tan dolorosa. Pero el gol de Pablo Bezombe amplió la distancia entre ambos y dejó claro que el vencedor de aquella jornada tres días antes iba a ser Racing.
Ya sea que el apagón fuera intencional o un afortunado accidente, sólo retrasó lo inevitable que fue la victoria académica de 3-1 en territorio diablesco.










