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CAMBIO DE ESTRATEGIA

Sin plan económico ni de negociación, hay rudeza con bonistas a ciegas

Mie, 12/02/2020 - 1:17pm
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Por Urgente24

El gobierno nacional ha terminado de concretar una transformación: de diálogo "amigable" con los tenedores de deuda argentina a un choque abierto. Esto ocurrió porque no encontró repercusión positiva en su postura dialoguista, entonces empezó a tomar decisiones unilaterales como la del reperfilamiento compulsivo del martes (11/2) y amenaza con seguir así. Lo que el gobierno no termina de admitir es que sigue sin mostrar las reglas de juego. Pretende que los bonistas acepten negociar sin saber cuál es el plan económico ni el plan de negociaciones de Alberto Fernández. En ese marco, el ministro de Economía, Martín Guzmán, convocó para este miércoles (12/2) a una nueva oferta de letras del Tesoro ajustadas por tasa Badlar, con las que buscará captar hasta $10.000 millones para pagar los $8300 millones en Lecap que vencen el jueves (13/2).

Martín Guzmán y un supermiércoles con FMI y visita al Congreso
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Es evidente que el Gobierno argentino no ha encontrado repercusión positiva en su mensaje “amigable” a los bonistas, porque no le creen. Entonces, ahora amenaza con las decisiones unilaterales como la de ayer que consistió en un reperfilamiento compulsivo del AF20.

El endurecimiento como postura estratégica es válido como cualquier otra postura de negociación, el problema es que el ministro Martín Guzmán nunca exhibió su plan de negociación ni su plan económico.

El plan económico porque está vinculado a la negociación y la negociación porque está vinculado al plan económico.

Entonces, el Gobierno enfrenta a los bonistas a los que poco tiempo atrás les pedía buena voluntad para reestructurar la deuda en dólares.

Y demora en los anuncios de un plan económico y de renegociación de la deuda, lo que genera sospechas sobre la verdadera existencia de ambos.

Esto ocurre en el marco de la convocatoria para este miércoles (12/2) a una nueva oferta de letras del Tesoro ajustadas por tasa Badlar (Lebad), con las que buscará captar hasta $10.000 millones para pagar $8300 millones en Lecap (letras capitalizables), que vencen mañana (13/2).

De esta forma, el Tesoro intentará financiarse nuevamente en pesos en el mercado por un monto menor al que intentó licitar los bonos de anteayer, y en donde podrán participar nuevos acreedores.

Las últimas dos operaciones habían sido diseñadas para atraer a los tenedores del AF20.

El marco se completa con la visita de Guzmán al Congreso para informar sobre la deuda. Aquí el diario BAE plantea la paradoja sobre plan de negociación y plan económico: Fuentes de Economía le adelantaron a BAE Negocios que Guzmán no dará números ni proyecciones concretas porque los detalles del programa económico no pueden precisarse hasta que no se defina el resultado de la reestructuración. Y explicaron que insistirá en la necesidad de ir hacia un programa de desendeudamiento sustentable en el tiempo y hará hincapié en el compromiso del Gobierno de avanzar en un sendero progresivo hacia el equilibrio fiscal y la política de crecimiento.

En resumen: el Gobierno no presentaría su plan económico hasta que no renegocie la deuda, pero para negociar los tenedores primero tienen que ver un plan sobre el cual aceptar o no, de acuerdo a qué pretende la Administración Fernández en cuento a ingresos, gastos, etc.

Alberto Fernández había marcado este ‘endurecimiento’ al inicio de esta semana cuando se quejó sobre que la economía argentina “esté ajustándose a no indexar por arriba de la inflación, que les pidamos a sindicatos y jubilados que sólo aspiren a empatar este año; y que los acreedores nos exijan siempre ganar y nos amenacen con ponernos al límite”.

Ese criterio, acompañado por el jefe de Gabinete Santiago Cafiero, derivó en darle una lección a los bonistas justo cuando llega al país el FMI y Guzmán tiene que presentarse en el Congreso.

Según el diario Ámbito Financiero, el Gobierno busca que los acreedores entiendan que las ofertas de canje son las más beneficiosas, y que las posteriores presiones sobre el Ministerio de Economía implicarán innegociables pérdidas medidas en reperfilamientos como el anunciado ayer. Y que la opción del default está tan descartada como la del pago al contado en pesos.

Y agrega Ámbito: Por primera vez desde que Alberto Fernández llegó al poder, la posición del Gobierno hacia los acreedores se endureció.

La postura está en línea con el carácter de Guzmán, enemigo de la emisión monetaria.

En otra columna del mismo diario, se advierte que el Gobierno replicará la estrategia utilizada para el Bono Dual con el resto de los vencimientos de deuda en pesos hasta junio y que ascienden a unos $300.000 millones.

Por su parte, el diario El Cronista alerta sobre la pérdida de confianza en los acreedores extranjeros tras el reperfilamiento compulsivo y las posibles complicaciones en la renegociación de la deuda bajo ley extranjera, y afirma que en el Gobierno responden que saben que la medida "no es inocua" pero que quieren pagar los intereses, y construir una agenda de financiamiento sostenible en pesos "sin tensiones macroeconómicas".

Pero se diferencia de Ámbito al asegurar que el reperfilamiento se circunscribe exclusivamente al AF20 y que los otros bonos serán pagados, con intento de roll over.