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ACUERDO CON LOS BONISTAS

“Si las negociaciones fracasan la devaluación del dólar oficial se acelerará”

Lun, 18/05/2020 - 12:32pm
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Por Urgente24

Semana decisiva para la renegociación de la deuda. Alberto Fernández pulió el fin de semana la oferta que se les presentará a los bonistas para evitar el default el viernes 22/5. No está claro si será aceptada y en ese contexto el economista Martín Tetaz advierte que aún con un acuerdo “es difícil pensar que el BCRA pueda sostener la paridad cambiaria con micro devaluaciones” pero “si las negociaciones fracasan la devaluación del oficial se acelerará”.

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Este fin de semana el presidente Alberto Fernández mantuvo reuniones con parte de su gabinete en la quinta de Olivos para revisar la oferta que se les presentará a los acreedores, con los cuales habrá que llegar a un acuerdo antes del próximo viernes 22/5 o el país caerá en default.

Se desconoce cuál será la resolución de las negociaciones más allá que el gobierno asegura que entre las partes hay "un buen dialogo" y que incluso hay quienes aceptan las condiciones impuestas por la Casa Rosada.

En la reunión del domingo 17/5, Fernández y sus ministros habrían analizado las contrapropuestas que le hicieron llegar el viernes (15/05) los grupos de bonistas al presidente y a su ministro de Economía.

En ese contexto, el economista Martín Tetaz en su informe semanal de coyuntura titulado “¿Qué pasa en nuestro país? Las dos brechas”, advirtió sobre el impacto de la negociación en la brecha cambiaria que se acerca al 100% entre el dólar oficial y el paralelo y cómo podría impactar el resultado de la negociación con los bonistas en la economía argentina.

A continuación reproducimos los puntos centrales del panorama económico-político de Tetaz:

Tetaz primero remarca que la semana que pasó “entraron al Tesoro otros 180.000 millones más de emisión monetaria del BCRA en concepto de “transferencia de utilidades”, elevando el giro mensual a 290.000 millones. Así en los primeros 15 días de mayo ya se transfirieron 75.000 millones mas que todo el mes pasado y lo único sorprendente es que el Presidente todavía no comprenda por qué sube el dólar.

Puesto en castellano, en los últimos tres meses el gasto publico se financió más con el Banco Central que con la AFIP y durante mayo esa diferencia será mas grande que en los meses anteriores. El dinero que entra a los bolsillos por el canal del IFE, del ATP, del refuerzo de la AUH o del subsidio de tasa a los créditos a monotributistas y autónomos, tiene una tasa de filtración presuntamente baja en la primera ronda de gastos, puesto que repercute mas fuerte en hogares de bajo nivel socioeconómico con poca capacidad de ahorro, aunque es inevitable que algunos de los beneficiarios de dinero a tasa cero aprovechen la promo para comprar moneda dura en el informal. La salida mas grande viene en la segunda ronda de gasto, cuando esos pesos sobran en bolsillos de comerciantes de bienes esenciales o trabajadores que perciben su salario completo, pero no pueden gastarlo porque las actividades de servicios en las que habitualmente consumían están cerradas por decreto.

La intención de sostener ingresos de manera artificial en un contexto de caída de la producción (shock de oferta), ineluctablemente se refleja en mas presión de importaciones o demanda de dólar ahorro, que como no es provista por el Estado, presiona en el paralelo.

La brecha, a su turno genera incentivos a frenar exportaciones y acelerar importaciones, por esa razón el viernes el BCRA reaccionó limitando el acceso del agro a los créditos al 24%, una medida que en la práctica rompe la cadena de pagos del sector, porque los proveedores acostumbrados a entregar insumos a plazo ahora exigen cobrar en efectivo sabiendo que escaseará el crédito entre los productores.

En sintonía, la AFIP reglamentó mediante la resolución 4717 el régimen de precios de transferencia de multinacionales que operan en el país, para evitar las obvias maniobras de sobrefacturación de importaciones y subfacturación de exportaciones que incentiva la brecha más alta.

Pero ese no es el único frente cambiario que tiene el gobierno. Aunque no existiera el dólar paralelo, el tipo de cambio real con Brasil se desplomó 30% desde diciembre, porque nuestro principal socio comercial devaluó un 32% (el dólar en Brasil subió 46%) en un contexto en que además nuestro país acumuló un 10% de inflación y los vecinos solo 0,2% en los primeros meses del año. Los antecedentes de saltos cambiarios bruscos en Brasil en enero del ‘99 y octubre-noviembre del 2008 acabaron con sendas devaluaciones en argentina y es difícil pensar que podamos sostener esa brecha por mucho tiempo.

Probablemente haya cierta especulación con que el Real esté sufriendo un “overshooting” y que su moneda acabe recuperándose un poco, pero hay mucha incertidumbre política hacia delante y ya se habla de la remoción de Bolsonaro a partir de enero, cuando se cumplen sus dos años en el cargo, lo que evitaría el llamado a elecciones y coronaría al General retirado Hamilton Mourao en la presidencia.

Sobre llovido, esta semana es clave para definir si el país llega a un acuerdo con los acreedores por la reestructuración de la deuda o si entra nuevamente en default el 22 de mayo, cuando se cumplen 30 días de mora en el vencimiento de cupones de bonos globales que el Ministro Guzmán decidió no pagar y similar suerte se juega en la provincia de Buenos Aires, con fecha de vencimiento el 26 de mayo, aunque Kicillof ya entró técnicamente en default.

