ECONOMÍA

BENDITA ECONOMÍA

Hay 'ruido' entre los aciertos en la pandemia y la crisis de la economía (que se proyecta enorme)

El coronavirus es una pandemia que traerá sin dudas, muchísimos problemas a la economía mundial. Argentina ya venía mal y con la llegada del covid-19, es más difícil, e incluso, según los expertos, ya se está dando un derrumbe fenomenal de la economía del país. Este tema amenaza la solidaridad de la población con las autoridades por las medidas adoptadas en el marco de la peste.

El coronavirus y la cuarentena son temas que, en un principio, le sirvieron al Gobierno para amenizar sus números. Cuando se conoció que la pandemia había llegado al país, el Gobierno nacional anunció el inicio de la cuarentena total, preventiva y obligatoria y reiteró que decidió priorizar la salud de los argentinos.

Todo lo que empezó haciendo Alberto Fernández, Horacio Rodríguez Larreta o Axel Kicillof, les sirvió a los tres para mejorar su imagen y popularidad respecto a encuestas anteriores. A Alberto le sirvió no sólo para afianzar su rol de líder sino para adoptar la aprobación de la gente sin la sombra de CFK. También, pero en menor medida, le sirvió a Larreta y a Kicillof, a quienes también los números de crecimiento de la imagen los favorecen en las encuestas. 

Incluso ese fenómeno no pasó solo en la Argentina, sino que también se dio en países como Brasil y Chile, que, por poner un ejemplo, según las encuestas locales, el presidente de Chile, Sebastián Piñera, subió de 9% a 20% su popularidad en medio de la pandemia. 

Sin embargo, cuando entramos a la cuarta semana de aislamiento preventivo y obligatorio, y todavía queda oficialmente una semana más de cuarentena, ya hay temas y debates que empiezan a descongelarse, no solo en la mesa política sino también en la sociedad. 

Incluso, fuentes del oficialismo aseguran que en Argentina se saldrá totalmente de la cuarentena para el mes de junio, y que mientras tanto se hará de manera gradual. Esa información, aunque todavía no es oficial, parece ser un secreto a voces entre los políticos, los analistas y hasta la sociedad, que se pasea entre la incertidumbre de no saber cómo seguir.

La pregunta del millón es la siguiente: ¿cuánta cuarentena aguanta la economía? e incluso, aunque en la mesa de Alberto Fernández por ahora solo tienen voz los expertos sanitaristas, ya hay quienes le sugieren que hay que empezar a pensar en la economía. Según fuentes de la Rosada, la tensión sobre el tema es cada vez más intensa dentro del oficialismo, en donde deben enfrentar la postura presidencial de "primero al vida de la gente, después la economía".

Y es que parece que la postura de Alberto Fernández además de defender la salud y la vida también se inclina a temas ideológicos. Incluso, para muchos del gabinete oficialista el que prioriza o defiende la economía está "a favor de los mercados, los ricos y el capitalismo".

El temor de un sector del oficialismo está principalmente en la desobediencia de la gente y cuánto tiempo más aguantarán encerrados en sus casas, porque por ahora, han acatado las instrucciones de Alberto Fernández gracias a un acuerdo implícito de la ayuda económica que puso en marcha el Gobierno en el que beneficiarán, por ejemplo, con el Ingreso Familiar de Emergencia, a más del 17% de la población. 

Los pobres entonces, serían la mayor preocupación del Gobierno, porque este debate también se lo plantean las sociedades más vulnerables: "Hasta cuándo estar encerrado sin producir y tener para morfar", se preguntan en los barrios, ya que los sectores más vulnerados son quienes tienen más necesidad de salir "a ganarse el pan".  Y es que sin duda, la condición de posibilidad de la cuarentena es la ayuda económica, sino es imposible pedirle a al gente que se quede encerrado. 

Así las cosas, el Gobierno debe enfocarse, además de la estrategia sanitaria, en cuál será el plan de carácter económico para enfrentar una crisis que prometen será desalentadora.

Además, por el parate que representa el coronavirus, ya se registran problemas en las cadenas de pago y ruptura de contratos, que según los analistas se transformará en un problema peor a futuro: una avalancha de judicialización de los conflictos económicos por culpa de la pandemia.