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SUB-17 GANA Y SUB-23 NO

¿Por qué a Diego Placente le va mejor que a Javier Mascherano?

Claudio Tapia feliz por Sub-17 (Diego Placente) pero ¿qué pasa con la Sub-23? Javir Mascherano no consigue resultados similares.

Días atrás la Selección Argentina Sub-23 empató sin goles ante Japón en un amistoso para el Torneo Preolímpico que comenzará el 20/01/2024 en Venezuela; y 3 días antes había perdido 5-2 ante Japón en el Estadio Nihondaira, de Shizuoka.

No se trata de que falte talento porque Argentina lo tiene de sobra. Probablemente tenga que ver con la selección del recurso humano, la sinergia entre unos y otros -el armado del equipo- y el planteo táctico. En todo esto el entrenador tiene bastante para aportar.

La goleada

En el caso de la Sub-17 fue notable el desempeño del capitán Claudio Echeverri. El jugador de River Plate apodado ‘Diablito’ ya fue señalado hace tiempo por Golazo24 como un talentoso en ascenso al que el entrenador Martín Demichelis debería concederle más minutos de juego. En general, Demichelis no parece generoso con el talento joven.

En la Sub-17, Echeverri convirtió el hat-trick, obteniendo un triunfo histórico sobre ‘Canarinha’ que le provocó un festejo enorme al presidente de AFA (Asociación del Fútbol Argentino), Claudio Tapia, quien lo expresó en un tuit:

Echeverri liquidó el clásico desparramando rivales y jugando en un altísimo nivel con la 10 en su espalda.

Acalambrado, a 15′ del final Eseverri -1er. jugador argentino en convertirle 3 goles a Brasil en competencia oficial, en los 98 años, tras lo logrado por Manuel Seone en la Copa América 1925– fue reemplazado por Franco Mastantuono. Misión cumplida.

‘Diablito’ Claudio Eseverri.

Perfil bajo

Diego Placente es de perfil bajo: “No sirvo para dar notas o el show mediático”.

Trabajo metódico, ‘todo legal’. Y tiene motivos: En 2013, Diego Placente estuvo preso 28 días en cárceles de Frankfurt y Colonia, en Alemania, acusado de evasión fiscal. “Con el overol, naranja y gris. Por un tema de impuestos, de una transferencia, hasta que pude demostrar que no tenían razón y me vine para Argentina”.

También un pícaro, que puede entender, quizás, a muchos de sus jugadores: “Se venía el Boca – River. Yo tenía algunas amarillas. Justo tocaban los Redondos en River. Era (Héctor) Baldassi (el árbitro). Yo había pegado una patada y no me sacaba amarilla. Hice la típica del lateral, de no sacar hasta que me amonestaron. Entonces hice las dos cosas. Fui al recital a los 2 días y me limpié para el River – Boca, que faltaban 1 o 2 fechas”.