Aunque es difícil pensar que el BCRA pueda sostener la paridad cambiaria con micro devaluaciones incluso en el escenario de un acuerdo, si las negociaciones fracasan la devaluación del oficial se acelerará.

En el mercado, sin embargo, se hizo carne esta semana la versión que comentamos la semana pasada y que indica que el Presidente desplazó a Martin Guzmán del centro de las negociaciones con los acreedores, con el objetivo de evitar el default ofreciendo un canje que dejaría al Ministro con un pie afuera de Economía, porque lo desautorizaría comprometiéndose a pagar algo que Guzmán había asegurado que no podía ser pagado.

Por esta razón, el riesgo país cedió 15% en la semana y más allá de si el Ministro termina efectivamente renunciando, la hipótesis de su salida se torna verosímil en plena crisis del COVID, puesto que aunque la cuarentena haya salvado cientos de vidas, asesinó decenas o cientos de miles de pymes y negocios unipersonales. Guzmán, abocado a la deuda, nunca tuvo centralidad en el diseño e implementación del paquete de medidas paliativas de la pandemia y el gobierno buscaría mostrar una figura mas fuerte al mando de la reactivación.

Dólar y Tasas

El billete oficial corrió 46 centavos en la semana, a una velocidad anual del 42,5% muy por encima de la inflación del mes (19,5% anualizada), aunque muy por debajo del paralelo oficial (CCL) que trepó $6 en la semana (un 5,1%).

Esto hizo que la brecha explotara nuevamente y dado que la inflación estuvo muy por debajo del salto del dólar, marcó un nuevo record incluso si se ajusta por inflación, lo que demuestra la mayor incertidumbre combinada del COVID con la negociación de la deuda. Aproximadamente la mitad de la brecha es por no reconocer la inflación acumulada desde que se impuso el cepo y la otra mitad es por el aumento en la incertidumbre actual.

En el mercado de dinero se amplió para todos los montos el piso de 26,6% de tasa pasiva a los plazos fijos, al tiempo que bajó 58 puntos básicos más la tasa activa de adelanto a las empresas, que promedio 19,08% de TNA. El costo de los créditos a las personas bajó 175 puntos y se ofreció a 50,39%.

Las líneas COVID al 24% llegaron a 111.000 empresas por 217.000 millones de pesos y esto explica por qué el M2 esta 7,1% mas alto que 30 días atrás y acumula una expansión del 32,9% en lo que va del año.

El dinero de alto poder (circulante en poder del público) también se expande 5,3% en el mes y el BCRA transfirió 180.000 millones más al Tesoro en la semana, que por ahora están en su cuenta, pero que eventualmente llegarán a la calle en los próximos días. Así, en la mitad de mayo ya transfirió 290.000 de emisión para financiar el gasto público en un contexto en que todos los impuestos recaudados por la AFIP en abril ascendieron a 257.000 millones. Con una porción mayor del gasto financiada con emisión en reemplazo de recursos genuinos no es difícil imaginar que la presión en el mercado de cambios continuará subiendo y eventualmente se trasladará al resto de los bienes.

Inflación

Esta semana se conoció el dato de aumento del IPC de abril, que está contaminado por varios problemas. En primer lugar, el propio INDEC reconoció que la medición descansó más en herramientas online y menos en relevamiento presencial, por obvias limitaciones de la cuarentena y eso afecta los precios no publicados, que son los que eventualmente superan los máximos establecidos por el gobierno y resultaría ilegal comunicar. En segundo lugar, muchas actividades están directamente cerradas y entonces por ejemplo el rubro “restaurante y hoteles” fue imputado con el mismo promedio del resto del índice (1,5%).

En tercer lugar, el ENACOM dispuso que las empresas de celulares que habían aumentado en marzo retrotraigan los aumentos, por lo que hubo una caída del 4,1% en el rubro y una cosa parecida ocurrió en los colegios donde los aumentos de marzo tuvieron que ser cancelados en abril en medio de la suspensión de clases presenciales.

Finalmente por esas razones el índice arrojó un 1,5% de aumento promedio, pero es uno de esos casos en que el promedio es poco informativo de lo que ocurrió hacia dentro, puesto que muchos bienes con precios regulados directamente no aumentaron nada, mientras que “alimentos y bebidas” que capta la “inflación de supermercado”, que está mas cerca de la percepción de los consumidores, trepó 3,2% y acumula en los primeros cuatro meses del año un 15,2%, muy por encima del 9,4% del IPC.

Actividad

La actividad continúa volviendo de a poco en mayo, según se desprende del informe de consumo de energía que elabora CAMMESA. Así, la industria que había caído 35% en la primera semana de mayo, en relación con el período pre-cuarentena, muestra una baja del 31,9% en el acumulado de los primeros quince días, por lo que cayó aproximadamente 29% en la segunda semana. Para tener un punto de comparación, en la primera semana completa de cuarentena la caída había sido del 53%.

El comercio, en cambio, sigue sin hacer pie, cae 58,8% (casi 20 puntos porcentuales más que en la primera semana de cuarentena) y ahora la novedad es que cae también 18% la producción de alimentos, que esta dentro de los bienes esenciales exceptuados de la cuarentena. Esta caída coincide con el derrumbe en las ventas de alimentos y bebidas que registró la consultora Focus Market en la última semana. En el rubro se había observado un stockeo fuerte en la semana previa y posterior al establecimiento del aislamiento social obligatorio, sin embargo ell efecto bunker desapareció en las ultimas semanas y de hecho se tornó negativo en bebidas, con un retroceso del 18%.