GOLAZO24 Paolo Guerrero > Perú >

la clave: el té de coca

Las momias incas que ayudaron a resolver un caso de antidoping

Un jugador de Perú superó un antidoping tras argumentar con momias incas que consumieron coca. Esto le permitió jugar en el Mundial 2018.

Una curiosa historia le ocurrió a un futbolista previo a la Copa del Mundo 2018 de Rusia, que se resolvió gracias a un “testimonio” muy particular. El peruano Paolo Guerrero había dado positivo en una prueba antidoping tras haber ingerido té de coca, pero pudo jugar en la competencia con la ayuda de una momia inca de 500 años.

Té de coca: una tradición milenaria

Las hojas de coca fueron utilizadas por los indígenas de los Andes durante siglos. La planta tiene propiedades estimulantes y se utiliza para aliviar el mal de altura, aumentar la resistencia y reducir el apetito.

Las hojas de coca poseen propiedades muy beneficiosas para combatir el mal de altura y aumentar la resistencia, entre otros.
Las hojas de coca poseen propiedades muy beneficiosas para combatir el mal de altura y aumentar la resistencia, entre otros.

En Perú, el té de coca es una bebida común, que se prepara con hojas de coca, azúcar y agua caliente. No contiene cocaína, pero puede contener trazas de metabolitos de la cocaína, que son las sustancias que quedan en el cuerpo tras consumir dicha droga.

Guerrero dio positivo por benzoilecgonina, un metabolito de la cocaína, en una prueba antidoping que se le realizó el 5 de octubre de 2017. Aunque la FIFA le impuso una sanción de un año (lo que significaba que no podría jugar en el Mundial), él y su equipo de abogados apelaron y trajeron pruebas de 500 años.

El antidoping y las momias como “testigos”

Guerrero alegaba que la benzoilecgonina había llegado a su cuerpo a través de un té de coca. Sus abogados, por su parte, presentaron pruebas de que el té de coca puede contener trazas de aquella sustancia.

Los análisis forenses a los Niños del Llullaillaco, tres momias incas halladas en la década de los 90, permitieron esclarecer el antidoping de Guerrero.
Los análisis forenses a los Niños del Llullaillaco, tres momias incas halladas en la década de los 90, permitieron esclarecer el antidoping de Guerrero.

Llamaron a testificar al arqueólogo Charles Stanish, quien dirigió el equipo que descubrió a tres niños incas sacrificados hace 500 años en el volcán Llullaillaco, al oeste de la Provincia de Salta. En particular, su argumento se basó en el análisis forense de las momias de que habían consumido alcohol y hojas de coca, y que estas últimas habían dejado restos de benzoilecgonina, el metabolito de la cocaína, en su pelo.

Tras varios días de audiencias, el Tribunal Federal Suizo levantó temporalmente la suspensión de Guerrero y le permitieron jugar en el Mundial. Guerrero jugó en todos los partidos de Perú en el torneo, ayudando a su equipo a llegar a los octavos de final.

Paolo Guerrero tuvo luz verde para jugar en el Mundial de 2018 y acompañó a la selección peruana hasta octavos de final.
Paolo Guerrero tuvo luz verde para jugar en el Mundial de 2018 y acompañó a la selección peruana hasta octavos de final.

Su caso puso de relieve la dificultad de distinguir entre el consumo de cocaína y la exposición a trazas de sus metabolitos a través de otras fuentes. También puso de manifiesto la importancia de comprender las tradiciones locales, como el consumo de té de coca.

Te puede interesar