"En particular, estamos monitoreando de cerca la aparición del Coronavirus, que podría conducir a interrupciones en China que se extenderán al resto de la economía global", explicó Jerome Powell, la autoridad de la Reserva Federal norteamericana este martes 11/02 frente al Capitolio cuando como de costumbre se presenta ante los legisladores del Comité de Servicios Financieros de la Cámara y da un panorama del estado de la economía y los mercados en la actualidad. Claro que es imposible obviar el Coronavirus y su impacto.
INCERTIDUMBRE EN LOS MERCADOS
Confirmado: la Reserva Federal de USA también evalúa el impacto del Coronavirus
Mientras en China los fallecidos ya rondan las 1.000 personas y la ciudad de Wuhan al límite, los mercados internacionales también sienten el impacto de la epidemia. Si bien al principio eran todas especulaciones en boca de analistas y economistas preocupados por la reacción de grandes mercados como el petróelo y la actividad agrícola, la conversación se volvió más seria y oficializó cuando este lunes la Reserva Federal, el organismo que controla las finanzas y la economía norteamericana, también se mostró preocupada por la situación.
El pasado lunes 10/02, los precios del bien, especialmente el de la petrolera, West Texas Intermediate cotizó justo por debajo de los US$ 50, al mismo tiempo los miembros de la Organización de Países Productores de Petróleo se desesperaron. El gran problema se centra en que la potencia asiática es uno de los mayores compradores del mercado, tal es así que en diciembre de 2019 alcanzó a comprar 10.78 millones de barriles por día. Aunque según aseguran los expertos, el principal problema no es la baja, sino que esta sea sostenida.
Los problemas de producción en China afectan directamente a Estados Unidos y si bien Powell no llegó a decir que el brote había cambiado los planes de la Fed, si sembró cierta preocupación sobre las especulaciones norteamericanas. Sin embargo, en cuanto al crecimiento de Estados Unidos, Powell también respondió las preguntas de los legisladores en cuanto a esto. "La actividad económica aumentó a un ritmo moderado y el mercado laboral se fortaleció aún más, ya que la economía parecía resistente a los vientos en contra globales que se habían intensificado el verano pasado", aseguró Powell.
Claro que las mayores preocupaciones de políticos y grandes de Wall Street es cómo lo que sucede puertas afuera puede tener impacto en lo interno, sobretodo teniendo en cuenta que la gran fortaleza de Donald Trump de cara a las elecciones 2020 es lo fuerte que se muerta la economía en los últimos tiempos. Después de sus enfrentamientos con la Reserva Federal a mediados de 2019 por la exigencia de recorte de tasas, que luego acabo parcialmente en su favor, Trump se posicionó imbatible en temas económicos.
Si bien desde la FED, siguen advirtiendo que en caso de una recesión global, el tener las tasas bajas no es lo más conveniente, Trump se muestra confiado. Esto se fijo todavía más cuando se firmó el acuerdo comercial con China, lo que mantuvo a los mercados seguros y lejos de la incertuidumbre bajo la cuál vivieron durante la mayor parte de 2019. Sin embargo ahora China vuelve a ser una amenaza y al fin y al cabo siempre lo será teniendo en cuenta que es una de las mayores potencias a nivel mundial. Aunque según Powell, Estados Unidos todavía no sentirá las consecuencias.







